Face
Insta
Youtube
Whats
Domingo, 13 Junio 2021
Suscribase aquí

Ver o perecer: el mayor desafío pastoral

By Pbro. Miguel Picado G. Junio 10, 2021

El Padre David Solano, sociólogo y director de la Escuela Social Juan XXIII dio a conocer, en una Conferencia del Clero, cuadros estadísticos sobre la práctica religiosa en nuestro país, algunos de su elaboración, otros tomados de la bibliografía circulante.

Quiero aprovechar su esfuerzo para referirme a lo que considero el mayor desafío que enfrenta (o debería enfrentar, porque le gusta esconder la cabeza como el avestruz) nuestra Iglesia. Indica el P. Solano que los creyentes católicos y en menor medida los evangélicos, están abandonando la asistencia a las celebraciones numerosas -como lo es una eucaristía parroquial con más de doscientos feligreses- porque su fe la viven de modo interior, personal.

No se trata, como se desprende de lo señalado, de que caigan en el ateísmo o en la indiferencia (que también crece); es otro estilo de vivir la fe. Con sus ventajas y desventajas, agrego de mi parte. En efecto, por mucho tiempo la asistencia a los actos religiosos era un hecho social, más que una decisión personal movida por la fe, en algunos. Algo así acontece en nuestros días con los funerales y los matrimonios. Lo sabemos quienes presidimos esas celebraciones. La mayoría de los concurrentes no conoce ni siquiera las rutinarias respuestas de los laicos. En mi ya lejana juventud, íbamos a misa para ver muchachas y tal vez conseguir una conversación. Parece increíble, pero ahí se reunía la juventud.

También explica el P. Solano que “el creyente moderno vive su religión desde su individualidad, subjetividad y necesidades personales”. Eso tiene sus ventajas, opino, aunque a los curas nos duela, porque no llegan a misa. Sin embargo, considero incorrecto calificarlos como no practicantes -cosa que no hace Solano- solo por su inasistencia las eucaristías, pues rezan en privado, se hacen preguntas sobre la fe, leen la Sagrada Escritura, intercambian por las redes sociales mensajes religiosos, se interesan por el Papa Francisco… La jerarquía bien podría producir materiales audiovisuales e impresos para este grupo cada día más abundante.

Hay que admitir que la pastoral de la Iglesia Católica, en su conjunto, atiende a los fieles que acuden a las parroquias para participar en los sacramentos y pedir constancias. Incluso la pastoral social, reducida casi siempre a la distribución de “diarios” (labor importante porque para muchos beneficiarios es cuestión de comer o no comer), se realiza desligada de cualquier intención evangelizadora propiamente dicha. Conozco excepciones. Ahora bien (o ahora mal), no se orienta la mayoría de los presbíteros ni de los laicos que colaboran con las parroquias -en su mayoría mujeres- hacia el conocimiento y conversión de los foráneos”. Es decir, a los que no acuden a los oficios religiosos. No están, en su mayoría, capacitados para ganarlos.

Reorientar a los actuales agentes de pastoral en el sentido de capacitarlos para evangelizar a los “no practicantes” es tarea inútil, pues ya tienen suficiente trabajo, debo suponer para no ofender a nadie. Tal vez por eso el Plan Pastoral Arquidiocesano avanza muy lentamente, si es que no se ha paralizado. Se debe plantear la formación de presbíteros y laicas-os para esa nueva tarea. Otro tipo de laico, otro estilo de presbítero. “Ver o perecer”, dijo Teilhard de Chardin.

Síganos

Face
Insta
Youtube
Whats
Image
Image
puntos de venta
suscripciones
Catalogo editoria
publicidad
puntos de venta
suscripciones
Catalogo editoria
publicidad