

Leyenda del hallazgo de la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles
En Cartago por 1635, los mulatos vivían en la Puebla de los Pardos, barrio al oeste de la ciudad, separada ya entonces o poco después por una cruz de Caravaca que les señalaba el límite hasta donde podían llegar. A poca distancia había un breñal a donde iban los pobres a buscar leña. No lejos del árbol habitaba una pobre y sencilla mujer, cuyo nombre no ha llegado hasta nosotros, mulata según parece.
Era la mañana del 2 de agosto, probablemente del año 1635. No citan las crónicas específicamente el año del suceso que en nuestro caso se sucedió antes de 1639.
Como de costumbre, la mulatilla que hemos dicho habitaba en las cercanías del breñal, se dirigió “esta mañana en busca de su leña”. Al pasar vio una piedra, representando a la Santísima Virgen María, con el niño en brazos. Emocionada, la recogió y se la llevó a su casa, guardándola dentro de un cofre viejo.
A medio día o al día siguiente volvió al breñal y al pasar junto a la piedra miró llena de asombro una imagencita igual a la que había encontrado. Llena de júbilo la recogió y tomó el camino de su casa, pensando que ya tenía dos imágenes.
Llegó a su casa e inmediatamente se dirige al cofre a sacar la otra y compararla con la nueva. Abre el cofre y nota con estupefacción que creció de pronto rayando casi en espanto, que no estaba en el cofre.
Cuando por tercera vez al volver al breñal, al otro sol, encontró la imagencita sobre la misma piedra, la tomó y la estrujó entre sus manos y corrió a su casa volando a abrir el cofre, de donde la otra se había escapado. Alármase la sencilla mujer. ¡Se turba su espíritu! ¡No comprende...! Se va donde el señor cura que según la leyenda era don Alonso Sandoval, a entregar la imagen y a exponerle los extraños casos.
El señor cura no le dio ninguna importancia a la relación de la sencilla mujer y guardó la imagen dentro de una cajita con el fin de examinarla después detenidamente.
Más que ser devotos de María, hay que imitarla con acciones. En esto puede resumirse la Homilía pronunciada por Mons. Daniel Blanco, obispo auxiliar de San José, durante la Misa Solemne, este 2 de Agosto, Día de la Patrona de Costa Rica, Nuestra Señora de los Ángeles, en el Santuario Nacional en Cartago.
La ceremonia litúrgica se llevó a cabo con un aforo limitado, debido a las restricciones para evitar el contagio de Covid19. Se contó con la presencia de los obispos de la Conferencia Episcopal; el Nuncio Apostólico, Mons. Bruno Musarò; el presidente de la República, Carlos Alvarado, y su esposa.
Monseñor reflexionó sobre cómo en la Historia de la Salvación, siguiendo las palabras de San Pablo, el hijo de Dios ha nacido de mujer. Con esta pequeña frase del apóstol -expuso Monseñor- “podemos ver, meditar e incluso sorprendernos del papel que la Santísima Virgen María juega en la Historia de la Salvación.
“El “Sí” de María, ha cambiado la historia de la humanidad, transformándola, precisamente, en Historia de Salvación”, afirmó. También se refirió a cómo el Señor extendió ese Sí de María, ya no solo para ser Madre del Salvador, sino para ser Madre de la Iglesia.
“Porque el “Sí” de María, deja de ser únicamente un Sí a Dios y se transforma en un Sí al hermano”, manifestó. En esa línea, Monseñor hizo alusión específicamente al hallazgo de la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles, en la que un pueblo ha experimentado el amor, la cercanía, la protección de Dios.
“Dar un Sí al hermano”
Monseñor explicó que, aunque los actos de piedad conmueven y manifiestan el amor hacia María, estos no son suficientes y pidió hechos concretos de parte de los fieles.
“La Iglesia nos enseña que la devoción a nuestra Madre no puede quedarse únicamente en la veneración y en estos gestos de piedad, sino que la auténtica devoción, acompaña estos actos piadosos con la imitación”, expresó.
Por segundo año consecutivo no habrá Romería, sin embargo, esto no debe ser impedimento para que los fieles católicos vivan su amor a la Madre De Dios y honren a Nuestra Señora de los Ángeles. Hoy se anunció en conferencia de prensa el programa y el protocolo para las celebraciones entorno a La Negrita.
Las actividades que se realizarán durante esos días inician con la novena que empieza el 23 de julio y finalizará el 31 del mismo mes. El 01 de agosto se celebrará la Santa Misa de la Vestición de la imagen de nuestra Madre Santísima a las 9:00 a.m., y la Fiesta Nacional será el día 02 de agosto con la Solemne Eucaristía a las 9:00 a.m. El tradicional Rosario de Luz será el mismo día a las 6:00 p.m.
Durante estos días el ingreso a la Basílica será únicamente para participar de las celebraciones litúrgicas y de piedad popular. Para esto, los fieles deben reservar un espacio con antelación a través del sitio www.santuarionacional.org, la aplicación Mi Negrita o en la página de Facebook: Basílica Nuestra Señora de los Ángeles Oficial, a partir del 15 de julio.
Durante la novena y fiesta patronal, tanto la “Pila del agua bendita” como la “Piedra del hallazgo” permanecerán cerradas al público.
Las confesiones serán de lunes a viernes de 9:00 a.m. a 11:00 a.m. y de 4:00 a 6:00 p.m., sábado y domingo de 9:00 a.m. a 11:00 a.m. en el Templete, con ingreso controlado.
Las misas solemnes de la Novena, con una delegación representativa de cada diócesis del país, se celebrarán a las 11:00 a.m. Además, se ofrecerán otros horarios de misas durante el día, para los cuales también se requiere inscripción previa.
Aplicación Mi Negrita
La Basílica de Los Ángeles puso a disposición de los fieles la aplicación Mi Negrita, desde la cual recibirán oraciones, lecturas, cantos y meditaciones.
Una escultura de 16 m. de altura, la cual representará a Nuestra Señora de los Ángeles, será colocada en el que se conocerá como el Santuario El Salto de Guanacaste. Se trata de un megaproyecto llevado a cabo entre los vecinos de Liberia y Bagaces, junto a la empresa Amano.