No repetir errores del pasado

CIUDAD DEL VATICANO - El recuerdo del “Holocausto y de las víctimas del nazismo” debe representar “una advertencia constante” a no repetir los “errores del pasado”, pidió el Papa Benedicto XVI, llamando a superar “toda forma de odio y de racismo” y a promover “respeto y dignidad de la persona humana”.

El Pontífice destacó luego del Angelus dominical en el Vaticano la Jornada de la Memoria, que conmemoró el Holocausto de las víctimas del nazismo. Una tragedia “que golpeó tan duramente sobre todo al pueblo judío, debe representar para todos una advertencia constante para que no se repitan los horrores del pasado”.

El Papa auguró que “se supere toda forma de odio y de racismo” y que se impulsen “el respeto y la dignidad de la persona humana”.

Dos mil niños de las parroquias romanas, muchos con el rostro pintado de blanco, llegaron a la Plaza San Pedro  para participar en el Angelus del Papa, en oportunidad de la Caravana de la Paz.

Esta Caravana es una marcha alegre y colorida que atravesó las calles céntricas de Roma con la consigna “Veamos si eres caPAZ”.

“En este domingo -recordó también el Papa- es una especial Jornada para interceder por la paz en Tierra Santa. Agradezco a cuantos la promueven en muchas partes del mundo y saludo en especial a los que están aquí presentes”.

Dos muchachos de la Acción Católica romana, de la parroquia di San Bernaba al Casilino, estuvieron junto al Papa durante el Angelus que pronunció desde la ventana de su estudio y soltaron con él dos palomas en símbolo de paz.

Benedicto XVI, asomado a la ventana, saludó “de manera especial a los niños y muchachos de la Acción católica de Roma” y destacó la presencia a su lado de dos de ellos.

“Bienvenidos!”. “Queridos muchachos, vuestra Caravana de la Paz es un hermoso testimonio! Sean también señal de vuestro compromiso diario para construir la paz allí donde viven.

Escuchemos ahora el breve mensaje de ustedes”, remarcó el Papa al introducir las palabras de los adolescentes.

Tras el mensaje, el Papa comentó la simbólica suelta de las dos palomas que representan -dijo- “el espíritu de Dios y de la Paz que viene de su amor”.

Tratemos de liberar estas palomas”, agregó, recordando probablemente que en años anteriores no siempre aceptaron volar. Cosa que ese domingo no ocurrió.

Al ver que las dos palomas emprendían vuelo sin resistencia alguna, el Papa comentó el “éxito” de la suelta. “Buen domingo y buena semana”, auguró de inmediato. (ANSA).