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“Un buen católico no puede prescindir del culto a María”

Escrito por Super User el . Publicado en Entrevista

Con Mons. Vittorino Girardi, obispo emérito de Tilarán-Liberia, repasamos la evolución del culto a María, sus expresiones y la fiesta tan propia del costarricense cada dos de agosto, dedicada a la Madre de Dios.   

Ma. Estela Monterrosa S.
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¿Cuándo inició la devoción a la Virgen María?

En lo que se refiere a manifestaciones de culto exterior es difícil establecer una fecha. En la comunidad reflejada en los textos del Nuevo Testamento vemos una gran admiración a la Madre de Dios, basta pensar en el “Magnificat”, no podría decir que era culto, pero sí amor y admiración a María. Al encontrarnos esta expresión tan bella: “Todas las generaciones me llamarán Bienaventurada”. En otro Evangelio, el texto: “Hijo aquí tienes a tu madre y él la recibió en su casa”. Bastan esos textos para explicar un creciente amor y admiración a María.

Hay vacíos que se han intentado llenar con los Evangelios apócrifos, como la narración de cómo María fue asunta a los cielos, es una leyenda, pero expresa este amor de la Iglesia desde muy pronto a María. Poco a poco ese amor se hizo culto. Impresiona mucho que los Padres de la Iglesia como San Justino, a inicios del siglo II, hablaba de María como la nueva Eva. San Ignacio de Antioquía, San Irineo… Estos autores reflejan la atención y culto del pueblo a hacia María. Se han encontrado grafitos muy antiguos en Nazaret y Palestina con el saludo del ángel a María, eso manifiesta que las personas visitaban los lugares santos no solo por Jesús, sino también por María.

¿Cómo se ha manifestado y cómo ha variado el culto a María a través de los siglos?

El culto a María en el siglo V ya estaba desarrollado, basta pensar en esta escena: En el Concilio de Éfeso en el siglo V se proclamó el dogma “María es la toda Santa Madre de Dios” y se narra que el pueblo llevó en triunfo con antorchas a los obispos que habían aprobado el dogma. En los siglos IV y V ya aparece el culto a los padres de María, Joaquín y Ana. Esto manifiesta aún más el culto a María hasta de carácter litúrgico. Las manifestaciones van distinguiéndose. Primero con las oraciones “Bajo tu amparo” y el “Salve”. El culto de las imágenes no es tan inmediato después de fundado el cristianismo, pero empiezan a aparecer imágenes de María representada como una estrella. Más adelante se dan las imágenes de posibles manifestaciones marianas como la Virgen de Guadalupe, cuyo origen parece sobrenatural, igual que la Virgen de los Ángeles de Costa Rica y otras. La Iglesia acepta el culto, aunque no se pronuncie sobre el origen. Otras manifestaciones son las apariciones de la Virgen con mensajes como la Virgen de Lourdes (S. XVII), la de Fátima (S. XX) y la de Banneux o Virgen de los Pobres en Bélgica. Los mensajes de María confirman el mensaje evangélico e insisten en algún aspecto según el tiempo de la aparición. Otra manifestación es la Virgen de Siracusa, sus lágrimas son condescendencia divina. María se adapta a lo que el pueblo puede acoger. También tenemos templos dedicados a ella como Santa María La Mayor, en Roma, que data del siglo V.

¿Podría explicarnos la diferencia entre el culto de adoración a Dios y el culto a María?

El Catecismo distingue tres tipos de culto. El primero, llamado “latría”, adoración, es exclusivo a Dios, reconocido como creador, fuente de todo y fuente de la redención, le compete todo honor y toda gloria. También está otro culto llamado “dulía” se reconoce cierta atención a los amigos de Dios. Y la “hiperdulía” que es el culto a María, primera discípula, es una veneración más atenta. Un buen católico no puede prescindir del culto a María. La gente que va a Cartago reza, se confiesa y participa en la Misa, todo eso es culto a Jesús. María es camino que nos lleva a Jesús, como ha sido el camino con que Jesús vino a nosotros.

¿Se puede hablar de culto a las imágenes de la Virgen?

