

Tener cinco años de edad, ver una película sobre el Padre Pío, levantarse y decir en voz alta: “¡Yo también quiero ser sacerdote!”. Trabajar durante 10 años en enfermería y no poder ignorar el llamado del Señor. Hacerse preguntas existenciales durante la adolescencia o empezar a servir en la Iglesia desde muy pequeño.
Desde el Santuario Santo Cristo de Esquipulas enviaron uno de los vestiditos que se le van a medir a la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles mañana, 1 de agosto, durante la ceremonia de Vestición. Fue hecho por una joven de 18 años de edad, estudiante de colegio y servidora del altar.