“¿Dónde hemos dejado a Dios?”

  • Predicación del Arzobispo en la Solemne Eucaristía en honor a María Auxiliadora

Danny Solano Gómez

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Cuando aun no había salido el sol, los peregrinos llevaban en alto faroles alrededor de la carroza para iluminar la imagen de Nuestra Señora, que a sus pies tenía miles de flores. 

A las 3:45 a.m. comenzó la procesión desde la Casa de María Auxiliadora, en Barrio Don Bosco, y la gran fiesta en honor a María, Auxilio de los Cristianos, el 24 de mayo. 

Durante todo el día centenares de fieles entraban y salían para honrar a la Virgen. Hubo Misas todo el día, actividades variadas y ventas de deliciosas comidas. Mons. José Rafael Quirós, Arzobispo de San José, presidió la Solemne Eucaristía en la capilla.

Habló acerca de que se vive “una cultura líquida”: “Hay quienes lo tiran todo por la cañería: la fe, los principios, aquello que es propio y lo que pertenece a Dios, incluso la ciencia”. 

“Ahí donde hay una cultura líquida, acuosa que, por la acción del Señor se convierta en el mejor vino. La vida tiene que ser fortalecida por el vino del Evangelio que transforma la realidad de toda persona, necesitamos dar frutos de bondad, de misericordia y amor”, explicó.

El prelado se refirió a los asesinatos que se han producido en el país. “¿En qué Costa Rica estamos? ¿Qué ha pasado? ¿Será que le estamos haciendo más caso a las ideologías secularistas que a Dios? ¿Dónde hemos dejado a Dios? ¿Por qué nos da pena decir que creemos en Dios?”, preguntó.

Y agregó: “Ahí están los resultados negativos de la cultura de la muerte que nos acecha y asedia, puesto que el dios para muchos es el de los bienes materiales, de la diversión, del relativismo moral… el ser dios mismo”.

El Arzobispo habló entonces sobre la importancia de que los padres transmitan los valores en el hogar y que no tengan miedo de dar las enseñanzas de la Palabra del Señor. 

“No debemos nunca, como hijos de Dios, sentirnos derrotados. Por más que haya muchos que anden proclamando la derrota de la Iglesia y del Señor, habrá quienes quieran acallarnos como Iglesia que somos, pero el triunfo es del Señor, la fuerza es de lo alto, la grandeza viene del Señor”, agregó.

Monseñor también oró para la que la Virgen María, madre de los cristianos, interceda por el hermano país de Nicaragua, para que llegue la paz, la cultura de la vida y el respeto.

También se refirió al Plan Fiscal que se tramita en la Asamblea Legislativa, para que “responda a la realidad del país” y “a las necesidades más urgentes de los pobres, los desposeídos y los olvidados”.

Junta Proteccion Anuncio