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Pilatos y la verdad

By Humberto Fallas Cordero Abril 01, 2021

Poncio Pilatos era de origen humilde y carecía de poder político; pero conoció a Claudia Prócula, perteneciente a una noble familia romana. Claudia contaba entonces con 16 años de edad. Su familia, era muy cercana a la jerarquía imperial de Roma. Ese matrimonio, influyó sin duda, en el nombramiento de Pilatos como Gobernador de Palestina.

Cuando Pilatos visitaba Jerusalén - recordemos que residía en Cesarea de Filipos - se hospedaba en el suntuoso palacio del Rey Herodes, ubicado cerca de la Torre Antonia, fortaleza militar, construída también por el perverso rey.

El palacio, estaba situado en la parte noroeste de la ciudad y se denominaba el Pretorio.

 

El juicio contra Cristo.

 

Cerca de las 7 de la mañana del día viernes, Pilatos tomó asiento en una amplia y lujosa sala del palacio, que tenía un espacioso balcón hacia el exterior; por lo que el público tenía pleno acceso visual en el desarrollo del proceso contra Jesucristo. El juicio conforme a las leyes romanas, tenía que ser público.

 

¿Qué es la verdad?

 

Pilatos interroga a Jesús: “¿Eres tú el rey de los judíos?". Esa pregunta, así formulada la contienen los cuatro evangelios: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. En el tercer interrogatorio del Evangelio de San Juan, el Gobernador romano pregunta a Jesús: “¿De dónde eres tú?". Pero Jesús no dio respuesta alguna. En el citado Evangelio, resulta interesante destacar, que Pilatos pregunta a Cristo: “¿Qué es la verdad?".

Esa pregunta en lo personal, siempre me ha parecido un tema medular en los evangelios. Hubiera sido sumamente interesante, haber escuchado la respuesta de labios de Cristo. No obstante, Pilatos negó a la posteridad ese privilegio porque cuando Jesús se disponía a contestar, nos dice el Evangelista que el Gobernador le dió la espalda; salió al balcón y le dice a la multitud congregada: "Yo no hallo en este ningún crimen".

 

Mensaje de Claudia a Pilatos

 

Claudia - única mujer romana de quien se habla en los evangelios -, le envió un mensaje a su esposo: "No te metas con ese hombre justo, porque anoche tuve un sueño horrible por causa suya". El único Evangelio que contiene este pasaje, es el de Mateo (27: 19). Es posible que Claudia hubiera oído hablar sobre Jesús; tal vez, a las doncellas que la atendían o a sus criados; quizá podría haberlo visto o posiblemente, oyó su mensaje: Cristo, debió tener un magnetismo impresionante. Recordemos que en ocasiones era seguido por multitudes superiores en número a cinco mil personas. Los Evangelios nos dicen: "Ningún hombre habló como este".

Lógico es pensar, que el mensaje de Claudia a su esposo, tiene que haber hecho eco en él; recordemos que trató infructuosamente de salvar a Jesús. No obstante, influyeron en Pilatos, con mayor peso, varias circunstancias: La presión de la multitud que pedía la crucifixión y, sobre todo, la grave amenaza de denunciarlo al César.

El Gobernador, había sido denunciado en varias oportunidades a las autoridades romanas. Se le acusó de haber introducido imágenes del César en el Templo, lo que molestó mucho a las autoridades religiosas judías. También Pilatos había sido denunciado ante el César, por haber utilizado fondos públicos en la construcción de un acueducto en Cesarea. Todo eso caló en el ánimo del Gobernador romano para que entregara a Jesús para ser crucificado en el Gólgota.

Pilatos entonces, sin pronunciar sentencia condenatoria de muerte contra Jesús: "Tomó agua y lavose las manos en presencia del pueblo, diciendo: "Inocente soy yo de la muerte de este justo; veréislo vosotros" (Mateo 27: 24).

Concluyo con un pensamiento que siempre me ha impresionado del gran orador y pensador español, Emilio Castelar (1832- 1899): "Grande es Dios en el Sinaí, el trueno le precede, el rayo lo acompaña, la luz lo envuelve, la tierra tiembla, los montes se desgajan. Pero hay un Dios más grande todavía que no es el majestuoso Dios del Sinaí, sino el humilde Dios del calvario, clavado en una cruz, herido, yerto, coronado de espinas, con la hiel en los labios y, sin embargo, diciendo: "Padre mío perdónalos porque no saben lo que hacen".

 

Last modified on Jueves, 01 Abril 2021 09:12

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