

Con un mensaje muy claro acerca de la cultura de la prevención que ha de consolidarse a todo nivel en la Iglesia para luchar contra los abusos a menores, se despidió de nuestro país Monseñor Jordi Bertomeu Farnós, oficial de la sección disciplinar del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, quien visitó Costa Rica para ofrecer una serie de encuentros y charlas formativas con distintos grupos y autoridades eclesiales.
Fue así, como el alto funcionario vaticano se encontró a lo largo de toda una semana con la Conferencia Episcopal, con los seminaristas y sus formadores, con los miembros del Tribunal Eclesiástico, con los vicarios diocesanos y los directores de medios de comunicación católicos. También participó en un encuentro abierto a los fieles y sacerdotes en la sede central de la Universidad Católica de Costa Rica en Moravia.
Durante su encuentro con los comunicadores católicos, Monseñor fue enfático en que la lucha contra este flagelo tiene un componente sinodal, porque involucra a todos en la Iglesia, no solo a los obispos y a los sacerdotes, sino a todo el pueblo de Dios.
“Vivimos un tiempo nuevo en el que las respuestas al tema de los abusos pasan por esta sinodalidad, la respuesta no vendrá dada, nos hemos de poner en camino y dejarnos interpelar por el Espíritu”, dijo.
Entre las preguntas que debemos hacernos, a su juicio, están: ¿Qué ha pasado en la Iglesia para que ocurran estas cosas? ¿Cómo dar respuesta a esto? ¿Cómo tener una Iglesia que sea un espacio sano y seguro para todos? Para lograrlo, agregó, es necesario desarrollar una actitud de apertura y escucha a las víctimas.
En este sentido, dijo, la comunicación juega un papel determinante, pues la lucha contra los abusos exige una aproximación multidisciplinar. Dicha comunicación debe de estar fundamentada en la verdad, ser profesional, empática, inteligente y proactiva, es decir, que se anticipa. En síntesis, una comunicación capaz de transmitir lo que la Iglesia es.
En vista de los errores cometidos en el pasado, según Monseñor Bertomeu, se impone el deber de aprender y de hacer de las crisis momentos de cambio y de crecimiento.
Este 24 de noviembre, en el marco del día nacional y mundial de erradicación de la violencia contra las mujeres, la Ministra de la Condición de la Mujer y la Presidenta Ejecutiva del Instituto Nacional de las Mujeres, INAMU, reconocieron el trabajo que por 45 años han llevado adelante las hermanas Betlemitas a favor de las mujeres víctimas de violencia y sus hijos en condición de cuidados paliativos, desde su obra social Fundación Santo Hermano Pedro. Igualmente, se reconoció el trabajo a favor de las mujeres que realizan las Damas Vicentinas de la parroquia María Reina de Pavas.
Ambas obras dan testimonio de auténtico amor cristiano. "Este es un reconocimiento a la labor silenciosa a favor de la vida. Son mujeres valientes que saben defender los valores cristianos y ponerlos en práctica. Para mi, este reconocimiento es profundamente histórico y simbólico porque reconoce que mujeres religiosas también defienden el honor y el valor de la mujer", dijo el Padre Marvin Danilo Benavides, cura párroco de San Miguel de Escazú, quien conoce de cerca el trabajo de ambos grupos.
Memoria: 22 de noviembre
Las “actas” de la santa afirman que pertenecía a una familia noble de Roma y que fue educada en el cristianismo. Solía llevar un vestido de tela muy áspera bajo la túnica propia de su dignidad, ayunaba varios días por semana y había consagrado a Dios su virginidad. Pero su padre, que veía las cosas de un modo diferente, la casó con un joven llamado Valeriano.
Como parte de su proceso pastoral, la Diócesis de Limón ha dado inicio al ciclo de asambleas parroquiales, bajo el lema: “Caminando juntos, en comunión, participación y misión… discípulos misioneros en salida”. Las asambleas iniciaron en algunas comunidades el pasado 29 de octubre y concluirán en este mes de noviembre.
“Los avances en el campo de la IA (Inteligencia Artificial) están teniendo un impacto cada vez más profundo en la actividad humana, la vida personal y social, la política y la economía”, por lo que el tema del mensaje del Papa Francisco para la próxima Jornada Mundial de la Paz del 1 de enero de 2024, anunciado por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral el martes 8 de agosto, será “Inteligencia Artificial y Paz”.
“El Papa Francisco llama a un diálogo abierto sobre el significado de estas nuevas tecnologías, dotadas de un potencial disruptivo y de efectos ambivalentes”, subraya el comunicado, resaltando “la necesidad de estar vigilantes y de trabajar para que en la producción y uso de tales dispositivos no arraigue una lógica de violencia y discriminación, a expensas de los más frágiles y excluidos: la injusticia y las desigualdades alimentan conflictos y antagonismos”.
La urgencia, por tanto, es “orientar la concepción y el uso de las inteligencias artificiales de manera responsable, para que estén al servicio de la humanidad y de la protección de nuestra casa común”, con la necesidad de extender esta reflexión ética al ámbito de la educación y del derecho. “La protección de la dignidad de la persona y el cuidado de una fraternidad efectivamente abierta a toda la familia humana son condiciones indispensables para que el desarrollo tecnológico contribuya a promover la justicia y la paz en el mundo”, añade la nota.