Dulce Nombre de Cartago es una comunidad conocida por su gran devoción al Santo Cristo de Esquipulas y hay muchas historias sobre favores concedidos. Marcia Palma Quirós es una vecina de Dulce Nombre. En estos días tuvo la bendición de recibir la imagen peregrina del Cristo Negro en los días de la Novena y decidió compartir con Eco Católico un testimonio de fe.
Años atrás, tomó la devoción de cargar en sus hombros la ahora centenaria imagen del Señor de Esquipulas de la Parroquia Dulce Nombre de Jesús, tenía una petición muy especial: Ser madre. “Siempre cada vez que yo lo alzaba le imploraba que me diera la bendición de ser mamá”, contó.
Y así fue. Marcia quedó embarazada y ella ofreció a su hija a Nuestro Señor. El embarazo transcurrió normal, no obstante en el parto ocurrió algo inesperado, fue necesario realizar una cesárea y durante ese procedimiento encontraron un mioma. En la gran mayoría de los casos se trata de tumores benignos, lamentablemente este era maligno.
Días después fue operada de emergencia. “Si todo está bien podemos dejarte los ovarios, pero sino tendremos que quitarlos, el útero definitivamente”, fueron las palabras de la doctora.. La cirugía fue exitosa, sin embargo aún había mucha incertidumbre, el cáncer podía extenderse por su cuerpo.
Los resultados de los exámenes eran positivos e inició el proceso de remisión. Después de 10 años de control médico, el año pasado fue dada de alta. Su hija, Emma Lucía, tiene ya 9 años de edad. “Estoy muy agradecida. Pido al Santo Cristo por mí y por las mujeres que anhelan ser mamás”, dijo Marcia.











