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¿Qué son los géneros literarios de la Biblia?

Escrito por Eco Catolico el . Publicado en Tus dudas

“Desde hace algún tiempo sirvo como catequista, y siento la necesidad de conocer más nuestra doctrina cristiana y entonces también sobre La Biblia. 

Hace poco me encontré con esta afirmación: “Para una correcta lectura de la Biblia hay que tener presentes los géneros literarios de que sus Autores Sagrados se han servido para redactar los textos”. 

No creo haber entendido del todo el sentido de tal expresión. Monseñor, ¿me lo puede aclarar?”

Doris Herrera L. - Ciudad Quesada

La Biblia, estimada Doris, es una producción literaria que se ha ido formando a lo largo de muchos años y en la que se refleja además de la cultura judía, varias otras con que el pueblo judío tuvo relación. Nos resulta pues como una pequeña biblioteca, y no solo por el número de los libros que la componen, sino también por la variedad de formas literarias que encontramos en esos libros. Cuando hablamos de géneros literarios, nos referimos precisamente a lo que expresamos diciendo formas literarias. Este hecho se da en cualquier cultura. En efecto se va escogiendo una u otra forma literaria, según la intención que se tenga al momento de querer expresar, por ejemplo, una verdad, un hecho histórico, un sentimiento… Cualquiera sabe distinguir una forma literaria, propia de una composición poética, de una narración histórica, de una exhortación, de un reproche, de una amenaza, o de un himno de alabanza, etc, etc.

Además hay modos distintos de valorar el mismo género o forma literaria. Uno de los ejemplos más claros es el que corresponde al género literario histórico. Para nosotros, un texto histórico debe haber sido escrito como resultado de una investigación precisa y exacta de los hechos, mientras que para los Autores Sagrados ya del Antiguo como del Nuevo Testamento, los hechos, están subordinados a la intencionalidad religiosa. 

He aquí un ejemplo de los más sencillos: San Lucas nos informa que Jesús señaló y envió a otros setenta y dos discípulos de dos en dos delante de sí por todas las aldeas y lugares que iba a visitar (Lc 10, 1). Nos sorprende que San Lucas nos informe de setenta y dos discípulos, un número que es inusual y sin embargo cuando nos enteramos que en los conocimientos geográficos de la época, setenta y dos era el número de las naciones paganas, entendemos entonces que la primera intención de San Lucas no era tanto la de informarnos acerca del número exacto de los discípulos enviados, cuanto insistirnos acerca de la universalidad de la misión de la Iglesia.

La atención a los géneros literarios implica también poner atención al uso de palabras y expresiones que son inteligibles solo en el contexto y mentalidad del Autor Sagrado. He aquí un ejemplo más. El profeta Ezequiel escribe: “Yo mismo abriré vuestros sepulcros y os haré salir de vuestros sepulcros, pueblo mío, y os traeré a la tierra de Israel. Y cuando abra sus sepulcros y les saque de sus sepulcros pueblo mío, sabrán que yo soy el Señor.” (37,12-13). A primera vista tanta insistencia en el uso de la palabra sepulcro podría hacernos pensar en el gran tema de la resurrección, cuando el profeta Ezequiel solo se refiere a la acción misericordiosa de Dios para sacar a su pueblo de la tierra de exilio para guiarlo de nuevo a la Tierra Santa.

Los ejemplos que podríamos dar son muchísimos. La lectura de la Sagrada Escritura nos pide el esfuerzo de entrar en la cultura de los autores que la escribieron, en su estilo y en sus intenciones, y no siempre este esfuerzo nos puede resultar fácil porque el paso de una cultura a otra siempre implica tomar distancia de lo que es “lo nuestro”, lo acostumbrado. 

En cualquier caso, siempre nos acercamos a la Palabra de Dios con gran respeto y veneración porque sabemos que la Biblia no es una obra literaria como las demás… no es solo obra humana sido fruto de la inspiración del Espíritu Santo.

Monseñor Vittorino Girardi S.
Obispo emérito de Tilarán-Liberia

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¿La Iglesia reconoce las apariciones a Santa Faustina?

Escrito por Eco Catolico el . Publicado en Tus dudas

“¿La Iglesia confirmó la veracidad de las apariciones de Jesús de la Divina Misericordia formalmente o todavía existe “miedo” a que no sean de Dios las mencionadas apariciones? Muchas gracias”.

