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La trampa de publicar lo que vende

Escrito por Eco Catolico el . Publicado en Opinion

Derecho de respuesta a “Universidad”

Pbro. Víctor Hugo Munguía C.
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Señores Periodistas
Álvaro Murillo y Luis Fernando Cascante
Periódico “Universidad”

De toda mi consideración,

Permítanme expresarles, desde el inicio, que la publicación sobre el Seminario de Marzo 26, 2019, no refleja de manera ninguna, mi experiencia personal de vida en esa casa, que no puedo sino llamar bien amada, en la que viví desde la secundaria (Seminario Menor), hasta la filosofía y Teología (Seminario Mayor), luego los años de especialización en Europa, más quince años como Formador de planta y doce como profesor externo. Con todos estos años de experiencia, creo que puedo decirles algo de la vida de Seminario que Ustedes no conocen, aunque con este desconocimiento se atrevieron a hacer juicios de valor sobre la Institución más querida por toda la Iglesia, como si ella fuera el caldo de cultivo de miserias humanas y no la forjadora de personas que en muchos tiempos y en muchos lugares han dado testimonio de servicio y generosidad.

En el primer párrafo Ustedes se atreven a hablar de “prácticas encubiertas”. Sepan que todo seminarista normal sabe que un falta moral grave de cualquier tipo debe ser denunciada y si alguno no lo hace, sabe que está poniendo en grave peligro a la Iglesia. No parecen ustedes conocer que las “obligaciones de conciencia” son un imperativo muy serio y dan por un hecho que el encubrimiento es el pan de cada día en el Seminario. Sepan que no son uno ni dos los que han tenido que dejar el Seminario por alguna falta y que tampoco somos uno ni dos los que nos hemos visto obligados en conciencia a informar de alguna falta grave, que ha terminado en la expulsión de algún seminarista.

En el segundo párrafo se atreven Ustedes a decir que  “profundizan en un pensamiento conservador doctrinal que limita la sexualidad humana a la procreación...ambiente propicio para que hombres homosexuales escondan de la sociedad su orientación”. ¡Qué atrevida es la ignorancia! Ustedes no tienen ni idea de lo que ha evolucionado el pensamiento de la Iglesia en torno a la sexualidad y dan por un hecho que estamos en tiempos muy pretéritos. No se atrevan, por favor, a insultar la inteligencia de los ilustres (sí, ilustres) profesores que han llenado las cátedras del Seminario. Además, Ustedes no han vivido esa experiencia y no pueden tener idea de que una vida de oración, deporte y estudio puede aportar a gente joven un ambiente sano para el desarrollo humano. Si alguien percibió que el Seminario es un escondite de homosexuales, simplemente no tuvo ojos para ver las santidades discretas de muchos seminaristas y los heroísmos virtuosos de sus compañeros. La opinión de unos pocos testigos, por respetable que sea, no convierte en verdad las afirmaciones gratuitas.

En el tercero y el cuarto párrafo se atreven Ustedes, por el testimonio de uno pocos seminaristas y por “altas fuentes eclesiásticas...bajo condición de anonimato”, a decir que las relaciones que se forjan entre los Formadores y los Alumnos son de “poder”, “clericalismo” y “dependencia”. Es claro que las “fuentes” que les informaron tenían problemas serios de personalidad, porque mi larga vida de Seminario me aportó amistades profundas con mis Formadores, amistades profundas con mis ex-alumnos y si alguna antipatía hubo, nadie tiene autoridad moral para criticar las antipatías, que suceden en todo lado y que todos tenemos. Además las “altas fuentes eclesiásticas” (expresión que muestra la ignorancia del “abc” de la estructura de la Iglesia), si no tuvieron la hombría de decir sus nombres, no debieron ni siquiera mencionarse. Recuerdo que cuando llegaba un “anónimo” al Seminario, hablando mal de algún seminarista, éste no se tiraba al basurero, por respeto al basurero, sino que se quemaba inmediatamente, porque no merece credibilidad quien no da la cara.

En el quinto párrafo ponen como título que el Seminario es “un clóset con candado”. Un infundio de esta envergadura merece una denuncia penal, porque nadie podría podría demostrar semejante calumnia. Me temo que los “informantes” (muy pocos por lo demás) tenían problemas y con el recurso conocidísimo de la “proyección”, endilgaron a todo el Seminario su propio y personal problema. De parte de ellos es comprensible (un recurso psicológico de esta naturaleza es más común de la cuenta), pero de parte de periodistas del Semanario que debería brillar por “información veraz”, es simplemente inaceptable.

