¿Se deben quitar los campanarios de los templos?

¿Se deben quitar los campanarios de los templos?

 

“Algunos sacerdotes hablan de suprimir el campanario en la Iglesia o al menos el uso de las campanas diciendo que ya todos tenemos reloj. Sin embargo yo creo que las campanas no tienen sólo la función de tocar para avisarnos de la hora de la Santa Misa. Por favor, Monseñor, ¿Me dice algo de su historia, de su función, y de su sentido?”

Mauricio Soto - Alajuela

 

Con gusto, Don Mauricio, intentaré complacerle. Según San Isidoro de Sevilla (570-636) la palabra “Campana” deriva de Campania, la región de Italia cuya capital es Nápoles, ya que en aquella región había fundidores muy capaces de lograr estos medios tan simpáticos que muy pronto fueron introducidos para llamar a los fieles a la Iglesia. Una leyenda afirma que su “inventor” ha sido San Paulino de Nola (Siglo V). 

En el siglo VIII el uso de las campanas se hace general en la Iglesia; unas de ellas se hicieron famosas, como las de San Pedro del Siglo XIII, la “llorona” del monje dominico Savonarola. Normalmente se inscribía en ellas unas letras para indicar su “tarea”, en latín obviamente pero que aquí traducimos: “Llamo a la gente, celebro las fiestas, echo los males y las desgracias, lloro a los difuntos, disuelvo los truenos”. Todavía hoy en día se consideran a las campanas como objetos sagrados y se acostumbra bendecirlas antes de subirlas al campanario. No se debería usarlas para otros fines que no sean los religiosos…

Un tocar festivo de campanas, ayuda mucho a crear un ambiente adecuado, según la fiesta que se celebre; así también ayuda a que un pueblo entero se una al dolor de los familiares que llora a sus difuntos o se una a la alegría de un matrimonio que se está celebrando. Dios quiera pues que no desaparezcan.

 

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