Tres nuevos presbíteros para Alajuela

 

Sofía Solano G.

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Este 9 de diciembre, la Diócesis de Alajuela vive la ordenación presbiteral de tres nuevos sacerdotes: Juan Diego Araya, Marco Chinchilla y Alfredo Quesada, a las 10 a.m. en la Catedral Nuestra Señora del Pilar.

El diácono Juan Diego Araya eligió como lema: “Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo” (Juan, 13:1), para dar un paso que califica como misterioso “en el sentido de que lo veo como un paso de Dios” -dijo- al volver su mirada atrás y recordar por dónde ha pasado y lo que ha vivido con las personas que ha compartido.

“Solamente a Dios se le ocurrir amarme y quererme para esta vocación tan maravillosa”, expresó. Él espera ser un sacerdote humilde, entregado, generoso, sentirse Iglesia y ser un servidor. “Un sacerdote que hable a los hombres de Dios, que viva lo que hace, que contemple el misterio con un corazón agradecido, pero también con un corazón maravillado.”

Marco Chinchilla dijo que su ordenación significa un don de la misericordia de Dios, “él que me ha mirado con amor, me ha hecho el llamado y desde mi limitación, dones y carismas, me ha otorgado este don, al que quiero darle el ¡Sí!, al servicio de la Iglesia”.

Este futuro presbítero, nativo del Coyol de Alajuela, quiere ser sacerdote como Jesús, lleno del amor y la misericordia de Dios, porque así lo ha experimentado. Desea ser cercano al pueblo, dispuesto a escuchar, a conocer a las personas y a aprender de ellas. “En busca de la unidad del clero, siempre fiel y dispuesto a ayudar a partir de la fe y con un corazón abierto, transparente no así mismo sino a Cristo”, relató.

Por su parte, Alfredo Quesada, oriundo de Atenas reconoce que su vocación es un servicio a los demás, en el cual desea ser Pastor y servidor, ya no para él sino para la Iglesia. 

 

El lema que eligió es: “Señor que yo sea para los demás, lo que tu has sido para mí”, porque se sintió identificado, en una ocasión con una de las oraciones que hizo sobre San Ignacio de Loyola, “se trata de lo que deseo alcanzar durante mi sacerdocio”.