El fuego consumió el templo, pero no la fe del pueblo

 

Sofía Solano G.

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El fuego acabó con el templo de Copey de Dota la madrugada del domingo 6 de agosto. La estructura afectada de 360 metros cuadrados, construida en un 90% en madera facilitó que el incendio se extendiera con tal rapidez que impidió la acción de rescate, a pesar del esforzado trabajo del Cuerpo de Bomberos que atendió la emergencia.

Un corto circuito en la instalación eléctrica ubicada entre el altar y la sacristía, se presume, fue lo que provocó el incendio.

“Se observó daño por arco eléctrico en la línea de acometida, desde la casa de habitación hasta el tablero de distribución ubicado en la sacristía y daño por arco en la línea del tablero de distribución al altar mayor”, así lo determinaron investigadores del Cuerpo de Bomberos mediante un comunicado de prensa.

El inmueble se construyó en 1926 y en 1999 se declaró patrimonio nacional. Ante el voraz fuego, aunado al templo, el Santísimo Sacramento presente en el sagrario también fue consumido por las llamas.

No obstante, entre los escombros se han hallado algunos elementos litúrgicos como la caldereta y la custodia derretida a causa del fuego. 

Además, se encontró un pequeño fragmento del Misal Romano en donde se puede leer aún la oración post-comunión correspondiente al Domingo XX del Tiempo Ordinario, que dice: “Señor, después de haber recibido a Cristo en estos sacramentos, imploramos de tu misericordia que, transformados en la tierra a su imagen, merezcamos participar de su gloria en el cielo”.

 

Comisión decidirá

Tras el incendio, el Obispo de la Diócesis de San Isidro de El General, Monseñor, Fray Enrique Montero visitó la comunidad de Copey de Dota, el pasado lunes, donde sostuvo una reunión con el alcalde local Leonardo Chacón, el párroco de la Parroquia de Santa María, Pbro. Juan Carlos Quirós y William Monge de la Dirección de Patrimonio Nacional.

En dicho encuentro se acordó crear una comisión interinstitucional, presidida por la Iglesia, con la presencia de la Municipalidad del lugar, el comercio local y la comunidad.

Temporalidades de la Diócesis de San Isidro tomará las decisiones sobre la construcción del nuevo templo, en el tiempo que ésta considere oportuno, una vez escuchados los lineamientos establecidos por la Dirección de Patrimonio Nacional, según se emitió en un comunicado de prensa de la Diócesis.

Monseñor, externó su sentir a los pobladores. En su mensaje llamó a la esperanza y a descubrir el amor de Dios incluso en los momentos de dolor y poco comprensibles.

Por su parte, el mensaje del sacerdote Quirós es un tener fe y esperanza, “el incendio fue humanamente una tragedia, la comunidad ha sentido mucho dolor, para ellos más que una estructura física, representaba la historia y vida del pueblo”.

Desde la Iglesia se ha hecho un acompañamiento, “se asume desde la fe que siempre nos ayuda a afrontar estos acontecimientos y darles un nuevo sentido”, expresó el presbítero,  

A partir de este domingo 13 de agosto, la comunidad podrá asistir a la Santa Eucaristía en el salón de la escuela, un espacio apropiado que se acondicionará para la celebración dominical.

 

Templo patrimonial

El templo San Rafael Arcángel, construido en 1926 principalmente en madera, fue declarado en 1999 patrimonio histórico-arquitectónico del país (Decreto N° 28296-C, La Gaceta N° 239, 9 de diciembre de 1999).

En el decreto se expresa “la Iglesia de Copey de Dota es obra de la gestión popular, la cual se dio a la tarea de conseguir un terreno y financiar su edificación”.

Además, que “la tipología arquitectónica y el sistema constructivo de este templo, se encuentra actualmente en desuso, lo que la convierte en una de las pocas edificaciones religiosas de esas características, que actualmente se conservan en el país”.

De acuerdo con el Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural (CICPC) a este templo se le venía dando seguimiento, acompañamiento y asesoría sobre obras de restauración. Incluso en 2016 invirtió en la restauración y sustitución de las ventanas. 

“Cada edificio patrimonial que se destruye es una pérdida irremediable que sume en el dolor a sus grupos de referencia, tanto a la comunidad local, que es la que experimenta la pérdida de manera más directa e inmediata, como la comunidad nacional que reconoce su valor como expresión de referencia para todo el país” expresó la ministra de Cultura y Juventud, Sylvie Durán.