Andrés Seas - San José

Estimado Andrés, hay un punto bien importante que siempre hay que tener presente. Cuando la Iglesia canoniza, es decir, declara santa a una persona, está presuponiendo que no hay errores teológicos en su vida y que no ha habido “mentiras” en sus posibles escritos. Sobre este doble presupuesto, resulta fuera de toda duda la veracidad de todo cuanto Santa Faustina Kowalska ha dejado escrito en su diario. Ella nos narra con plena fidelidad a la verdad, lo que ha sido el trato de Jesús con ella.

Ahora bien, con esto la Iglesia deja confirmado que Santa Faustina nos ha dicho la verdad y que en sus escritos no hay ningún error teológico. Hasta ahí llega la intención de la Iglesia. No pretende afirmar que todas las apariciones y mensajes referidos por Santa Faustina correspondan en sus más mínimos detalles, a lo que realmente aconteció… nada impide que Santa Faustina, aún con la más recta intención, haya podido olvidar algún detalle o describirlo de una manera no del todo precisa. No son pocos los santos y santas que al momento de describir las gracias especiales que recibían de Nuestro Señor, confiesan en sus escritos, la sensación de cierta incapacidad para expresar de la manera más exacta y congruente lo que les iba aconteciendo… lo que más nos interesa es saber con plena certeza que los escritos de Santa Faustina no hay ningún error teológico y que ella relata sus “vivencias religiosas” con absoluta veracidad.

Monseñor Vittorino Girardi S.
Obispo emérito de Tilarán-Liberia

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¿San Miguel Arcángel es patrono de la Iglesia?

Escrito por Eco Catolico el . Publicado en Tus dudas

“Monseñor: sé que San José ha sido declarado Patrono de la Iglesia Universal. Conozco el Documento Pontificio con que se dio dicha declaración. He escuchado decir que San Miguel Arcángel también lo es. ¿Es esto cierto? Pregunto, porque para este caso, no he hallado el Documento Pontificio que lo testifique. Muchas gracias por su amable atención”.

Guillermo Bernardo Prendas - San José

Es como dice usted, Don Guillermo Bernardo: el Papa San Pío X proclamó a San José como Patrono de la Iglesia Universal. Por el contrario, no hay documento de la Santa Sede en que se diga que el Arcángel San Miguel tenga el mismo título. Sin embargo, sabemos que el Papa León XIII (desde 1878 al 1903) pidió que se concluyera la celebración de la Santa Misa, con una muy bella oración a San Miguel Arcángel, pidiéndole que defendiera a la Iglesia de los ataques de sus enemigos y del demonio. Sin duda que ha sido por eso que se pudo difundir la opinión de que el Papa León XIII hubiese declarado como Patrono de la Iglesia Universal, también a San Miguel Arcángel.

No olvidemos que nuestro Papa Francisco nos pidió a todos que, durante el pasado mes de octubre, además de rezar el Santo Rosario según sus intenciones y en favor de las misiones, rezáramos la muy bella oración mariana, “Bajo tu Amparo” y la oración del Papa León XIII a San Miguel Arcángel para que “defendiera” a la Iglesia.

Pocas veces a lo largo de la historia, la Iglesia ha sido tan “atacada” por enemigos dentro y fuera de ella, como en nuestra época. Necesitamos la ayuda y la intercesión de San Miguel Arcángel, a quien el Autor del libro del Apocalipsis presenta como Príncipe de los ejércitos angélicos y a quienes lleva a la victoria sobre las fuerzas del mal (Ap. 12, 7-9).

Monseñor Vittorino Girardi S.
Obispo emérito de Tilarán-Liberia

 

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¿Por qué ya no se pone agua bendita en la entrada de los templos?

Escrito por Eco Catolico el . Publicado en Tus dudas

“¿Por qué ya no se usa el agua bendita en las entradas a los templos? Según tengo entendido, si una persona se santigua con devoción con el agua bendita, atrae la gracia divina y purifica su alma. Me parece que sería conveniente “recuperar” esa tradición al menos antes de la entrada para la celebración de la Misa. Muchas gracias y mis respetuosos saludos”.

