

“Soy agustino, un hijo de San Agustín, que ha dicho: Con ustedes soy cristiano y para ustedes, obispo”. Estas fueron palabras del Papa León XIV durante su primer saludo Urbi et orbi, las cuales fueron pronunciadas por un gran santo de la Iglesia, San Agustín de la Iglesia, cuya vida es una historia de conversión y búsqueda de la Verdad.
San Agustín nació en Tagaste (actual Argelia) en el año 354. Su madre era cristiana, Santa Mónica, y su padre, llamado Patricio, era pagano. Desde joven se distinguió por ser muy estudioso.
Desde antes de ser obispo, se caracterizó por su preocupación por los problemas sociales, familiares, religiosos y económicos de los guanacastecos. La falta de vivienda, la tenencia y mala distribución de la tierra, la falta de solidaridad de los que más tienen con los que menos tienen, las dificultades de agricultores y arroceros, por los bajos precios y la importación de granos, entre otros.
Más que un albergue que da vestido y alimento, este es un hogar que brinda amor y cariño. El Hogar Baik cumple 30 años de fundación, por lo cual, el pasado sábado 30 de agosto se celebró una Santa Eucaristía en sus instalaciones.