Diálogo, camino para la paz social

 

Monseñor José Rafael Quirós

Arzobispo de San José

 

La convivencia social se da en el diálogo, que supone el encuentro interpersonal, para construir respuestas desde la escucha, el discernimiento, y la verdad.  Desde la apertura del corazón y la mente, dialogamos cuando se concilia voluntades y nos comprometemos en la solución de problemas. 

Un ensayo de lo anterior, lo constatamos con la instalación de la Mesa de Diálogo de los Sectores Sociales para la Sostenibilidad del Seguro de Pensiones de la Caja Costarricense de Seguro Social, que ha reunido a empleadores, trabajadores y gobernantes, en una búsqueda común.  A lo largo de seis meses y medio, se atendió un problema que afecta aproximadamente a un millón y medio de costarricenses, para fortalecer la sostenibilidad del régimen de IVM. 

Después de 20 sesiones de trabajo, en las que participó la Iglesia Católica como observadora con voz, pero sin voto, por invitación de la Junta Directiva de la CCSS, se generaron 34 recomendaciones en 4 áreas, a saber: estratégicas y metodológicas; gestión del régimen; modificaciones a normativa externa relevante para el régimen de IVM y recomendaciones paramétricas.

En mi condición de Pastor Arquidiocesano felicito a los integrantes de la Mesa en mención por la tarea cumplida y delegada por la Junta Directiva de la CCSS, a la que insto respetuosamente a considerar la pertinencia de las recomendaciones acordadas.

Nuestro pueblo vio en la instalación de la Mesa de Diálogo, un medio propicio y esperanzador de que sus propuestas vendrían a responder a la crisis que enfrenta el fondo de pensiones del IVM. No tengo duda de que los valores cristianos de justicia social, de fraternidad con los más pobres y de bien común, han de prevalecer sobre otros intereses.

A propósito, el Papa Francisco expresó: “Y cuando no siempre y no a todos se le reconoce el derecho a una jubilación justa - ni demasiado pobre ni demasiado rica: las ‘jubilaciones de oro’ son un insulto al trabajo no menos grave que el de las jubilaciones demasiado pobres, porque vuelven perennes las desigualdades del tiempo del trabajo”.1

El mismo Santo Padre refiriéndose a la generación de reemplazo dijo: “Es una sociedad necia y miope la que obliga a las personas mayores a trabajar demasiado tiempo y a una entera generación de jóvenes a no trabajar cuando deberían hacerlo para ellos y para todos. Cuando los jóvenes están fuera del mundo del trabajo, las empresas carecen de energía, de entusiasmo, de innovación, de alegría de vivir, que son bienes comunes preciosos que mejoran la vida económica y la felicidad pública. Es urgente un nuevo contrato social humano, un nuevo contrato social para el trabajo, que reduzca las horas de trabajo de los que están en la última temporada laboral para crear puestos de trabajo para los jóvenes que tienen el derecho y el deber de trabajar”.2

Que la experiencia anterior, de búsqueda común de soluciones y propuestas para la sostenibilidad del régimen de IVM/CCSS, marque una hoja de ruta para solucionar otros problemas de la agenda nacional, ya que el diálogo es el camino para la paz social en Costa Rica. Sin embargo, es importante haya un organismo que de seguimiento a las propuestas  hechas.

Finalmente, encomiendo a Nuestra Señora de los Ángeles, Patrona Nacional que lleve a feliz término lo que se inició como un proceso patriótico, en favor de todos los costarricenses y extranjeros, adscritos al régimen de Invalidez, Vejez y Muerte.

1 Papa Francisco, Discurso al sindicato italiano CISL. Aula Pablo VI, abril de 2017

 

2 Papa Francisco, idem