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Martes, 03 Marzo 2026
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“Solo la verdad nos hará libres”

By Marzo 03, 2026

Con un mensaje directo y autocrítico, Monseñor Javier Román, presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, pidió perdón públicamente por los abusos cometidos en el seno de la Iglesia, durante la apertura del V Congreso Latinoamericano de Ceprome celebrado del 3 al 5 de marzo en Costa Rica.

“No podemos comenzar este encuentro con palabras suaves”, afirmó al inicio de su intervención, señalando que la Iglesia vive este momento “con el corazón herido”, pero confiando en Dios incluso en medio de la tormenta. El Congreso, desarrollado bajo el lema “Entre la fe que sostiene, el cuidado que acompaña y la justicia que restaura”, fue presentado como el clamor de una Iglesia que reconoce su dolor por los pecados cometidos y decide mirarlos de frente.

Román reconoció que Costa Rica no está al margen de la crisis que ha sacudido a la Iglesia en el mundo entero. “Hemos llorado con las víctimas y sus familias, hemos soportado la vergüenza pública y hemos visto crecer la desconfianza”, expresó.

“Debemos decirlo sin rodeos: la plaga del abuso es una traición al Evangelio, una herida abierta en el Cuerpo de Cristo y una ofensa grave contra los pequeños y vulnerables que el Señor nos confió”, añadió.

El obispo subrayó que detrás de cada caso hay un rostro y una historia fracturada, con consecuencias que afectan la confianza, la autoestima y la fe de las víctimas, así como la estabilidad de sus familias. Señaló que la sanación es un proceso lento y complejo, y que la Iglesia no puede limitarse a escuchar y continuar como si nada. “No basta abrir un expediente; hay que sostener una vida herida”, afirmó, insistiendo en la necesidad de acompañamiento profesional, cercanía pastoral y seguimiento constante. 

En un momento central de su mensaje, amplió la perspectiva no solo al abuso sexual, sino también a los abusos de poder, de conciencia y de autoridad espiritual, que también hieren y oscurecen el rostro de Cristo. “Hoy, también yo pido perdón de corazón”, manifestó.

El presidente del episcopado aseguró que en el país existen comisiones que reciben denuncias y que no son una fachada, sino un compromiso real. Indicó que cuando las denuncias cuentan con fundamento serio, testigos y evidencia, la Iglesia debe actuar sin miedo, colaborar con las autoridades civiles y asumir responsabilidades. “No hacerlo sería traicionar nuestra misión. Actuar con firmeza no destruye a la Iglesia; la purifica”, sostuvo.

Al mismo tiempo, señaló que también existen denuncias que no se sostienen y que pueden afectar gravemente la honra de personas inocentes. En esos casos, advirtió que la justicia exige procesos serios, no condenas anticipadas ni juicios mediáticos, sino verdad y prudencia.

Al concluir, Monseñor Román invitó a levantar la mirada hacia Cristo y al Buen Pastor herido, señalando que del Señor nace la valentía para reconocer el pecado, la humildad para pedir perdón y la fuerza para no repetir errores. “Solo la verdad nos hará libres, y solo una Iglesia purificada podrá anunciar con credibilidad la esperanza que proclama”, concluyó, llamando a que el Congreso sea no solo reflexión, sino verdadera conversión y reparación.

Puede acceder al mensaje íntegro en www.iglesiacr.org

Laura Ávila Chacón

Periodista, especializada en fotoperiodismo y comunicación de masas, trabaja en el Eco Católico desde el año 2007.

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