Freddy Méndez R. - San José

Estimado Freddy, yo también soy de aquellos fieles que añoran el poderse santiguar con el agua bendita al momento de entrar al templo. Creo que me están influyendo los recuerdos de mi infancia: me atraía y me edificaba ver a alguna mamá mojar sus dedos y pasarle un poco de agua bendita al hijo o hija que por ser aún “bajito” no podía alcanzar la pilita del “agua bendita” (como la llamamos en mi tierra), o ver un esposo que hacía lo mismo con su esposa. Eran humildes gestos de familia que expresaban su belleza y su grandeza.

Sin embargo, con el tiempo, se fue imponiendo una justificada preocupación por la higiene: hoy ya no se ve bien ni conveniente que todos los que entren al templo, puedan mojar sus dedos en la misma agua y así, poco a poco se fue abandonando esa tradición. Aún se puede ver en alguna capilla que llaman “semipública”, como la de algún convento de religiosas, pero ya no en la entrada de los templos parroquiales.

Esto no quiere decir que la Iglesia haya abandonado el “rito del agua bendita”. Su significado es del todo claro: gracias al Bautismo, “hemos renacido del agua y del Espíritu” (cfr. Jn 3,5) y entonces es del todo lógico y natural que, especialmente durante la época pascual, se empiece la celebración eucarística con la bendición del agua  y su aspersión sobre los fieles, en lugar del usual acto penitencial. Ese rito constituye una invitación, (a la vez que lo simboliza) a “recuperar” la pureza que Dios nos concedió con el santo Bautismo.

Por otra parte, hay otros muchos momentos litúrgicos y de “piedad popular”, en que la Iglesia usa el “agua bendita”; pensemos por ejemplo, en el rito de las múltiples bendiciones, en la celebración de las exequias de difuntos, etc. Lo importante es que todo acontezca, como usted amigo Freddy lo dice en su correo, “con fe y devoción”; son éstas como el alma de todas nuestras celebraciones y ritos, desde los más sublimes, como lo son la Consagración Eucarística y la Santa Comunión, hasta el rociar con agua bendita, nuestras habitaciones.

Monseñor Vittorino Girardi S.
Obispo emérito de Tilarán-Liberia

 

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“No se casi nada de la Biblia,¿me hablaría de ella?”

Escrito por Super User el . Publicado en Tus dudas

“Monseñor, le escribe Evelin, pero a decir verdad, yo no soy Evelin…..pongo este nombre porque es de persona educada evitar los anónimos. Crecí en la Iglesia Católica, aunque mi familia nunca ha sido muy practicante. No hace mucho, casi toda mi familia se pasó a los evangélicos y ahora hablan mucho de la Biblia. Yo no sé casi nada de ella, pero quisiera permanecer católica y por eso frecuento la Iglesia más que antes. Monseñor, ¿me dice algo usted de la Biblia? Muchas gracias”.

Evelin - San José

Estimada Evelin, le felicito por su decisión: siga en la Iglesia Católica y acreciente y mejore las expresiones de su fe cristiana. Además conviene recordar que la pertenencia a un grupo evangélico (o secta, en Costa Rica son unos 3000) dura de unos 10 a 15 años; luego unos de sus miembros migran a otro grupo, unos pocos permanecen en él y la mayoría -desafortunadamente- termina en la indiferencia religiosa.

Su pregunta acerca de la Biblia merecería una amplia respuesta. Le indico aquí lo esencial. La palabra Biblia viene del griego y significa “pequeños libros”. El mismo nombre pues nos dice que no se trata de un solo libro, sino de un conjunto de libros, unos más extensos que otros. Exactamente son 73: 46 pertenecen al Antiguo Testamento y 27 al Nuevo Testamento.

El Antiguo Testamento fue escrito en el transcurso de casi mil años por varios autores. Se trata de una prolongada preparación a la definitiva Alianza entre Dios y los hombres, Alianza que ha sido sellada con la sangre de Cristo. El Nuevo Testamento nos presenta la gran manifestación del amor de Dios por medio de su Hijo, Segunda Persona de la Santísima Trinidad, quien se hizo hombre por obra del Espíritu Santo y nació de María la Virgen. El, Nuestro Señor Jesucristo, no escribió obra alguna. Los 27 libros del Nuevo Testamento fueron escritos o por los apóstoles o por otros discípulos suyos.

Lea la respuesta completa que da Monseñor Vittorino Girardi, Obispo emérito de Tilarán-Liberia en el Eco Católico.

 

 

 

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