La Hermana Glenda es reconocida internacionalmente por canciones que han acompañado procesos de evangelización y oración en parroquias, movimientos eclesiales y comunidades de fe alrededor del mundo. Su mensaje de amor, esperanza y cercanía con Dios ha impactado a miles de personas durante más de dos décadas de ministerio.
Los Encuentros de Oración incluirán momentos de alabanza, reflexión, adoración e intercesión, convirtiéndose en una oportunidad para fortalecer la vida espiritual de las familias y comunidades participantes. Asimismo se ofrecerá un retiro espiritual solo para mujeres (20 de setiembre en el Colegio Madre del Divino Pastor) bajo el lema “Las mujeres no lloran, sanan…” una experiencia que va a enriquecer a todas las mujeres que participen.
La organización del evento está a cargo de la Comunidad Heraldos de Cristo junto a las parroquias donde se llevarán a cabo las actividades.
Se espera la participación de cientos de personas provenientes de distintas regiones del país, quienes tendrán la oportunidad de vivir una experiencia única de encuentro con Dios a través de la oración y la música. Para información sobre la venta de entradas se ofrecen los números de teléfono: 8386-0995 y 8969-1705.
Un apostolado de esperanza
La Hermana Glenda Valeska Hernández Aguayo, conocida internacionalmente como la Hermana Glenda, nació el 5 de enero de 1971 en Parral, Chile. Es cantautora católica, teóloga y psicóloga, reconocida por su labor evangelizadora a través de la música y la predicación. Ingresó a la vida consagrada en 1988 y formó parte de la Congregación de las Hermanas de la Consolación. Realizó estudios de Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y de Psicología en la Universidad Pontificia de Salamanca, España.
Desde finales de los noventa inició un apostolado internacional de evangelización mediante la música, llevando un mensaje de fe, esperanza y encuentro con Dios a miles de personas en América, Europa y otros continentes.
Su reconocimiento mundial creció especialmente tras su participación en la Jornada Mundial de la Juventud de Toronto 2002, donde interpretó sus canciones ante San Juan Pablo II y cientos de miles de jóvenes provenientes de distintos países.
Entre sus composiciones más conocidas destacan “Nada es imposible para Ti”, “Si conocieras el don de Dios”, “Ven, Señor Jesús”, “Tú me has seducido”, “¿Dónde vives?” y “Nada te turbe”, cantos que hoy forman parte de la oración y la espiritualidad de numerosas comunidades católicas alrededor del mundo.
Actualmente reside en España y continúa desarrollando una intensa labor apostólica mediante conciertos, encuentros de oración, retiros espirituales, formación humana y acompañamiento desde su experiencia en psicología y espiritualidad.

