El protocolo tan duro que tiene la Iglesia para enfrentar la pederastia, que incluye la expulsión inapelable del estado clerical, después de pagar la pena civil, no parece gozar de la simpatía de Ustedes. Sepan que nada más duro le puede suceder a un Sacerdote que ser expulsado del tipo de vida que le dio sentido a su historia. Ustedes no han visto el sufrimiento que esto causa.

De lo dicho por un  ex-seminarista (anónimo...) del Seminario San Ezequiel Moreno de los Agustinos, responderán ellos que conocen su vida de comunidad, si lo consideran pertinente.

Señores,  es absolutamente falso los que Ustedes dicen de que los formadores tiene “dominio sobre la conciencia del seminarista”. Ni siquiera un confesor, ligado por el Secreto de la Confesión,  puede imponer nada a un seminarista que se confiese con él. Tampoco un Director Espiritual, ligado por el “secreto comiso”, puede influir sobre las decisiones de los “escrutinios” que disciernen la idoneidad de un candidato. Me parece que debo ilustrarles que en la Iglesia Católica, la conciencia personal es sagrada  y nadie puede inmiscuirse en ella, sino por expresa voluntad del dueño de su propia conciencia. Si algo cuidamos en la Iglesia es la diferencia entre “fuero externo” (lo que se conoce en la realidad de la vida común y corriente) y “fuero interno” (lo que se conoce en secreto porque la persona lo ha contado). Me temo que debo de nuevo ilustrarles que en las decisiones de “la continuidad o expulsión del aprendiz” (para citar sus palabras), los que conocen cosas de “fuero interno” no tienen ni voz ni voto en esas decisiones. Están muy equivocados o Ustedes o sus informantes escasos o anónimos.

De los periodistas que tienen que bailar el ritmo que les propongan los dueños de los mass-media, podría esperar amarillismo, exageraciones, inexactitudes y hasta infundios. Pero del periódico de nuestra más prestigiosa Alma Mater, que debería reflejar la altura de la Escuela de Periodismo, no he podido comprender cómo cayeron en la trampa de publicar lo que vende y parece que vende hablar mal de todo lo que hace, dice o vive la Iglesia Católica, como si fuera ella la única compuesta por seres humanos comunes y corrientes, capaces de heroicidades como las de San Romero de El Salvador o las de Sor María Romero de Nicaragua y Costa Rica, y capaces de miserias de toda clase. Habría que ver cuál gremio profesional puede tirar piedras, estando libre de toda culpa.

A pesar de tanta falta de objetividad, que ha permitido el chiste de mal gusto de llamar “objetividad”, las materias que estudian en la Escuela de Periodismo, reciban las seguridades de mi más respetuosa consideración.

 

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“Saca la viga de tu ojo”

Escrito por Eco Catolico el . Publicado en Opinion

Monseñor José Rafael Quirós
Arzobispo de San José

Con la ordenación episcopal, todo obispo diocesano recibe la misión de enseñar y explicar a los fieles las verdades de fe que han de creerse y vivirse, predicando personalmente con frecuencia y cuidando que se cumpla, diligentemente todo cuanto compete al ministerio de la Palabra en la diócesis, principalmente sobre la homilía y la enseñanza del catecismo, de manera que a todos se enseñe la totalidad de la doctrina cristiana, sin desviaciones ni errores.

Es, pues, mi deber anunciar a todos la Buena Nueva, según el mandato que nos dejó Cristo de ir por todo el mundo para predicar el Evangelio,  y tal como nos enseña el apóstol Pablo: “Predicar el Evangelio no es para mí ningún motivo de gloria; es más bien un deber que me incumbe. Y ¡ay de mí si no predicara el Evangelio!”  

Este oficio que he venido desempeñando con constancia y alegría ha sido, recientemente, tergiversado desde la lógica de manipulación y falsedad que impera en nuestros días respecto a toda comunicación que emerge de la Iglesia.

De modo puntual, el pasado 3 de marzo, el Señor en su Palabra nos recordaba: “¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Hermano, déjame que te saque la mota del ojo”, ¿sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano. 

Como acostumbro a hacer en mis redes sociales, al respecto comenté: “Con humildad debemos reconocer que, por nuestra imperfección, no podemos constituirnos en jueces del hermano que falla. Quitemos primero la viga que hay en nuestro ojo.” Esta acotación, apegada al espíritu de la escritura, fue descontextualizada al punto de afirmarse que, con mi afirmación, yo incluso contradecía la existencia de cualquier tribunal humano.

