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Los negros y el culto a la Virgen de los Ángeles

By Agosto 20, 2021
Llamada Juana Pereira, la mujer que encontró la imagen de la Virgen era mulata, según los relatos más antiguos del hallazgo. La ilustración es obra de Michael O’Reilly Feiser Llamada Juana Pereira, la mujer que encontró la imagen de la Virgen era mulata, según los relatos más antiguos del hallazgo. La ilustración es obra de Michael O’Reilly Feiser

La llaman La Negrita, fue hallada por una mulata, en un lugar que fue conocido como la Puebla de los Pardos. El culto a Nuestra Señora de los Ángeles creció y se desarrolló gracias en gran parte a la influencia de los hermanos afrodescendientes, un aporte invaluable que en ocasiones parece difuminarse en la historia.

En su libro Los Negros y la Virgen de los Ángeles, el Pbro. Manuel Benavides, denuncia “un blanqueamiento de la historia”, sobre todo a partir de finales del Siglo XIX y principios del XX.

En esa época, los políticos liberales propagaron ideas racistas procedentes de los "planteamientos de los científicos" de las sociedades eugenésicas, pues consideraban la cultura europea, principalmente la francesa y la inglesa, como el ideal a seguir.

Entonces, buscaron “blanquear” la piel de la población tica con varias propuestas, entre ellas traer europeos para que se mezclaran con los nacionales. “A estos lo peor que les pudo haber pasado fue que la Virgen de los Ángeles tuviera la “piel negra”, señala el Padre Benavides en su libro.

 

Los negros en Costa Rica

 

En tiempos de la Colonia existían leyes que estructuraban la sociedad de acuerdo con una escala racial, en lo más alto estaban los españoles y en lo más bajo los negros.

Es importante mencionar que, desde la época colonial, había negros en todas partes del país y la mayoría eran libres, aclaración necesaria, pues persisten estereotipos, como que todos eran esclavos o se les circunscribe a una zona geográfica particular, el Caribe. Es falso, por ejemplo, que existiera una prohibición para que no pasaran de Turrialba.

Sin negar que hubo esclavitud, algunos vinieron, de Panamá o Nicaragua, siendo libres. Otros “compraron” su libertad o sus “amos” se las otorgaron por diversas razones.

Más tarde, para la construcción del ferrocarril, hubo una importante migración de negros procedentes de islas caribeñas, en especial de Jamaica en 1872, quienes, empujados por una situación de crisis económica, llegaron al país ante la demanda de trabajadores. Estos tampoco vinieron en condición de esclavos, de hecho, su plan no era quedarse, sino devolverse a sus países de origen.

 

Los negros en Cartago

 

La Puebla de los Pardos, en Cartago, tiene sus orígenes desde el Siglo XVII. Nuevamente, se aclara que los habitantes de este lugar no eran esclavos ni tampoco todos eran pobres, esto no quiere decir que eso evitara que sufrieran situaciones de abuso por parte de los españoles, como también las vivían los indígenas o los propios mestizos.

En este punto, el Pbro. Benavides hace la salvedad que, a pesar de ciertas situaciones, como la sustracción de negros para llevarlos a servir a casas de españoles, había una cierta relación y convivencia entre los grupos sociales.

Se considera 1635 como fecha del hallazgo de la imagen de la Virgen (aunque podría haber ocurrido años antes). En ese entonces, la Puebla de los Pardos no era conocida como tal, pero sí se sabe que algunos negros se habían instalado en la zona, afueras de la ciudad, lo que se conocía como La Gotera, mientras los españoles estaban instalados en el centro.

Si bien el nombre de Puebla de la Reina de los Ángeles aparece en 1662, ya se le conocía como tal desde antes. Mons. Morel de Santa Cruz dijo: “Reina del Cielo, que tanto se esmera en favorecer a los humildes, les ha hecho la honra de habitar entre ellos y que aquel barrio tenga su mismo apellido”.

Incluso, antes, en 1653 ya existía una cofradía cuya junta directiva estaba compuesta mitad por españoles, mitad por negros, “lo que deja entrever cierto poder de esta etnia”, señala el Pbro. Benavides.

El primer mayordomo fue Luis Rodríguez, un mulato libre. Construyeron un pequeño templo en la Puebla. Es llamativo además que, a pesar de las divisiones entre clases, unos y otros se encontraban a través del culto a María.

Las fiestas en honor a Nuestra Señora de los Ángeles poco a poco comenzaron a ganar fama. Los desfiles, bailes, las mascaradas, la música, los cantos… donde se mezclaba la cultura negra con la española caracterizaron estas coloridas celebraciones hasta principios del Siglo XX.

Había incluso gente que para el 2 de agosto y en la Pasada de la Virgen pintaba su rostro de negro, un detalle que muestra la relación intrínseca del culto con la cultura negra.

“Aun bien entrado el siglo XVIII la acción en torno al culto centrado en el templo de la Virgen en la Puebla de los Pardos, era mérito de los negros y mulatos y no de los españoles de la élite”, indica el historiador.

Ese “blanqueamiento” de la historia que evidencia Pbro. Benavides, se muestra en hechos como que la mujer que halló la imagen “cuando no ha sido convertida en india o mestiza la han reducido a un mayor anonimato al definirla como una simple muchacha”, a pesar de que el relato más antiguo que existe la describe como mulata.

Por otro lado, el rostro de la imagen de la Negrita a veces es descrito con rasgos indígenas o negros, sin embargo, para el Pbro. Benavides, donde no hay duda de los rasgos afrodescendientes es en el rostro del niño que lleva en brazos.

Si usted desea adquirir el libro Los Negros y la Virgen de los Ángeles puede comunicarse a través de WhatsApp, al número: 7074 0514, o enviar un mensaje por medio de Facebook en la página: Libros Benavides.

 

Last modified on Miércoles, 01 Septiembre 2021 10:18
Danny Solano Gómez

Periodista, licenciado en Producción de Medios, especializado en temas de fe católica, trabaja en el Eco Católico desde el año 2009.

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