

En un pasillo del hospital, estaba un joven de 12 años de edad que renegaba de Dios y le decía: “No volveré a creer en Ti, porque no existes, porque si existieras no habrías permitido que esto pasara”.
Ya están abiertas las inscripciones para que parroquias, centros educativos católicos y organizaciones religiosas en general participen del Programa Bandera Azul Ecológica, en la categoría Eclesial Ecológica.
Cuando era adolescente, para Alberto Monge el punk era una manera de expresar su rabia contra el mundo. No era solo la música o la estética del movimiento, él era un promotor de la anarquía y un enemigo de todo aquello que representara para él la opresión de las masas.
Por ende, en su banda, las letras de las canciones arremetían por excelencia contra la Iglesia Católica y la fe cristiana, lo hacían con mofa y desprecio. Los creyentes para él no eran más que un séquito de hipócritas.