Cuando yo veo una foto ya medio gastada de mi mamá y me brota darle un beso ni pienso en el papel, pienso en mi madre. Vamos a Cartago no pensando en la estatuilla, aunque la llamemos “La Negrita”, pensamos en la mamá. Cuando veo un crucifijo no pienso en la madera, sino en Jesús. A través de la imagen veo a la persona. Cuando leemos Éxodo 20, 4 que dice “No te harás ninguna escultura y ninguna imagen de lo que hay arriba, en el cielo, o abajo, en la tierra, o debajo de la tierra, en las aguas”, hay que leerlo en el contexto. Se refiere a imágenes que podrían alejar al pueblo del único Dios, cuando hay riesgo de idolatría. Es muy fino el hilo entre superstición y religión. Pero Costa Rica es un pueblo muy culto. Nunca he visto ese riesgo en todos mis años de sacerdote. ¿Podemos pedir su intercesión? Ella se presentó en la Biblia como la que intercede ¿por qué no podríamos?

¿Por qué los católicos tenemos imágenes de Jesús, María y los santos?

En un comienzo no se hacían imágenes de lo sobrenatural porque muchos cristianos venían del judaísmo. Se empezó a representar a Jesús buen pastor que se ponía sobre los sarcófagos. Una prueba de que no se dio rápidamente es que cuando se empezó a representar a Jesús crucificado yo no se daba la pena de muerte por crucifixión y eso se evidencia en que representan a Jesús con clavos en las manos, los artistas y artesanos nunca habían visto una crucifixión, sino sabrían que los clavos se ponían en las muñecas. En Oriente se empezó a representar a María; tenían atención al tipo de imágenes y apuntaban a la imagen como una oración. Tenemos culto a la imagen, pero no es directamente a la pintura o escultura, es a lo que representan.

A la luz de la doctrina, ¿cómo valora la devoción de los ticos hacia la Virgen de los Ángeles?

Como misionero, habiendo estado en varias naciones, la devoción de Costa Rica hacia la Virgen de los Ángeles es bella y es bello también que se sienta orgullo de ello, pero no es extraordinario con respecto a otras naciones. Es maravilloso, constituye una descripción de lo que es el costarricense, hace parte de nuestra idiosincrasia. A este respecto hay un aporte de la Evangelii gaudium que nos dice que a través de la religiosidad popular el pueblo se evangeliza. El pueblo no es solamente destinatario de la evangelización sino actor. Algo bello y nuevo en el magisterio de la Iglesia. La evangelización del 2 de agosto no es llevada por los agentes de pastoral, (sacerdotes, diáconos, religiosos o catequistas) es el pueblo el que pide, que se vuelve agente de evangelización y pide la presencia de la jerarquía de la Iglesia. 

 

Mons. Vittorino Girardi
Obispo emérito de Tilarán-Liberia

 

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“El gran fruto de la JMJ será el encuentro con Jesús”

Escrito por Super User el . Publicado en Entrevista

  • La gran cita de la juventud católica mundial, del 22 al 27 de enero, 2019

Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, Arzobispo de Panamá, es el rostro siempre sonriente detrás del complejo proceso de preparación de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que tendrá lugar en ese país del 22 al 27 de enero próximo con presencia del Papa Francisco y más de un millón de jóvenes de prácticamente todos los países del mundo. 

Recientemente, Monseñor Ulloa estuvo en nuestro país para poner a los pies de La Virgen de los Ángeles los frutos de este encuentro, el más grande de la juventud católica del mundo. 

Sofía Solano Gómez
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¿Se sorprendió de la selección del Santo Padre por su país?

Sí nos sorprendió porque tuvimos que trabajarlo mucho, pero también teníamos la esperanza porque hubo una organización que lo pensó, no desde Panamá sino desde la región centroamericana y con el apoyo de todos los obispos de Centroamérica, reiteradamente le enviamos cartas al Santo Padre, sosteníamos entre todos la importancia de Centroamérica y él siempre pensando en esa región Caribe, Venezuela, Cuba, Latinoamérica… y yo creo que ese fue uno de los momentos de discernimiento que el Papa ha tenido. Después cuando ya nos eligió, nos decía que lo hizo para poder darle la oportunidad a muchos jóvenes de estas regiones que es impensable pudieran tener la posibilidad de tener un evento como la JMJ. Él veía el rostro de estos jóvenes que se ven obligados a emigrar, que son víctima de la trata de personas y narcotraficantes, y desde esa realidad yo creo que fue uno de los elementos más contundentes que tuvo para elegirnos. También tenemos que decirlo, por la posición geográfica de Panamá, como centro y unidad de todo el continente.

