Vergonzosa posición en la ONU

 

Pasaron totalmente inadvertidas por los medios tradicionales en nuestro país, votaciones recientes en el seno de la Organización de las Naciones Unidas promovidas por los países africanos, a propósito de tres resoluciones que pedían educación sexual para niños pequeños. 

Según reseña el portal Infocatolica.com, las decisiones fueron cerradas, pero la orientación de los padres de familia en la educación sexual de sus hijos ganó inesperadamente el día, con el apoyo de la representante de Estados Unidos.

Los delegados africanos se mantuvieron firmes en que cualquier resolución que comprometa a los estados o al sistema de Naciones Unidas a proporcionar educación sexual debe de incluir una advertencia sobre “la dirección y orientación apropiadas de los padres y tutores legales”.

Dicha posición fue refutada por los europeos y por los latinoamericanos, que convocaron a una votación sobre estas enmiendas, una solicitud que solo se hace en las negociaciones de la ONU cuando hay mucho en juego.

Frases como que dichas enmiendas eran “muy problemáticas”, “inaceptables” o que incluso “los niños deberían decidir libre y autónomamente” sobre asuntos relacionados con la salud sexual y reproductiva, se escucharon en medio de las votaciones.

Estados Unidos y la Santa Sede hicieron hincapié en el papel de los padres en la educación sexual y rechazaron el aborto como un componente de la salud sexual y reproductiva.

Sin sorpresa alguna, Costa Rica apareció votando negativamente las enmiendas africanas, oponiéndose con ello al derecho de los padres a educar a sus hijos de acuerdo a sus convicciones.

No extraña en realidad esta posición porque es consecuente con lo que desde diversas trincheras en esta administración se viene planteando en relación a una agenda que pretende una transformación sustancial e ideológica a tenor de la promoción que las propias agencias de la ONU hacen de su “educación sexual integral”.

Ello incluye los mal llamados derechos sexuales y reproductivos, léase despenalización del aborto (Ministerio de Salud avanza en un nuevo reglamento), esterilización de niñas y jóvenes sin el consentimiento de sus padres (en La Cruz de Guanacaste por ejemplo), cambios en reglamentos y decretos para satisfacer al voraz lobby homosexual (aseguramiento de parejas homosexuales en la CCSS, etc.), la práctica de procedimientos anti vida como la Fecundación in vitro (aprobada por encima incluso de la Constitución Política) y los tristemente célebres programas de educación sexual del Ministerio de Educación Pública, teñidos de la nefasta ideología de género.

Posiciones vergonzosas que no hacen sino dejar muy mal parados a todos los costarricenses, contradiciendo principios fundamentales, históricos y culturales que nos han forjado como nación.

Y hay quien menosprecia la necesidad de manifestar en las calles, de modo masivo y contundente, el apego de nuestro pueblo a la vida, el matrimonio y la familia según el plan de Dios.

 

Por eso asistamos todos este domingo a la II Caminata Nacional por la Vida y la Familia, con alegría, esperanza y claridad de ideas. Hay mucho en juego. Y el que tenga oídos, que oiga.

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