Al retomar el texto del Evangelio en cuestión, vemos como el Señor nos estimula a abstenernos de un hábito cada vez más común en nuestra sociedad, concretamente, juzgar a los demás. En su lugar, Jesús nos pide examinar nuestros propios corazones pues acusamos al prójimo, pero siempre nos excusamos a nosotros mismos, somos severos y rigurosos con el hermano, pero condescendientes en el juicio personal.  Ya no solo somos jueces sino también ejecutores de sentencias.

Tanto en el plano de las relaciones humanas básicas, como en las redes sociales o en los medios de comunicación, justificamos nuestra trayectoria de vida, pero a veces desacreditamos la vida de otros. Somos muy poco autocríticos, pero opinamos de los demás generalizando, con vaciedad y sin equilibrio. En contraste, la vida del cristiano debe ser una mirada desde la caridad, una ayuda permanente al que está a nuestro lado.

Como nos enseña el Papa Francisco: “El Evangelio es palabra de vida: no oprime a las personas, al contrario, libera a cuantos son esclavos de tantos espíritus malvados de este mundo … El Evangelio cambia el corazón, cambia la vida, transforma las inclinaciones al mal en propósitos de bien. ¡El Evangelio es capaz de cambiar a las personas! Por tanto, es deber de los cristianos difundir por doquier su fuerza redentora, llegando a ser misioneros y heraldos de la Palabra de Dios”. 

La experiencia vivida, antes que desanimarme, me impulsa a seguir predicando el Evangelio de Jesús en todo momento y en todo lugar, y con confianza, exhorto a todos los agentes de pastoral a hacer suya la recomendación de San Pablo a Timoteo: “Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, advierte, exhorta con toda paciencia y doctrina.”   La Palabra del Señor no tiene ataduras.

 

1Cf. C.I.C. c.386 § 1.    

2Cf. Mateo 28,19

3I Cor 9,16

4Lucas 6,39-45

5Papa Francisco, 1 de febrero del 2015

6II Timoteo 4,2

 

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Estamos llenos de nada y vacíos de todo

Escrito por Eco Catolico el . Publicado en Opinion

Pbro. Fernando Gioia, EP
Heraldos del Evangelio

Soportamos un verdadero torrente de informaciones. En el mundo de los medios -escritos, orales o televisivos-, o navegando en los espacios de internet desde el computador y celular, “llueven” todo tipo de noticias.

Verdades, medias verdades o falsedades -la ya famosa y calificada como epidemia mundial de la desinformación: las “fake news”-, catástrofes que dan tristeza y nos hacen elevar una oración por los que sufren esas terribles situaciones, las que rayan en lo ridículo o en la locura y nos dejan pensativos.

A todo eso estamos, queridos lectores, sometidos diariamente. Somos receptores de verdaderos impactos psico-visuales. Quedamos apenados, asustados, espantados, pocas veces bien informados y, raramente llenos de alegría y esperanza. ¡Es que nos llenan de nada y nos dejan vacíos de todo!

Alguno dirá que siempre fue así, que no es para preocuparse. Penetremos un poquito en este mundo de las informaciones; algunas nos harán reír de lo ridículo, otras nos provocarán molestia al ver el grado de degradación en el pensamiento de los hombres, otras amarguras. Allí concluiremos, si es para no preocuparse.

Un elenco de locuras

Hace poco salió una singular noticia, la foto que más entradas tuvo, al momento, en Instagram. Millones que la vieron, le dieron su “me gusta”. Pensarán: debe de ser una cosa tan maravillosa y fuera de lo común, que hay que verla y darle el “me gusta”. No se espanten, ¡era la foto de un huevo! Sí, así como lo leen, de un simple huevo de gallina. En menos de dos semanas había superado los 24 millones de “me gusta”, llegando después casi a los 30. Los creadores se identificaron con el nombre de la gallina “Henrietta”, su huevo se llama “Eugene”. Esta excentricidad fue reconocida después por la World Record Egg que afirmaba: “Esto es una locura, qué tiempos vivimos” (El País. España, 14-1-2019). La autora de la foto “vencida” -había tenido más de 18 millones de “likes”-, se mofa de su derrota, simplemente, rompiendo un huevo en el pavimento asfáltico caliente…y con eso consigue más de 4 millones y medio de “me gusta”. 

