

Durante esta semana, del 16 al 20 de setiembre se realiza en El Salvador, el OSCAM, para seminaristas de Centroamérica y México. El OSCAM, -Organización de Seminarios de Centroamérica y México-, es un organismo del CELAM, que reúne cada dos años, de manera intercalada a delegaciones de sacerdotes formadores y de seminaristas, con el objetivo de reflexionar sobre distintas temáticas de interés y actualidad para la formación sacerdotal en la región.
Con el miércoles de ceniza hemos iniciado este tiempo tan hermoso que la Iglesia nos ofrece, un tiempo de conversión, ayuno, abstinencia, pero ante todo de oración. Tiempo en el cual nos preparamos para la gran fiesta de la pascua, es el camino que recorremos junto a Jesús en cuarenta días contemplando su pasión y muerte, para reunirnos luego como una sola iglesia para pregonar unánimes la resurrección.
Es un caminar con Cristo, con su cruz, sin ella no tendrá sentido este caminar. Se nos pide mortificarnos, incomodarnos y pues bueno no solo de visible o físico (no comer carne, “dejar de comer” o reducir las porciones etc.) sino también desde lo interior. Por nuestra humanidad caemos fácilmente en el mal, en el pecado, una y otra vez, pero nos cuesta mucho acercarnos al sacramento de la reconciliación, sacramento por el cual el Señor perdona nuestras muchas faltas, nos muestra su gran misericordia; pues bien, este es el tiempo favorable este es el tiempo de la salvación 2Cor 6,2, es acercarnos con un corazón contrito y humillado que busca la salvación, el amor y la reconciliación con Dios.
A través del signo de la ceniza se nos da un preámbulo de lo que viviremos posteriormente ya que con fuego se ha dispuesto dicho signo y con fuego celebraremos la resurrección de Jesucristo, venciendo la muerte en la cruz.