Las formas fueron elaboradas en la Fábrica de Hostias de la Conferencia Episcopal, que regularmente las suple a las diócesis y parroquias del país, a través de sus tiendas La Sacristía.
El paquete fue enviado a la isla y recibido por el Padre José Araya, de la Congregación del Santísimo Redentor, quien por muchos años sirvió en nuestro país y es recordado especialmente por su servicio en la Parroquia de La Agonía, en Alajuela.
Países como Panamá y Puerto Rico también han enviado donaciones de hostias a la isla. Ante estos gestos de solidaridad, el cardenal Juan de la Caridad García Rodríguez, arzobispo de La Habana, destacó que “constituyen un signo visible de comunión entre las Iglesias (…) y una expresión concreta de la unidad que nace de la Eucaristía”.
















