

Fuerzas militares estadounidenses invadieron territorio venezolano y capturaron al dictador Nicolás Maduro, así como a su esposa Cilia Flores, a quienes el gobierno de Estados Unidos acusa de narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína y otros cargos.
Maduro llegó al poder en 2013, como sucesor de Hugo Chávez, quien gobernó Venezuela desde 1999 hasta su fallecimiento. En total el “chavismo” ha gobernado ese país sudamericano durante 26 años.
En este tiempo, diversas organizaciones de derechos humanos han denunciado ejecuciones extrajudiciales, torturas, encarcelamientos por manifestar oposición contra el gobierno y, en general, represión contra la ciudadanía.
Venezuela, que alguna vez fue uno de los países más ricos y el de más ingreso per cápita de América Latina, tuvo en 2024 una tasa de pobreza por ingresos de 73,2%, de acuerdo con Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello, aunque otras organizaciones afirman que es incluso más alta. A modo de comparación, en Costa Rica la pobreza se calcula en 15.2%
Los problemas sociales y la persecución política han llevado a millones de venezolanos a huir de su país. Se estima que aproximadamente 8 millones abandonaron su patria en la última década.
Se trata de un país con grandes riquezas naturales. Se calcula que el 20% de las reservas de petróleo del mundo están en Venezuela, las más grandes del mundo, sin embargo esta nación produce mucho menos (prácticamente una tercera parte) de lo que producía a finales de la década de 1980.
Un aspecto que refleja aún más el autoritarismo de la llamada Revolución Bolivariana es que desde la llegada de Hugo Chávez comenzaron a cerrarse medios de comunicación. Para ilustrar, al cierre de 2024 se contabilizan al menos 300 emisoras de radio clausuradas desde el año 2003.
Diversos organismos internacionales calculan alrededor de 300 víctimas mortales en manifestaciones durante el gobierno de Maduro. Estos son solo algunos datos que sirven de contexto.
Se dice que, en sus apariciones, la Virgen María solo ha dejado dos testimonios materiales en todo el mundo. Uno es la Tilma entregada a San Juan Diego por Nuestra Señora de Guadalupe, en México; el otro, es la diminuta imagen que ella puso en las manos del Cacique Coromoto, en Venezuela.
Esta última, es del tamaño de una huella dactilar. En su momento, se creía que sus ojos eran simplemente dos puntos negros, pero hoy se sabe que en ese espacio de menos de medio milímetro hay muchos detalles, como un hermoso iris, un conducto ocular, así como el resto de características de un ojo humano, aun más, dentro hay hasta figuras humanas con características indígenas.
Este es tan solo uno de los tantos aspectos por los que se considera que no pudo ser elaborada por mano humana.
La imagen de la Patrona de Venezuela, Nuestra Señora de Coromoto, en conjunto representa a la Virgen María, mientras sostiene entre sus manos al Niño Jesús, sentada entre las columnas de una choza indígena.
Costa Rica cuenta con la presencia del Apostolado Coromotano (o Apostolado Mundial de la Virgen de Coromoto), el cual busca promover la devoción y comunicar el mensaje dejado por Nuestra Señora al Cacique Coromoto.
María Fernanda Chacin Lorenzo, presidente del Apostolado en territorio nacional, detalla que se trata de una organización sin fines de lucro, formada por tres compatriotas venezolanos radicados en Costa Rica: el Pbro. Juan Alberto Aguilera, Yury Martínez y ella.
Cuenta que inicialmente brindaban apoyo a hermanos migrantes en situación de vulnerabilidad, pero desde hace unos siete años decidieron establecer formalmente el Apostolado Coromotano y compartir también la devoción con el pueblo costarricense.
Además, Chacin es sobreviviente de cáncer, a partir de 2008 decidió organizar una Santa Eucaristía en honor a Nuestra Señora de Coromoto en agradecimiento por su sanación, así como para orar y pedir por su país de origen.