Pero, recorramos un poco más esta “selva” de informaciones “vacías de todo”. Una gata de nombre “Choupette”, linda, por cierto, recibe gran herencia de su fallecido propietario, uno de los más famosos diseñadores del mundo. Heredera feliz: “tiene dos nanas encargadas de cepillar su pelo blanco cuatro veces al día, dar tratamiento a sus ojos azulados y llevarla al veterinario una vez por mes, distraerla y jugar con ella”. Y, aunque no lo crean, ya que vivimos un mundo “especial”, tiene hasta twitter, Instragam y Facebook, con seguidores desde 45 hasta 145 mil. ¡Seguidores! También ostenta un site. La gata no sabe escribir… dado que los “deditos” se le complican con el teclado, mismo así, la Choupette agradece al fallecido su cariño (La Prensa Gráfica, 19-2-2019).

Como podemos ver: hay de “todo”, para llenarse de “nada”. 

No hace más de un mes leíamos la noticia, verdadera o falsa no sabemos, pero publicada en varios medios: un hombre de 27 años tiene la insólita idea de llevar a juicio a sus padres por traerlo al mundo sin su consentimiento previo. Este personaje forma parte, en la India, de quienes promueven una sociedad “libre de niños”, con singular nombre: Movimiento Voluntario de Extinción Humana, sostienen que no deben traerse niños al mundo. (La Nación, Buenos Aires, 4-2-2019). 

Un huevo, una gata, la demanda de un hijo, una sociedad libre de niños, qué elenco singular de locuras del mundo moderno. En esta perspectiva, que no nos extrañe, ver hombres y mujeres en el auge de la riqueza y de la fama, suicidándose. 

Y esto: ¿cómo es posible si tienen “todo” y no les falta “nada”? 

En el año 2018 hubo episodios, de gran destaque publicitario, que dejaron perplejos a quienes entraban en conocimiento de las circunstancias de su muerte; ellos tenían todo para ser felices. Un vocalista de una popular banda de rock, una gran diseñadora de modas, una actriz, un actor famoso de cine, un prestigioso chef, un modelo y artista conocido. Unos se ahorcaron, otros tomaron la fatal decisión con un arma, la mayoría con exceso de barbitúricos. Declaraba la familia de uno de ellos: “quería encontrar la paz, luchó y reflexionó sobre el significado de la vida y la felicidad, pero, no pudo más” (La Vanguardia, 13-6-2018).

A esta singular paradoja del teniendo más o siendo famosos optar por quitarse la vida, se da la circunstancia de que, en los países más desarrollados - más “felices”-, el índice de suicidios es mayor. En los EUA hay más muertes por suicidio que por accidentes automovilísticos o de armas de fuego. En España, es la primera causa de muerte no natural.  

La Organización Mundial de la Salud (OSM) asegura que, aunque es un tema relacionado con la depresión, ocurre en esferas de poder adquisitivo más alto, cuando hay trastornos por el consumo de alcohol y abuso de sustancias. Aproximadamente un millón de personas en el mundo se quitan la vida al año -casi 3 mil al día-, sin considerar los que lo intentan y no logran su siniestro cometido (La Vanguardia, Barcelona, 13-6-2018). 

Soledad omnipresente

La soledad está omnipresente entre las multitudes y, dentro de ellas, en los jóvenes. Un sondeo de la firma YouGov en Reino Unido, con adolescentes, nos presenta lo que califican de “generación suicida”. Vean las respuestas: “no merece la pena vivir” (18%); su vida “no tiene propósito” (27%); “ansiedad ante el futuro” comparándose con sus amigos “online” (48%); las redes sociales ejercen sobre ellos una “presión abrumadora” para tener éxito (57%). (El Mundo, Madrid, 15-2-2019). 

Hay un aburrimiento de la vida en lugares calificados de felices. “A pesar de la fama y el dinero ninguna de éstas llena la esencia del ser humano. Existe un profundo vacío que conlleva a la tristeza y más delicado aun a la depresión, que es considerada una de las principales razones que han impulsado a estos a quitarse la vida” (Listin Diario, Santo Domingo, 1-3-2019). Profunda observación.

Soledad, abatimiento, vacío, tristeza, depresión. Creen tener todo, pero, se dan cuenta que en el fondo no tienen nada, están vacíos. Diagnóstico singular de una humanidad que cada vez más se aleja de Dios y sus Mandamientos. No podrían ser otras las graves consecuencias que se manifiestan.

