“He intentado servir respondiéndole a Dios”

 

“He intentado servir respondiéndole a Dios”


Sofía Solano G.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.  

 

“Siendo un chiquillo de seis años el Padre Timoteo Manley me llevaba a las giras en moto, era tan pequeñillo que él me montaba en el tanque, en ese tiempo no había tráficos y así sin casco me llevaba a celebrar las misas, él fue quien me llamó a ser monaguillo.”

Así recuerda el Pbro. Elí Quirós cómo fue su infancia y su relación con la vocación sacerdotal, hace ya 10 años. Fue ordenado el 8 de diciembre de 2007, fecha que además considera importante, pues un 8 de diciembre de 1988 empezó a ser monaguillo y en la misma fecha, pero en 1991 hizo la primera comunión.

Nació en 1982 en San Vito de Coto Brus y se crió en el distrito de Sabalito, en la zona fronteriza del Sur del país, un pueblo humilde donde la subsistencia es el café.

Forma parte de una familia conformada por cuatro miembros, sus padres, una hermana mayor y él, siempre cercanos a la Iglesia. “Durante el desayuno rezaban el rosario a través de la radio”, recuerda el Padre.

Él, que desde niño siempre supo que quería ser cura, vivió su infancia cercana a la Iglesia. “Mi papá tuvo la idea de tener la casa cerca del colegio, la escuela y la Iglesia, y lo logró. Entonces siempre pasaba en la Parroquia y desde los seis años fui monaguillo”, relató. 

Recuerda que unos meses antes de que la Parroquia de Sabalito fuera erigida, enviaron unos frailes a cuidar el templo y siempre estuvo cercano a ellos.

El Pbro. Manley, irlandés (q.D.g.) “a quien le debo mucho mi vocación”, fue el primer párroco de la parroquia de Sabalito, llegó en 1988 y tenía “carismas como el de la pobreza, prefería andar en moto porque gastaba menos que en carro”.

De esta manera, junto con el Padre en moto, conoció las 24 filiales de la parroquia de Sabalito, impactado por su entrega, “verlo como se mojaba, se cansaba… por transmitir el Evangelio, por atender a los matrimonios que tenían problemas, por visitar a los enfermos”, marcó su vida. “Al Padre lo definía esa mística por defender a los enfermos, sobre todo en el momento en que estaban a punto de morir.”

El tiempo con el Padre Timoteo reafirmaron sus deseos de ser sacerdote, tan así que por 10 años sirvió como monaguillo, no obstante, hubo otros que también le marcaron. 

Seguro de querer ser sacerdote, tuvo momentos en que su ilusión se apagó, pues algunos consejos le hicieron pensar que no valía la pena. “Dios se la ha jugado como un vikingo y a pesar de que en esos años -tenía alrededor de 15 años de edad- tal vez me desilusioné un poco, no dejé de ir a la Iglesia y asistir a la Eucaristía. Dios movió sus fichas y el corazón para que esa semilla que estaba desde niño se mantuviera”, afirmó.

Una vocación que asegura, siempre estuvo alimentada por la fe de sus abuelos, sus padres, su cercanía a la Iglesia y el testimonio de sacerdotes que marcaron su vida.

A sus l7 años y ocho meses ingresó al Seminario, el 8 de diciembre de 2007 Monseñor Guillermo Loría, lo ordenó Presbítero en la Catedral de San Isidro.

 

La radio

De un gusto por los números, el Padre Elí curiosamente llegó a la Radio, en el Colegio Técnico de Sabalito llevó la especialidad de contabilidad, pero decidió no concluir el Técnico para irse al Seminario, ahí tuvo la misión de servir como tesorero.

Una vez ordenado, trabajó en la parroquia de San Pedro como cura, debían nombrarlo, pero había un problema en la Radio Emaús (frecuencia am que pertenece a la diócesis y está en la parroquia de San Vito), no estaba bien económicamente, “me enviaron a mí porque como nací en San Vito, lo mejor era que un cotobruseño dijera que `no funcionaba bien` y quizá se podía salvar”, acotó.  

Y agregó, “yo iba de paso como vicario parroquial y de administrador de la Radio, al ser del mismo lugar donde nací, la idea era que me nombraran en otra zona por ser el primer nombramiento como sacerdote”.

Resulta que la radio en vez de dar pérdidas, empezó a generar pequeñas ganancias. A los tres meses se dio cuenta de que lo habían nombrado como director, estuvo por dos años. Al tiempo, se dio la necesidad de nombrar un director en Radio Sinaí y fui elegido.”

Uno de los momentos que recuerda haberlo marcado en su tiempo como sacerdote, sucedió a los ocho meses de haber sido ordenado. “Fui a ungir a una indígena y murió en el momento que terminaba la unción, “me marcó mucho” … “pienso que vale la pena todos los sufrimientos, dificultades que se puedan pasar en el ministerio, si gracias a ese sacramento y a ese momento tengo la certeza de que ella está en el cielo”, dijo. 

“¡No imaginé que con 10 años que tengo de ser sacerdote iba a tener los servicios que he tenido! He intentado servir respondiéndole a Dios”.

 

 

Junta Proteccion Anuncio