¿Qué significa la JMJ para la Iglesia panameña?

Significa esperanza, porque estamos convencidos que ese deseo de cambio de nuestra Iglesia en esta región solo podrá venir de la mano de los jóvenes.

¿Qué caracteriza la fe de Panamá?

Un gran compromiso de los bautizados, desde hace muchos años hay un slogan que ha marcado la vida nuestra: “Cristiano, la Iglesia eres tú”, desde esa perspectiva fue que en aquel momento nos embarcamos en esta aventura porque sabemos que, al final, sobre el peso de los laicos está toda esta organización y ellos lo han asumido con mucha responsabilidad.

¿Por qué quiso encomendar la JMJ a la Virgen de los Ángeles?

Porque estoy convencido de que todos nosotros, los hijos de María, se lo encomendamos todo a ella, ella siempre nos da respuesta, especialmente queremos encomendar esta organización y los frutos de la Jornada a Nuestra Señora de los Ángeles, también por el arraigo que esta devoción tiene en el pueblo de Costa Rica, así como por la hermandad y fraternidad que hay con las dos Iglesias. Creo que este acto también significa un gesto de confianza, creemos en el proyecto de Dios como María cuando somos dóciles, es Dios el que lo lleva adelante y por eso hemos querido hacer un acto de abandonarnos totalmente en las manos de ella. Como signo de la realidad centroamericana, una parroquia de Panamá está bajo la advocación de la Virgen de los Ángeles y nos vamos a llevar un vestido como el de la Patrona de Costa Rica para que lo pueda lucir, tal como lo hace la Morenita de aquí de la Basílica de Cartago.

¿En qué punto de los preparativos está la JMJ, de 1 a 10?

Entre siete y ocho.

¿Cuál es la mayor expectativa que tienen en este momento?

La mayor expectativa que tenemos, si bien radica en la organización, lo que está en mis pensamientos es qué vamos a hacer después con esta cantidad de jóvenes que están surgiendo de entre nuestras parroquias, y qué estructura de Iglesia se van a encontrar. En la organización de la Jornada pienso también en la movilización, cómo se van a movilizar los jóvenes, también ir preparando y fortaleciendo los hogares de acogida.

¿Qué apoyo ha recibido la Iglesia de parte del gobierno panameño para la celebración de la Jornada?

En una visita del Papa, el gobierno conlleva una responsabilidad, la responsabilidad del Estado es poner al servicio de este evento la infraestructura que tiene de seguridad, aspectos de salud, migración y también colaborarán con alguna infraestructura que se necesite para los actos centrales donde estará el Santo Padre.

Nicaragua se retiró de los Días en las Diócesis, ¿qué impacto tendrá la vivencia de la semana previa a la JMJ y cómo se está manejando la situación?

Frente a este hecho tan doloroso que Nicaragua no haya podido abrir, ya estaba preparado todo, pero en eventos como este tenemos que tener varios planes, ahora el plan “b” es motivar a los hermanos de Costa Rica, para que talvez puedan ampliar un poco el número y también en Panamá nos estamos preparando para que estos jóvenes que estaban inscritos en Nicaragua puedan hacer la Pre Jornada en las diversas diócesis de Panamá.

¿Qué frutos espirituales espera para Panamá y la región como resultado de la JMJ?

El gran fruto espiritual es el encuentro con Jesús, un encuentro que sea transformante y un encuentro también con la Iglesia y con ese gran don que el Señor nos ha regalado como es María. Yo creo que uno de los grandes frutos es también la mayor participación de los jóvenes en la organización de nuestras propias iglesias.

¿Cuáles son las grandes amenazas de la juventud centroamericana que puede ayudar a combatir la JMJ?