“Venid a mi todos los fatigados y agobiados, y yo os aliviaré” (Mt 11, 28), así es que invita Nuestro Señor Jesucristo a los hombres de todos los tiempos. Cuando os sintáis solos, desconsolados, deprimidos, “llenos de nada y vacíos de todo”, pues, recurrid a quien dice de sí mismo: “aprended de mi que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas: porque mi yugo es suave y mi carga es ligera” (Mt 11. 29-30). Que la Santísima Virgen María, Medianera Universal de todas las gracias, pose su mirada misericordiosa sobre este mundo de hijos necesitados.

 

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Reingeniería social, matrimonio y dictadura cultural

Escrito por Super User el . Publicado en Opinion

Ana Elena Castillo Víquez
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Profesora, UCR

 Todas las épocas han tenido sus desafíos ciertamente. Y siempre han existido caminos que tanto los individuos como las sociedades deben escoger. Opciones diríamos, pero no inofensivas. Estas rutas no se pueden transitar al mismo tiempo o escoge un sendero o el otro. Y mucho del bienestar de pueblos enteros dependerán de esto, igual que las personas. Las decisiones son cruciales y nuestra cultura parece decirnos “no va a pasar nada”, “da igual”, “es asunto de acostumbrarnos” o “en nada nos afecta”. Ingenuidad personal, ingenuidad histórica también. Cuánto dolor han pasado numerosas poblaciones, miserias y angustias por no repensar las propuestas, por precipitarse ante ideologías que prometían un bienestar, una estabilidad, un mejoramiento que no iba a llegar y nunca llegó, porque dentro de ellas estaba entretejido el deterioro y la destrucción con bellas narraciones y promesas.

Así, en estos días, en sociedades heridas por tanta agresión, tanta exclusión, burla y segregación se hacen propuestas para revertir esta tendencia y convertirnos en colectivos más incluyentes, más tolerantes, mucho menos agresivos y respetuosos. Herimos tanto y en todos los niveles que era lógico que se presentaran soluciones por medio de cambios profundos en las sociedades. Y para lograr estos cambios había que tocar los cimientos mismos de la cultura.

Nos enfrentamos como personas y también como sociedades ante propuestas que, sin decirlo en toda la magnitud que esto implica, buscan un cambio. Sin embargo, es pertinente entender de qué se trata este cambio, en qué consiste la modificación, los alcances que va a tener, pero, sobretodo, las consecuencias. Porque allí se verá realmente si con las promesas, tan bien elaboradas en el lenguaje y las narraciones, conllevan la falsedad y dolor como resultado. Esto último ni tan evidente ni claro para quienes las apoyan ni para quienes las cuestionan.

Es así como nos encontramos ante la opción de modificar una de las estructuras sociales de más impacto como es la familia, al tocarla no estamos solo modificando, estamos en realidad deconstruyendo. Para ir razonando la afirmación anterior debemos abarcar varias áreas, mucho más allá de lo que se ha querido plantear en los debates y en las justificaciones presentadas a simple vista, por bien intencionadas que sean.

Es un proceso de reingeniería social. Por este vamos a entender un rediseño y cambio en las estructuras base de una sociedad. También podemos decir que es iniciar un nuevo camino que nos lleve a un nuevo modelo. Este nuevo modelo cambiaría por completo el anterior. Y al hablar de camino estaríamos estableciendo que el cambio se da en el “transcurso”, es decir, “durante”. En otras palabras, el proceso de reingeniería va por etapas. Otro aspecto a considerar es que los procesos de reingeniería en las diferentes áreas del saber buscan todos mejorar, puede ser una organización o bien, en el caso que nos concierne, una sociedad. Sin embargo, no todos logran un cambio positivo.

Estrategias de rediseño social

Las estrategias para modificar la estructura son varias en este rediseño social. La primera es por medio de la ley. Definitivamente hay una relación directa y clara entre ley y sociedad. La ley tiene un impacto profundo sobre una sociedad. Es claro que han habido leyes justas e injustas, arbitrarias incluso. Sin embargo, en la mayoría de los casos, cada vez que una ley establece un límite existen razones cruciales para ponerlo. Y estas razones tienen que ver con las consecuencias sociales que traería si ese límite se quitara e incluso si se relativizara. Así algunas leyes tienen que ver con ciertas estructuras, otras con otro tipo de estructuras. La relación principal apunta a fortalecer o debilitar estructuras sociales según la ley que se apruebe y la estructura con la que se relaciona la ley. 

