Durante el encuentro, celebrado en el Palacio Apostólico Vaticano, la mandataria obsequió al Sumo Pontífice una réplica de la imagen de la Virgen de los Ángeles, patrona de Costa Rica, y diferentes tipos de café de productores nacionales.
En un comunicado emitido por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, se informó que, posteriormente, la presidenta se reunió con el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de Su Santidad, acompañado por Monseñor Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales.
Según se comunicó, “durante las cordiales conversaciones en la Secretaría de Estado, se expresó satisfacción por las buenas relaciones entre la Santa Sede y Costa Rica, así como entre el Estado y la Iglesia local”.
En el transcurso del coloquio se abordaron, además, algunos temas de actualidad sociopolítica del país y de la región, “con especial referencia a las cuestiones relacionadas con la seguridad y las migraciones”.
Carta oficial de invitación
Con respecto a la invitación a visitar nuestro país, la presidenta Fernández dirigió una carta oficial en la que aseguró que los costarricenses recibimos con inmensa alegría su elección como Sucesor de Pedro.
“Nos conmovió que sus primeras palabras al mundo fuera un llamado a la paz y sentimos especialmente cercano a un Pastor que conoce de primera mano la realidad, la fe y las esperanzas de nuestros pueblos latinoamericanos, a los que sirvió durante tantos años en el Perú”, afirma la misiva.
Luego de mencionar la abolición del ejército en 1948 y de asegurar que la democracia, el diálogo y el respeto a la dignidad humana son valores que “defendemos dentro y fuera de nuestras fronteras y que compartimos profundamente con la Santa Sede”, la mandataria expresó “la más fraterna y respetuosa invitación para visitar nuestra patria, tierra bendecida por Dios donde imperan siempre el trabajo y la paz”.
“Su presencia cobraría un significado histórico aún mayor el próximo año, ocasión en la que conmemoraremos el ducentésimo tercer aniversario de la declaratoria de Nuestra Señora de los Ángeles como Patrona Nacional, así como el centésimo octogésimo aniversario de la consagración de la religión católica como fe oficial del Estado en nuestra Constitución Política”, explica la carta.
“Su presencia sería motivo de inmensa alegría y una fuente de esperanza para los costarricenses y para toda nuestra querida región centroamericana”, agrega.
Oportunidad para fortalecer vínculos
Mediante un comunicado, hecho público la tarde del miércoles 28 de octubre, la Conferencia Episcopal de Costa Rica acogió con satisfacción la audiencia de la presidenta con el Papa.
“Este encuentro reviste especial significado para nuestro país, por cuanto constituye una oportunidad para fortalecer los históricos vínculos de amistad y cooperación entre Costa Rica y la Santa Sede, sustentados en el respeto mutuo y en el interés compartido por la dignidad de la persona humana, la paz y el bien común”, afirma el texto, firmado por Mons. Javier Román, obispo de Limón y Presidente de la Conferencia Episcopal, y por Mons. Daniel Francisco Blanco, obispo auxiliar de San José y Secretario de la Conferencia Episcopal.
“Los obispos de Costa Rica expresamos nuestro agradecimiento a la Señora Presidente por su voluntad de propiciar este encuentro con el Santo Padre, así como por el gesto de transmitirle los sentimientos de afecto, cercanía y los mejores deseos del pueblo costarricense, junto con nuestras oraciones por su salud y por el ejercicio de su ministerio al servicio de la Iglesia universal”, afirmaron.
“La Iglesia en Costa Rica, fiel a la misión evangelizadora que le ha sido confiada, reconoce el valor de un diálogo abierto y respetuoso con las autoridades civiles, desde la legítima autonomía de ambas instituciones”, agrega el comunicado.
“Confiamos en que esta audiencia contribuya a estrechar aún más las relaciones entre Costa Rica y la Santa Sede y abra nuevos espacios de entendimiento y colaboración, en beneficio de nuestro pueblo y de los valores que han acompañado su historia”, prosigue.
Al final, los obispos encomendaron al Señor los frutos de este encuentro y pidieron la intercesión de Nuestra Señora de los Ángeles, Patrona de Costa Rica, “para que continúe acompañando el caminar de nuestra nación y la misión pastoral del Santo Padre”.

