La amenaza viene de nosotros los adultos, que tenemos un doble discurso, unos son los hechos con los que hablamos y otros los hechos de nuestra vida, pero creo que el joven no solo está amenazado por nosotros los adultos, sino por la incoherencia que hay en nuestras vidas, por el juego vivo, la corrupción, el caer en manos del narcotráfico, la trata de personas, verse obligado a migrar, esos son los grandes problemas que vive la juventud y al final lo podemos resumir en que nuestra juventud centroamericana no tiene las oportunidades para responder a ese proyecto de vida. A nivel general creo que otra de las grandes carencias es una buena educación.

¿Cómo alcanzar a los jóvenes alejados, indiferentes y aquellos que viven sin Dios con un evento como este? 

El gran compromiso de los jóvenes que participan en este evento es que estoy convencido que el propio evangelizador de los jóvenes, tienen que ser los mismos jóvenes, para que les puedan hablar en el mismo lenguaje, en sus propios ambientes. Este es también el compromiso de asistir a una Jornada y es el halo de esperanza que da, que esos miles de jóvenes que se van a reunir en Panamá puedan salir con el compromiso de que esto lo puedan transmitir a sus compañeros que no creen o tienen una idea errada de lo que es la fe.

¿La de Costa Rica es la mayor delegación registrada para la JMJ, ¿Qué mensaje les da a esos jóvenes ticos?

Animarlos a todos los jóvenes costarricenses y de Centroamérica, si bien la Jornada es la gran fiesta de los jóvenes en el mundo, los invitados especiales y anfitriones son todos los centroamericanos, esta será una Jornada Centroamericana donde nosotros somos los anfitriones y organizadores de este gran evento.

¿Hará presencia el Papa en Nicaragua, en aprovechamiento de su presencia en la región y ante la crisis política y social que vive el hermano país?

No lo creo, la agenda del Papa es de la Jornada, los otros eventos tendrían que venir de otros organismos, nosotros no podríamos dar respuesta a esta pregunta porque lo que tenemos de responsabilidad está cifrado en la Jornada, ojalá el Papa pudiera visitar toda Centroamérica, pero sabemos que es casi imposible.

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“Los inmigrantes NO son una tragedia para el país”

Escrito por Super User el . Publicado en Entrevista

  • Pbro. Edwin Aguiluz Milla, Secretario de Pastoral Social-Cáritas Nacional

Desmontar los mitos que se han tejido alrededor de la población migrante nicaragüense en nuestro país, es el primer paso para luchar contra la xenofobia y cumplir con la exigencia evangélica de proteger, acoger e integrar a estos hermanos que hoy necesitan nuestra ayuda. “No son una tragedia para el país”, afirma con datos el Pbro. Edwin Aguiluz Milla, secretario ejecutivo de Pastoral Social-Caritas.

Laura Ávila Chacón
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De acuerdo con los datos que manejan los equipos diocesanos de Pastoral Social y las cifras oficiales, ¿Cuál es la dimensión real de la ola migratoria nicaragüense?

Ha habido un flujo grande. Tenemos indicadores cualitativos que lo demuestran, específicamente en los días más intensos de la crisis, que fue en los últimos tres meses. Fue muy notorio que gran cantidad de familias nicaragüenses llegaron al país, y en algunas comunidades señalaron que su presencia era notoria como en tiempos de las cosechas de café. El momento más crítico ya pasó, mientras no recrudezca la violencia en Nicaragua. En aquel momento efectivamente hubo una llegada importante de personas que fueron acogidos por una red, la más natural, que es la de sus familiares y amigos en sus hogares, de estratos sociales ricos, de clase media y sectores más populares. Seguimos en alerta por el crecimiento del flujo, que es constante pero no masivo, a raíz de la crisis socioeconómica que se deriva de la crisis política y que va a terminar generando impactos muy preocupantes en la economía de ese país y por lo tanto generará desempleo y caída de inversión. Por ejemplo, en algún momento el sector nicaragüense de la empresa privada habló de pérdidas de 250 mil empleos, entonces obviamente eso podría redundar en un incremento de la población inmigrante hacia Costa Rica. 

¿Qué representa ese flujo migratorio para la economía del país? 