Estamos ante dos leyes inminentes y ambas cambiarán la estructura familiar de manera irrevocable y para todos los habitantes del país. La primera modificará la posibilidad de casarse solo entre un hombre y una mujer, la segunda ley lo hará entre el número de personas que componen el matrimonio. La primera está en debate y con un fallo de la Sala Constitucional. La segunda es cuestión de tiempo y no muy lejano. Si dos personas del mismo sexo tienen derecho a casarse porque es una decisión personal, porque están enamoradas y, si el amor es lo que cuenta, igual lo pueden hacer tres personas, cuatro o más. Si la atracción personal, el amor que se siente entre ellos y mi decisión es la base para optar por el matrimonio, entonces hay que entender que mi deseo personal (basado en los criterios anteriores) es un derecho humano y puede de hecho abarcar a más de una persona. Ya en Colombia se casaron tres personas legalmente haciendo evidente el proceso de reingeniería que estamos analizando. Esto no está más que comenzando. Recordemos las demostraciones públicas de algunos estudiantes tanto en el Tecnológico como en la UCR pidiendo la apertura del matrimonio precisamente sin tomar en cuenta el género, ni el número de personas. Nadie habla de responsabilidades, ni obligaciones y menos consecuencias a nivel personal y social.

Es curioso que en nuestro tiempo se hable mucho de los derechos, de los sistemas de protección, pero no de responsabilidades y menos de impactos y consecuencias sociales. Harían falta otros artículos para ir explicando todas estas áreas de impacto y las muchas y severas consecuencias que traería. Sin embargo, es entendible el énfasis que se ha dado sobre la persona y se excluyan aspectos que nos involucran como sociedad. No olvidemos el origen de la Declaración Universal de Derechos Humanos en 1948. Fueron los abusos cometidos por el Estado contra las personas que determinaron el enfoque que hasta hoy ha prevalecido, aunque ya había antecedentes históricos. 

El derecho a formar familia

En esta línea de pensamiento, es claro que, en la interpretación sobre el derecho a formar una familia, se está tomando en cuenta la orientación sexual y la identidad de género de una persona, validándola como derecho. Ahora bien, recordemos que las siglas LGBT se refieren a personas lesbianas, gays, bisexuales y trasvesti originalmente. Ahora se han incorporado otras siglas para sumar más grupos. Para tomar en cuenta una de las nomenclaturas más completas, LGBTTTIQA se refiere a transexuales, transgénero, intersexuales, queer y asexuales. Se está empezando a legislar sobre el matrimonio entre los dos primeros grupos, concediendo un derecho a lesbianas y gays pero es claro que bajo la figura de la no discriminación y, para no ser excluyentes, se debe permitir el matrimonio sobre los otros grupos. Matrimonio igualitario es mucho más de lo que se está legislando en este momento. Este incluiría las orientaciones sexuales, pero también la diversidad de identidades y además cambiantes antes, durante o después un matrimonio dependiendo de la persona y su opción. Siguiendo con este razonamiento, familias diversas serían familias muy complejas pues hay que tomar en cuenta los diferentes matrimonios que se formarían y se “desformarían” tanto en identidades como orientaciones y eventualmente en número.

Estas familias compuestas de forma tan diversa se deben enseñar en las escuelas, colegios y universidades. Los estudiantes tendrían estas opciones para cuando ellos mismos sean grandes o también por la cantidad de niños que empezarían a matricularse teniendo familias donde ya no es posible identificar una mamá y un papá. Así sucedió en México donde en las actas de nacimiento se eliminan obligatoriamente las palabras padre y madre. Ejemplo igual lo encontramos en Malta donde en todos los registros oficiales se deben eliminar no solo la palabra padre y madre, sino marido, esposo, esposa y mujer. Debido a la posibilidad de cambiarse la identidad de género (propuestas diferentes van desde tres géneros hasta 112 opciones) y debido a que una persona puede mantener una única identidad como cambiarla sin restricción, las políticas públicas deben regir para todos, enseñarse a todos y dar la opción a todos. Igual sucedería con los conceptos de abuelo, abuela, tío, tía, primos, primas, entre otros. Leyes y políticas públicas van de la mano y al ser derechos humanos, según esta lectura, obligatorios y accesibles a todos.

