Que sanciones no sean contra el pueblo 


CIUDAD DEL VATICANO - La Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV) expresó su agradecimiento por la “cercanía y la verdadera preocupación del Papa y la Santa Sede, una vez más”, por la situación en el país sudamericano y exigieron la suspensión de la Constituyente.

Los obispos venezolanos hicieron un enfático llamado en defensa de los derechos humanos de los venezolanos y reclamaron al gobierno de Nicolás Maduro, al igual que Francisco y la Santa Sede, que suspenda la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

Todo eso “está contribuyendo a la radicalización de la crisis en Venezuela y está fomentando el odio”, afirmó Monseñor Mario Moronta, vicepresidente de la CEV, a Radio Vaticana.

El prelado mencionó “la baja participación en la última votación” de la ANC y no ocultó el temor del advenimiento de una “dictadura democrática” en Venezuela. 

Por último, llamó a la reflexión a la comunidad internacional, y dijo que espera que si se deciden sanciones contra Venezuela, “sean las sanciones contra el gobierno y no contra el pueblo”.

La esperanza de los obispos, manifestó Moronta, es que las numerosas intervenciones de los últimos días, de la Santa Sede, sean bien recibidas por todos, por el gobierno y por la oposición.

“Hemos recibido con gran gratitud -dijo Moronta a Radio Vaticano- el comunicado a la Santa Sede. Sin duda es bien recibido por la gente, que esperaba de la Iglesia no sólo una palabra, sino también el compromiso de estar al lado de los que sufren”.

Acerca de la elección para elegir a los miembros de la Asamblea Constituyente, el prelado sostuvo que “el gobierno dijo que la participación fue del 41 por ciento, mientras que la oposición habla de un 12 por ciento”. “¿Cuál es la realidad?”, se preguntó.

Y él mismo respondió: “La información real es que no ha alcanzado el 15 por ciento de todos los que están inscritos en el Consejo Nacional Electoral”. “El gobierno intenta convencer especialmente a la comunidad internacional que hubo una participación masiva, pero esta información no es verdadera”, enfatizó.

Consultado sobre si existe el peligro de una dictadura militar, monseñor Moronta respondió: “Existe el riesgo de lo que llamamos una ‘dictadura democrática’, es decir, la imposición de un régimen político con un aspecto de la democracia, pero donde no cuenten los derechos humanos y la libertad corra peligro”.

Además, en nombre de todos los obispos de Venezuela, pidió a las Fuerzas Armadas que cumplan “con su deber de defender la Constitución, proteger a las personas, defender la democracia”.

“Apelamos a su conciencia: su obediencia no es con un partido político o un gobernador sino con Dios”, enfatizó.

“Esperamos que haya un cambio de dirección del gobierno. El gobierno ha anunciado la posibilidad de celebrar elecciones regionales. No sabemos si se trata de una trampa, una estrategia, pero al menos es una puerta que se abre y hay que dar apoyo práctico a esta iniciativa”, amplió luego. 

“Lo que el gobierno debe hacer es suspender la Asamblea Constituyente, que no es deseada por la mayoría de la gente venezolana y no es, como se suele decir, un instrumento para lapaz”, completó Moronta. (ANSA).