Fue un semejante a la búsqueda de la verdad que hizo Agustín de Hipona. Así describe Ernesto Andrés Muñoz Mena su camino de fe y de respuesta al Señor. Este nicoyano de 35 años de edad recibirá la Ordenación Diaconal.
La ceremonia se realizará el sábado 20 de junio, en el templo guadalupano de Nicoya. Iniciará a las 10:30 a.m. y será presidida por Mons. Manuel Eugenio Salazar, obispo de Tilarán-Liberia.
Ernesto estudió la carrera de Ingeniería Ambiental en el Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR). Asegura que Dios se valió de esa decisión personal y, por medio de un favor concedido por intercesión de Nuestra Señora, empezó un camino de encuentro personal con Cristo.
“Esta vocación -apuntó- ha sido un regalo de Dios, custodiado por las manos de la Santísima Virgen María”. De acuerdo con él, su respuesta al llamado del Señor surgió por medio de la oración, se fortaleció a través de los sacramentos y se consolidó con la vivencia comunitaria de la fe.
A sus 26 años de edad se incorporó a un grupo de servidores de la Iglesia, allí experimentó la comunión en el amor. “Yo no conocía lo que era ser Iglesia hasta que participé como servidor en una comunidad”, comentó.
Expuso que su camino vocacional se iluminó con la presencia personas comprometidas, quienes fueron como faros que guiaron sus pasos. Igualmente, declaró que escuchó la respuesta de Dios que le dio paz: “Yo voy delante de ti, pondré en ti mi espíritu y te daré palabras”.
“Eso le llena el corazón a uno como vocacionado”, dijo. Añadió que el Espíritu Santo lo acompañó y fortaleció en este trayecto vocacional.
Ernesto mencionó, además, que los libros del obispo colombiano y pionero de la Renovación Carismática Católica, Mons. Alfonso Uribe Jaramillo, han tenido un impacto decisivo en su vida. Según expresó, la vida y obra de este obispo influyeron en su manera de ver el sacerdocio.
De hecho, inició su proceso vocacional y su formación como seminarista en Colombia. Regresó a Costa Rica para concluir el año de servicio parroquial.

Ernesto Andrés Muñoz Mena
Edad: 35 años.
Parroquia de origen: San Blas de Nicoya.
Lema de ordenación: “El hijo del Hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos” (Mc. 10,45).
