Debido a la apertura, para toda la población, de la posibilidad de optar por un cambio en la identidad de género, en Inglaterra, Hayden Cross, fue el primer hombre embarazado. Nacido como mujer, Cross es legalmente un hombre y suspendió la operación de senos, ovarios y el tratamiento hormonal para quedar embarazado de un donante anónimo. La asociación médica británica ha prohibido a los doctores utilizar la palabra madre por razones más que evidentes. Tampoco se pueden usar las palabras niño o niña para los recién nacidos, por considerarse reduccionistas. Anotar el “sexo biológico” también sería un problema. Se recomienda “designado como…” o “nacido como”. Debe entenderse claramente que estas medidas son para toda la población y de acatamiento obligatorio. ¿Tendría sentido celebrar el día del padre o de la madre en escuelas y colegios? No solo no tendría sentido, sino que sería discriminatorio según esta lógica, lo mismo aplicaría a nivel nacional. En otras palabras, es prohibir los conceptos “madre” y “padre” en una sociedad paulatinamente en favor de unos, sin preguntarle al resto de la población.  Pero esta situación no se limita a las mamás y los papás. Tíos, tías, primas, primos y todo lo que marque un “género normativo” correría la misma suerte. Es la desintegración de conceptos culturales medulares en la sociedad que son pilares para definir la familia. Imposición, sí. ¿Respeto de todos los derechos de todos los ciudadanos? No. Rediseño social, sin consulta a una sociedad.

Si el rediseño continúa será posible entender que se tendrán múltiples abuelos, abuelas, primas, primos, debido a las familias poligámicas, poliándricas o poliamorosas pero sumado a los proyectos de cambio de identidad de género no será posible marcar el sexo, ni género tan fácilmente, solo en algunos casos; al ser cambiante dependerá de las personas y su opción.

Modificación del lenguaje

Consideremos que la modificación en el lenguaje es enorme pues no hay sustantivos, ni adjetivos ni pronombres que puedan dar cuenta de las posibles identidades cambiantes o performativas. Inicialmente se pueden imponer algunos pronombres, algunos cambios puntuales, pero es claro que irán aumentando las exigencias con el tiempo. Ya en la Universidad de Oxford se dice que es un posible delito referirse a las personas trans con el pronombre “él o ella”. Se crea entonces el pronombre “Ze” y la obligatoriedad de usarlo y enseñarlo. Jordan Peterson, profesor de psicología que ha cuestionado la medida, se ha visto amenazado con despido en la Universidad de Toronto donde trabaja. También hay problemas con las palabras “señores y señoras”. Existen otros ejemplos en diversos países. El panorama se torna más complejo si tomamos en cuenta no solo la identidad de género sino también la expresión de género, pues no es lo mismo. Una persona puede tener una identidad de género, pero la expresión de género ser diferente (esta última es cómo se expresa corporalmente el género y no coincide necesariamente con la identidad). Esto modificará currículos en escuela y colegios, espacios públicos (incluidos los baños), prácticas deportivas, registros nacionales, uso del lenguaje, producciones artísticas, entre otros muchos aspectos. Activará los sistemas de aprendizajes culturales y formales. Y solo se están mencionando algunos aspectos, la situación en realidad es más compleja.

Ante la insistencia de cómo me afectaría a mí la aprobación o no de la ley, la respuesta es clara. Afecta directamente porque es parte de un cambio total, es un proceso de reingeniería social que abarca procesos educativos formales e informales, como ya se mencionó. Los dos modelos no van a convivir juntos, uno va a ceder frente a otro, paulatinamente. Es la imposición de un nuevo modelo independientemente de si usted está de acuerdo o no. Claro que es un proceso, que tendrá sus etapas de transición, de la mano de las legalizaciones. El problema radica en los impactos sociales y las consecuencias que va a traer. La conformación de diferentes matrimonios por sí mismos ya conlleva una afectación importante. Al aprobarse como derechos humanos y al ser estos inherentes y universales, pasan a ser obligatorios e indiscutibles en todos los espacios mencionados previamente. Todo lo anterior es la plataforma de una de las consecuencias más serias y tiene que ver con la emergencia de una dictadura cultural. Igualmente, esta dictadura tiene sus características, su modalidad y su accionar, con ejemplos muy claros en otros países. Tema para ampliarse por sus todavía más severas consecuencias. Todo esto pasa por la aprobación de leyes civiles y modificaciones en reglamentos en instituciones públicas.

La pregunta más importante, ¿está de acuerdo la sociedad costarricense con todos estos cambios que conllevan la aprobación de estas leyes?, ¿no es acaso tema de referéndum nacional? 

