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¿Es cierto que un sacerdote maldijo al Cartaginés?

By Junio 30, 2022
Club Sport Cartaginés, temporada 1940. Club Sport Cartaginés, temporada 1940.

La leyenda urbana dice que, tras obtener el campeonato en 1941, en medio de la algarabía los jugadores del Club Sport Cartaginés entraron montados a caballo y borrachos a la Basílica Nuestra Señora de los Ángeles. Fue tal el desorden que un sacerdote salió y maldijo al equipo, por eso, desde entonces no queda campeón.

José Rafael Soto, investigador de la historia del club blanquiazul, explica que ese relato es totalmente falso y contrario a lo que realmente ocurrió. En realidad, la celebración transcurrió con alegría y mucho respeto.

El 12 de enero de 1941 el cuadro brumoso se enfrentaba al Club Sport Herediano en la final del campeonato nacional de fútbol. Al primer tiempo los de la Vieja Metrópoli caían 3-1, sin embargo, remontaron de manera épica y el duelo finalizó 3-4.

Una caravana partió hasta Cartago, los jugadores iban en una cazadora (autobús antiguo) y las calles de la ciudad se llenaron de gente. Del Centro partieron rumbo a la Basílica Nuestra Señora de los Ángeles, allí el Párroco, Pbro. Claudio María Volio, los esperaba en las puertas del templo. Entraron en orden y con mucho respeto dieron gracias, según expone Soto.

De acuerdo con este investigador, este tipo de leyendas urbanas, como la supuesta maldición y el muñeco enterrado en el Estadio José Rafael “Fello” Meza, surgieron sobre todo a partir de la década de 1960, pero sin ningún fundamento, solo “cuentos de la gente”.

 

“La Iglesia bendice, no maldice”

 

El actual párroco y rector de la Basílica, Pbro. Miguel Adrián Rivera, comentó que efectivamente los historiadores señalan que fue una celebración ordenada y, como habitualmente ocurre en Cartago, muy respetuosa hacia lo sagrado.

“Todos los que somos miembros de la Iglesia hemos sido formados para bendecir, no para maldecir. La Iglesia bendice, no maldice. No es entendible dentro del contexto sacerdotal proferir palabras por medio de las cuales se le desee el mal alguien o a un grupo de personas, como una institución deportiva”, comentó el Padre Miguel Adrián.

Asimismo, comprende que se haga este tipo de afirmaciones cuando un grupo no alcanza éxitos por múltiples razones, ya sea por organización, problemas económicos, administración u otras. Sin embargo -reafirma- ese tipo de fracasos no tienen que ver con algo sobrenatural.

 

“Todos los que somos miembros de la Iglesia hemos sido formados para bendecir, no para maldecir. La Iglesia bendice, no maldice”.

Pbro. Miguel Adrián Rivera

Rector, Basílica de los Ángeles

Last modified on Jueves, 30 Junio 2022 12:30
Danny Solano Gómez

Periodista, licenciado en Producción de Medios, especializado en temas de fe católica, trabaja en el Eco Católico desde el año 2009.

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