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Carta Pastoral alerta sobre impacto ambiental del cultivo de piña

Escrito por Eco Catolico on . Posted in Actualidad

 

Carta Pastoral alerta sobre impacto ambiental del cultivo de piña

 

Obispo advierte que los creyentes no pueden hacer uso de los recursos naturales simplemente desde su beneficio económico. 


Ma. Estela Monterrosa S.

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El impacto del cultivo de piña en los bosques, el agua y el suelo preocupan al Obispo de Ciudad Quesada, Mons. José Manuel Garita, quien plasmó esas preocupaciones en su reciente carta pastoral “Y serán mis testigos”.

“La realidad de nuestra Iglesia diocesana está marcada por grandes cambios que afectan la vida de su gente”, dice el prelado en el capítulo V. “Volvemos por ello, nuestra mirada hacia algunos elementos de su vasta realidad, que quiero proponerles como objeto de reflexión y discernimiento”.

Uno de esos elementos es precisamente el cuido y la responsabilidad por el ambiente: “De forma particular, quiero detenerme a compartir mis preocupaciones en relación con la expansión del cultivo de la piña y su impacto”, indica. 

En la carta, el obispo hace recuento de datos sobre el efecto de la expansión de la industria piñera en la Región Huetar Norte. Cita que ha tenido un impacto de deterioro de 3192.70 hectáreas en la cobertura forestal, en el período comprendido entre los años 2000 y 2015.

“El 32.5% del territorio de esta región en la que está asentada nuestra Diócesis, está hoy ocupado por la industria piñera, con repercusiones evidentes en la calidad de las aguas  (por ejemplo el caso del acueducto de Veracruz de Pital) y esterilización de las tierras por el uso de agroquímicos, con un peligro cada vez mayor por la cercanía de las plantaciones a áreas habitadas por personas; la desertización de las áreas cultivadas que afecta el caudal de los ríos, y la dependencia unilateral que se produce de esta fuente de trabajo”, dice. 

No obstante, aclara el prelado, “hemos de reconocer que, existen en nuestra diócesis, empresas que trabajan esta producción con verdadero sentido social y laboral, en protección responsable del ambiente también”.

 

El cuidado de la casa común

Mons. Garita recuerda las palabras del Papa Francisco en la carta encíclica Laudato Si sobre el cuidado de la casa común, cuando se refiere al universo de relaciones que existe entre desarrollo, pobreza, sociedad, producción, sostenibilidad, contaminación, presente y futuro. 

“Es necesaria una ecología económica, capaz de obligar a considerar la realidad de manera más amplia” que el estrecho horizonte del beneficio inmediato; -y agrega, por ello que-, “la protección del medio ambiente deberá constituir parte integrante del proceso de desarrollo y que, por ende, no podrá considerarse en forma aislada”, frente a la consideración esencial del verdadero desarrollo que debe ser integral.

El prelado advierte que los creyentes no pueden hacer uso de los recursos naturales simplemente desde su beneficio económico. 

En un contexto de acelerados cambios en todos los niveles de la vida del hombre y la sociedad, se palpa la contradicción de los mismos con “la natural lentitud de la evolución biológica”, a lo que “se suma el problema de que los objetivos de este cambio veloz y constante no necesariamente se orientan al bien común y a un desarrollo humano, sostenible e integral”, explica el prelado citando a Francisco. 

“La destrucción de la diversidad biológica, la acidificación del suelo y del agua; el efecto de todo esto en la salud de las poblaciones, y otros tantos factores provocados por los procesos de producción agro industrial, deben llamar nuestra atención y nos deben empujar a una búsqueda crítica de respuestas más integrales”, asevera.