Yo creo que hay que visibilizar que la población migrante no es una tragedia para el país, al contrario, la población nicaragüense supone un gran aporte imprescindible. Lo que se estima en términos del Producto Interno Bruto (PIB), es que la población inmigrante Nicaraguense aporta cerca del 12% del PIB, si eso de repente desapareciera, tendríamos un impacto, una verdadera crisis económica. No es cierto que son una carga, al contrario son una necesidad pues aportan en varios rubros. En ese sentido el país debería estar agradecido con su presencia. 

¿En qué otros rubros aportan los nicaragüenses al país? 

El primero es la agricultura. Hablamos de la corta de la piña, la caña de azúcar y el banano, así como en las cogidas del café, es decir en toda nuestra agricultura hay presencia importante de esta población, tanto de la que reside en el país, como a la que se le permite entrar en temporadas de cosecha. También en el sector de construcción están aportando. Otro muy importante, pero que es difícil cuantificar, es la seguridad privada. El incremento en la seguridad privada tiene que ver con el déficit de atención en esa área por parte del Estado, entonces hay una gran cantidad de vigilancia en los barrios en manos de nicaragüenses. Lamentablemente muchísimos de ellos son mal pagados y están en condiciones indignas de trabajo, sin armas y sin capacitación. Luego está el servicio doméstico, esto permite que muchas instituciones y familias puedan trabajar pagándole a alguien para que le haga los servicios domésticos, porque ellos no tienen tiempo y además cuidan a los adultos mayores y otros. Esto es un aporte importante al país. 

¿Podría hablarse de mitos alrededor de la población nicaragüense?

Hay muchos mitos alrededor de esta población. Entre ellos, por ejemplo que vienen a saturar los servicios de la Caja Costarricense del Seguro Social. Lo primero que hay que decir es que nosotros sí tenemos cerca 300 mil inmigrantes nicaragüenses en situación regular, es mentira que son un millón, nunca ha habido un millón de nicaragüenses. Por la Ley de Migración, toda persona extranjera para tener su residencia en el país debe contar con un seguro y hay que tener en cuenta que gran parte de la población inmigrante es de mediana edad y en edad productiva, por lo tanto es población joven o de media edad que no está demandando muchos servicios de la Caja Costarricense y sin embargo están cotizando. Esto es una inyección de dinero que le entra a la Caja. 

¿Hay datos que lo respalden?

Los datos sugieren que la mayoría de migrantes contribuyen al seguro de salud y su incidencia es casi siempre menor que su proporción en relación a la población nacional. Por ejemplo, solo un 3% de las atenciones urgentes son para nicaragüense no asegurados, este porcentaje es mucho menor que el de nacionales no asegurados, que es aproximadamente un 11%. Además, hay mujeres embarazadas nicaragüenses que dan a luz, bendito Dios porque a un país con un invierno demográfico como el nuestro, nos está aportando un 0.2% a la tasa de natalidad, no es mucho, pero es algo. Como Iglesia tenemos la responsabilidad de desmotar mitos que generan xenofobia y tenemos el deber de mostrar las bondades de la población migrante que nos enriquece en muchas cosas. Ello sin caer en la ingenuidad de que no deja de haber complejidad en la situación.

¿Afecta la población migrante la criminalidad del país?

El OIJ ha sido justo y ha aclarado que no podríamos decir que la población nicaragüense esté afectando la criminalidad del país, la cifra es mínima en delincuencia. Hay casos, pero son proporcionales a la población, no es que son todos, y los que hemos vivido en barrios con presencia nicaragüense sabemos que son gente educadísima, capaz de convivir con otros. Un problema grande es la maximización que hacen algunos medios de comunicación de los delitos cometidos por algunos nicaragüenses. Esto va generando la percepción de que vienen a cometer crímenes y estos son mitos que se deben ir desmontando. La mayor parte de la fuerza nicaragüense en nuestro país está ocupada, algunos trabajan en la informalidad, pero eso no es un problema de inmigración, sino nuestro como país aunado a que hay muchas personas inescrupulosas que se aprovechan de su vulnerabilidad para explotarlos y abusar de sus derechos, por eso nosotros en la Pastoral Social-Caritas tenemos un servicio de asesoría legal y migratoria, que es consultado por personas inmigrantes, porque muchos están en situación de explotación laboral.

