All for Joomla All for Webmasters

“El bien de la familia es decisivo para el futuro del mundo y de la Iglesia”

Escrito por Eco Católico el . Publicado en Editorial

Los Obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica ante la sentencia de la Sala Constitucional  sobre el matrimonio de personas del mismo sexo Manifiestan:

La Iglesia Católica mantiene su convicción de que la familia, sigue siendo y lo será siempre, la célula básica de la sociedad porque en ella se procrean y se educan los futuros ciudadanos de toda sociedad. En efecto, la Iglesia define la familia como la primera sociedad natural, titular de derechos propios y originarios, y la sitúa en el centro de la vida social. La familia es “el lugar primario de la ‘humanización’ de la persona y de la sociedad” y “cuna de la vida y del amor”. La familia posee una específica y original dimensión social, en cuanto lugar primario de relaciones interpersonales, célula primera y vital de la sociedad: es una institución natural, fundamento de la vida de las personas y prototipo de toda organización social. Es claro que, en el orden natural de las cosas, esa familia célula básica de la sociedad, esté fundada sobre el matrimonio monogámico y heterosexual de cuyo amor conyugal se generan los hijos y por esto, merece la protección del Estado (artículos 51 y 52 Constitución Política).

Reiteramos nuestro respeto al orden jurídico costarricense, pero lamentamos que la Sala Constitucional no haya declarado sin lugar la petición de anulación del inciso 6 del artículo 14 del Código de Familia poniendo entredicho el origen y la función natural de la familia.  Reconocemos que en una sociedad democrática y pluralista, como la nuestra puede darse un reconocimiento jurídico a las personas del mismo sexo que conviven  pero sería injusto si tal reconocimiento pretendiera igualar la unión de  personas del mismo sexo con la del matrimonio. El no querer discriminar a las personas homosexuales no autoriza al Estado a confundir el orden natural del matrimonio y familia. Ya que, como nos lo recuerda el Papa Francisco “Nadie puede pensar que debilitar a la familia como sociedad natural fundada en el matrimonio es algo que favorece a la sociedad. Ocurre lo contrario: perjudica la maduración de las personas, el cultivo de los valores comunitarios y el desarrollo ético de las ciudades y de los pueblos. Ya no se advierte con claridad que sólo la unión exclusiva e indisoluble entre un varón y una mujer cumple una función social plena, por ser un compromiso estable y por hacer posible la fecundidad… Las uniones entre personas del mismo  sexo… no pueden equipararse sin más al matrimonio. Ninguna unión precaria o cerrada a la comunicación de la vida nos asegura el futuro de la sociedad”. 

En este sentido, creemos sensato esperar que se publique el texto íntegro de la sentencia de la Sala Constitucional y una vez que se conozca y se estudie el mismo se suscite un diálogo reflexivo y sereno a nivel nacional, que permita en el contexto legislativo tomar la mejor decisión, respetando el orden constitucional y el sentir de los costarricenses; y así los legisladores, representantes de la voluntad popular, puedan tomar la decisión legislativa que refleje el sentir del pueblo costarricense y que respete la naturaleza intrínseca de la institución matrimonial, que es la base de la familia, conforme reza nuestra Constitución Política.

San José, 09 de agosto de 2018

Obispos de Costa Rica.