Servir a los adultos mayores es una misión

Obispo visitó las nueve comunidades y el centro, así como algunas instituciones.

 

Ma. Estela Monterrosa S.

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Los 73 adultos mayores del Hogar de Ancianos San Vicente de Paúl de Ciudad Quesada recibieron el 23 de abril la visita del obispo diocesano, Mons. José Manuel Garita, en el marco de la visita pastoral que realizaba a la Parroquia Catedral.

En el hogar, el prelado pudo constatar la realidad que viven los adultos mayores, muchos de ellos abandonados por sus familias y con alto grado de dependencia.

La visita la realizó en compañía de los sacerdotes Luis Diego Barrantes, José Pablo Chaves y Greivin Chaverri.

Para conocer la realidad de la institución, el presidente de la junta directiva, Gerardo Rojas, acompañó a los sacerdotes en la visita y aseguró que lo más importante ahora es sensibilizar a las nuevas generaciones para que cuando sean adultos no desechen a los ancianos y los valoren siempre como parte de su familia.

Comentó que el 80% de los gastos los cubre la Junta de Protección Social, el otro 20% lo debe conseguir la junta directiva. “Gracias a Dios hemos tenido la confianza de empresas y organizaciones y la gente nos está apoyando. Esta no es una responsabilidad solo nuestra sino de todos”, afirmó.

En la actualidad, esta institución cuenta con la colaboración de la Asociación de Caballistas de San Carlos. Sergio Hernández, su presidente, explicó que se acercaron al Hogar con la idea de hacer un parquecito, pero descubrieron otras necesidades más urgentes. “Se han acondicionado áreas como baños, una sala grande, se continúa con otro pabellón y ahora esperamos cambiar la instalación eléctrica”.

Además, planean una serie de actividades para el mes de mayo, como un tope el día 13 con el fin de recaudar fondos para el Hogar.

En esa institución, Mons. Garita agradeció la labor que realizan los funcionarios, voluntarios y benefactores. “Estas personas están en la última etapa de su vida, muchas veces olvidados, golpeados por distintas situaciones, aquí les hacen un poco mejor el final, es una caridad”. Además, calificó la labor de los colaboradores como una verdadera misión.

 

Visita días antes de asumir la parroquia

Mons. Garita realizó la visita a la Parroquia Catedral entre el 19 y el 24 de abril, visitó las nueve comunidades y el centro, así como algunas instituciones. “Me ha causado mucho impacto la visita al Hogar de Ancianos San Vicente de Paul y el Albergue para Habitantes de la Calle de la Pastoral Social”, afirmó.

Sobre el trabajo con las personas en condición de calle el prelado dijo que es una labor encomiable. “Se atiende unas 20 personas dos días a la semana, con aseo, ropa, alimentación, recreación”.

El prelado también estuvo en el Cencinai, la Escuela de Enseñanza Especial, tuvo contacto con grupos clave de la parroquia como los colaboradores, agentes de pastoral y el consejo de pastoral.

Esta es su visita pastoral número 17, en las cuales ha visitado 364 comunidades. “Faltan dos parroquias, Río Frío y Pital y la segunda parte a la parroquia de Puerto Viejo”, comentó.

El prelado calificó la visita como una oportunidad providencial antes de asumir como párroco el 1º de mayo. “Siempre es conocer las comunidades, pero ahora con una connotación diferente”.

Añadió que la visita a la parroquia Catedral le mostró el fenómeno urbano, lo mismo que ocurre en otras provincias y en la capital. 

Mons. Garita comentó que la decisión de asumir como párroco de Catedral responde a la necesidad de la diócesis. “Yo tenía que ahorrarme un párroco y dos vicarios, en vista de que en año y medio he dejado de contar con tres sacerdotes, uno que falleció, uno que está grave y otro que también está delicado”.

Reconoció que deberá organizarse para combinar las labores de obispo con la responsabilidad de párroco. “La ayuda de los vicarios es muy importante, porque yo no lo puedo asumir todo”, afirmó.

Agregó que tiene mucha esperanza en el grupo de seminaristas de la diócesis, actualmente de diez jóvenes.