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“Dejen que los niños vengan a mí”

Escrito por Super User el . Publicado en Opinion

Monseñor José Rafael Quirós
Arzobispo de San José

“Prefiero el ingenuo canto de un niño a la más bella música del mundo; ese canto -como el alba- contiene toda esperanza”. Con esas palabras el místico Charles de Foucauld nos invitaba a reconocer que cada niño es un ser único, digno de respeto y protección. En ellos reside la esperanza y brilla la luz, por ellos todo esfuerzo y sacrificio merece hacerse.

Contemplar sus rostros alegres es, por sí mismo, una fiesta y nosotros, adultos, debemos poner todo nuestro empreño para que nunca se apague su sonrisa, que puedan vivir en paz y mirar el futuro con confianza.

Jesús ama, de modo especial, a los niños y por ello expresaba: “Dejen que los niños vengan a mí, no se lo impidan, porque de los que son como éstos es el Reino de Dios.”   Pero, igualmente, advertía: “Al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos, y le hundan en lo profundo del mar”.  

“¡Qué importante es el niño para Jesús! Se podría afirmar desde luego que el Evangelio está profundamente impregnado de la verdad sobre el niño. Incluso podría ser leído en su conjunto como el Evangelio del niño”. 

Jesús conoce y rechaza el injusto dolor que experimentan tantos niños pues “también el niño Jesús fue víctima del odio y de la persecución y también él tuvo que huir con su familia, dejar su tierra y su casa, para escapar de la muerte…Ver sufrir a los niños hace mal al alma porque los niños son los predilectos de Jesús. No podemos aceptar que se les maltrate, que se les impida el derecho a vivir su niñez con serenidad y alegría, que se les niegue un futuro de esperanza”. 

Ya San Juan Pablo II señalaba la grave crisis moral que enfrenta nuestra sociedad y como este ambiente alcanza también a los niños.

“Por desgracia la situación de los niños en el mundo no es siempre como debería ser. En muchas regiones y, paradójicamente, sobre todo en los países de mayor bienestar, traer al mundo un hijo se ha convertido en una elección realizada con gran perplejidad, más allá de la prudencia que exige obligatoriamente una procreación responsable. Se diría que a veces se les ve más como una amenaza que como un don… “la situación de los niños es un desafío para toda la sociedad, un desafío que interpela directamente a las familias.” 

Al celebrar el día del niño, elevemos al Señor nuestra oración por todos los niños del mundo, por los que son acogidos con amor y experimentan la alegría de tener una familia que los cuida, acompaña y valora, pero, sobre todo, pedimos por los niños que sufren por violencia, abusos y abandono, por los que padecen hambre y miseria, por los que mueren a causa de la desnutrición, por los que perecen víctimas de la guerra y la migración. Todavía a estas alturas de la historia hay niños que en lugar de vivir alegremente esos hermosos años, están sometidos al trabajo infantil. 

Como Iglesia no podemos ser indiferentes ante los graves riesgos que atraviesa la niñez como no lo fue el Señor; el llanto y dolor de los niños, nos exige un decidido compromiso de verdadero pastoreo. 

La historia de la Iglesia nos da cuenta como Dios ha suscitado vocaciones consagradas al servicio de la niñez, San Juan Bautista La Salle, San Juan Bosco, San José de Calasanz, son algunos de esos grandes santos cuyos testimonios brillan como referentes de entrega, particularmente, en circunstancias como las presentes en las que, como Iglesia reconocemos con dolor y vergüenza las atrocidades cometidas por personas consagradas, clérigos e incluso por todos aquellos que tenían la misión de velar y cuidar a los más vulnerables. “La conciencia de pecado nos ayuda a reconocer los errores, los delitos y las heridas generadas en el pasado y nos permite abrirnos y comprometernos más con el presente en un camino de renovada conversión.”  

Con acciones directas acompañemos, en forma segura, esta etapa de la vida, de todos los niños, y por ello, insto a asumir con verdadera urgencia una pastoral infantil, donde se experimente el amor del Señor como bendición. En esta tarea debemos involucrarnos todos, porque todos somos responsables de lo que serán las futuras generaciones. 

Encomiendo al Dulce Nombre de Jesús a todos los niños de nuestra patria, para que puedan vivir alegremente su infancia. 

 

1 Mc 10, 13-16
2 Mt 18, 6
3 Juan Pablo II, Carta a los niños, 13 de diciembre de 1994.
4 Papa Francisco, Medellín, septiembre 2017
5 Juan Pablo II, 14 de octubre del 2000

 

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