“Desde la Cruz de Cristo aprendemos el amor, no el odio; aprendemos la compasión, no la indiferencia; aprendemos el perdón, no la venganza”, agregó.
Según explicó el Papa, “los brazos extendidos de Jesús son el tierno abrazo con el que Dios quiere acogernos. Y nos muestran la fraternidad que estamos llamados a vivir entre nosotros y con todos”.
Ellos (los brazos de Jesús), nos indican el camino, el camino cristiano; “no el de la imposición y la coacción, del poder o de la relevancia, nunca el camino que empuña la cruz de Cristo contra los demás hermanos y hermanas por quienes Él ha dado la vida. El camino de Jesús, el camino de la salvación, es otro: es el camino del amor humilde, gratuito y universal, sin condiciones y sin peros”.
Historia de la celebración
Bajo el mandato del emperador Constantino, alrededor del año 327 d. C., el obispo Macario de Jerusalén ordenó realizar excavaciones para determinar la ubicación del Calvario y del Santo Sepulcro. Fue durante estas excavaciones cuando la tradición afirma que se recuperó la madera de la cruz.
Macario determinó que era auténtica y, por ello, Constantino construyó la Basílica del Santo Sepulcro. Posteriormente, se distribuyeron por todo el imperio fragmentos de la reliquia de la Vera Cruz, que a principios del siglo V se veneraban incluso en lugares tan lejanos como Italia
El emperador Constantino tuvo una visión de la cruz, previa a la batalla del puente Milvio, en la cual surgió la frase “Con este signo vencerás” y así fue. Triunfó y en agradecimiento, construyó la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén en el año 335 tras haber sido descubierta la cruz por Santa Elena, la cual fue consagrada el 14 de setiembre.
Por eso, la Iglesia católica, los ortodoxos y muchos grupos protestantes celebran la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz en esa fecha. Ese día también conmemoran también la recuperación de la Cruz por Heraclio en el 628 de manos de los persas, quienes la habían llevado en el 614 tras tomar Jerusalén.
Fuente: Vatican News.

















