La Iglesia celebra fiesta de la Divina Misericordia

La Iglesia celebra fiesta de la Divina Misericordia

 

El II Domingo de Pascua se llama ‘in albis’ o de la Divina Misericordia. 

 

Sofía Solano Gómez

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

El Segundo Domingo de Pascua tiene lugar la Fiesta de la Divina Misericordia, con el objetivo de que en esta celebración, el mensaje de que Dios es Misericordioso y ama a todos, llegue a los corazones de cada persona. 

Se trata del domingo posterior al de Pascua, establecido así por San Juan Pablo II, en el Jubileo del año 2000 para hacer memoria de la resurrección del Señor. 

“Jesús, después de decir adiós a sus discípulos les dijo: “Como el Padre me ha enviado, así también os envío”, según San Juan. Dicho esto, hizo el gesto de soplar hacia ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados” (vv. 21-23)”, recordó el Papa Francisco, en 2017, a los peregrinos en la Plaza de San Pedro.

Este es el significado de la misericordia –agregó el Santo Padre– “que se produce en el día de la resurrección de Jesús como perdón de los pecados. Jesús Resucitado ha transmitido a su Iglesia, como primera tarea, su misma misión de llevar a todos el anuncio concreto del perdón. Este signo visible de su misericordia lleva consigo la paz del corazón y la alegría del encuentro renovado con el Señor”.

La misericordia, obliga a todos a ser instrumentos de la justicia, la reconciliación y la paz. “No olvidemos nunca que la misericordia es la clave en la vida de fe y la forma concreta con la que damos visibilidad a la resurrección de Jesús”, dijo el Pontífice. 

 

In Albis

A este día también se llama “In Albis”, por tradición de la Iglesia, al evocar al rito que realizaban los que habían recibido el bautismo en la Vigilia de Pascua.

A los bautizados se les entregaba una túnica blanca - ‘alba’ - ‘blanca’, para indicar la nueva dignidad de los hijos de Dios, explicó el Papa Francisco en esa ocasión. 

“Y todavía hoy, a los recién nacidos se les da una pequeña vestidura simbólica, mientras los adultos se ponen una verdadera. Esa vestidura blanca, en el pasado, se llevaba durante una semana, hasta el domingo in albis, cuando los neófitos iniciaban su nueva vida en Cristo y en la Iglesia”.

En este día los fieles pueden obtener indulgencias plenarias y con el fin de celebrar apropiadamente esta festividad, se recomienda rezar la Coronilla de la Divina Misericordia.