Con ocasión de la memoria litúrgica de San Juan María Vianney, patrono de los párrocos, hoy martes 3 de agosto, los Obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica se unieron para enviar un mensaje a los párrocos del país, en el que renuevan su "cercanía espiritual, sincera gratitud y reconocimiento por la generosa entrega con la que ejercen el ministerio sacerdotal al servicio del Pueblo de Dios".
Compartimos su mensaje:
"Hoy damos gracias al Señor por el don de su vocación y por el testimonio de fidelidad con que, cada día, anuncian el Evangelio, celebran los santos misterios, acompañan a las familias, consuelan a los enfermos, forman a las nuevas generaciones en la fe y hacen presente, en medio de nuestras comunidades, el amor misericordioso de Cristo, Buen Pastor.
Conocemos las alegrías que nacen del ministerio, pero también los desafíos, las exigencias y las cruces que muchas veces acompañan su servicio. Por ello, en esta fecha queremos renovarles nuestra cercanía y asegurarles nuestra oración, para que el Señor los fortalezca con su gracia, los sostenga en la esperanza y renueve cada día el entusiasmo de su primera llamada.
La figura luminosa de San Juan María Vianney continúa siendo un ejemplo perenne de santidad sacerdotal. Su profunda vida de oración, su amor a la Eucaristía, su dedicación incansable al ministerio de la reconciliación y su entrega total al cuidado pastoral de su pueblo siguen siendo un modelo para quienes han sido llamados a configurar su vida con Cristo, el Buen Pastor.
Agradecemos de corazón el servicio generoso que realizan en cada parroquia, comunidad, obra pastoral e institución eclesial. Gracias por su disponibilidad, por su cercanía con los más pobres, por su perseverancia en las dificultades y por el testimonio de una vida entregada al servicio del Reino de Dios.
Encomendamos a cada uno de ustedes a la protección de la Santísima Virgen María, Madre de los Sacerdotes, para que los acompañe con su ternura maternal, y pedimos la intercesión de San Juan María Vianney, para que el Señor les conceda la gracia de perseverar con fidelidad, alegría y renovado ardor misionero.
Con sentimientos de fraterna estima, imploramos sobre ustedes abundantes bendiciones y pedimos a Dios que recompense con creces todo el bien que realizan, aun aquel que permanece oculto a los ojos de los hombres. Que Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote, sea siempre la fuerza, la esperanza y la alegría de su ministerio".
