¿Qué opinión le merece la respuesta del gobierno, las autoridades policiales y migratorias ante la inmigración nicaragüense?

Comenzaría diciendo que como país tenemos una legislación migratoria que puede ser mejorada, pero normalmente responde a una visión positiva. Yo tengo la impresión de que el gobierno no está haciendo un mal trabajo, no es fácil controlar el ingreso de personas por puntos ciegos de la frontera. La oficina de migración frente a esta crisis tramitológica logró ir respondiendo a las solicitudes de refugio. Hoy ha crecido la conciencia de atender los flujos migratorios, es decir, que también hay principios humanitarios como país y eso lo vimos con la llegada de migrantes cubanos, haitianos y extracontinentales.

¿Qué hace la Iglesia para atender a estos hermanos?

La Iglesia cuenta con una Pastoral de Movilidad Humana. Recientemente se ha creado una red llamada Clamor, promovida desde el CELAM, que es internacional y en cada país hay una local. Ahí están las diócesis y organizaciones católicas que trabajan el tema. Gracias a Dios, tenemos en Costa Rica una pequeña red eclesial de atención a personas migrantes. Entre ellas están congregaciones religiosas y parroquias, muchas de las cuales ha estado brindando asistencia alimentaria, medicina y atención médica. Además, se han abierto albergues, tres de ellos en la Diócesis de Tilarán Liberia, las Hermanas de la Caridad de Santa Ana han apoyado con dos albergues y también en Ciudad Quesada hay dos centros transitorios. 

¿A qué atribuye las reacciones violentas y xenofóbicas contra los migrantes en nuestro país? ¿Tienen algún antecedente en la historia nacional?

Algo como esto no se había visto. Sin embargo, hay un caldo de cultivo y es que ciertamente hay una parte, no sabemos cuanta de la población, que si tiene una visión xenofóbica respecto a la inmigración, en especial a la nicaragüense, eso no lo podemos negar. Hubo cuatro páginas anónimas de Facebook que estuvieron caldeando los ánimos, que llegaron a tener 64 mil entradas y lo que uno nota en muchos comentarios relacionados con este tema en los medios digitales es que son mayoritariamente xenofóbicos. Todos estos son indicadores que nos dicen que hay algo que está generando violencia en el país y que si no lo afrontamos con claridad y valentía se nos va a escapar de las manos. Antes de esta campaña xenofóbica, la gente no estaba reaccionando mal frente a la  crisis migratoria, más bien había un sentimiento de solidaridad hacia la población nicaragüense que estaba teniendo que huir por la represión a la que estaba siendo sometida. También muestra lo peligroso que pueden ser las redes para generar movimientos repentinos de carácter violento en el país, en este y otros temas. 

¿Siente que hay algún interés de grupos en fomentar este tipo de expresiones de odio?

Se han identificado algunos grupos vinculados a ellos con símbolos neonazis, grupos de barras violentas futbolísticas y no faltarán personas con antecedentes delictivos. No parece ser que responda a un movimiento de alto nivel en el pensamiento, sino más bien son grupos en los que predomina mucha ignorancia sobre el tema, no tienen una visión crítica respecto a la información que les llega  y la forma en la que pueden ser manipulados.

Ante esta realidad, ¿Cómo debemos responder los cristianos?

La Iglesia no puede funcionar como funciona el resto de la sociedad. La Iglesia en primer lugar tiene un mandato de Jesucristo, cuando él se identifica con el inmigrante, cuando dice “fui forastero y me acogieron”, tenemos el mandato de acoger al inmigrante. El tema de los inmigrantes y de la acogida a ellos va en la línea de proteger, promover e integrar al hermano. Como cristianos  no podemos tener fronteras, además una buena parte de ellos son fieles católicos. Debemos sensibilizar a la población católica. Esto por cuanto la población católica es influida por ese gran ambiente xenofóbico, pero nosotros no podemos funcionar de la misma manera, no es posible que hoy actuemos así.

 

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