“No puede darnos miedo ser discípulos de Jesús”

 

Sofía Solano G.

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Entre aplausos, alegres y bulliciosos jóvenes de todas partes de Alajuela hicieron eco de una experiencia de comunión en su caminar pastoral en la Misa de Envío, con motivo del inicio del Mes de la Juventud, en julio.  

El espíritu joven de la Diócesis de Alajuela se reunió ante la presencia del Señor en la Catedral Nuestra Señora del Pilar, el sábado 24 de junio. 

La Santa Eucaristía  fue presidida por Mons. Ángel San Casimiro, Obispo de Alajuela, quien exhortó a proclamar el reino de Dios, a ser valientes y a enfrentarse a las formas opuestas del anuncio del Evangelio. 

“No se dejen arrastrar por esos pseudovalores (…) “aprendan a ser buenos, con su ejemplo harán buenos a sus compañeros porque el testimonio de ser discípulos de Jesús no nos tiene que dar miedo”, dijo.

Previo a la celebración eucarística, se llevó a cabo un Via Matris (Vía Crucis reflexionado desde la perspectiva de la Virgen María) adentro y en las afueras del templo catedralicio. Un acontecimiento particular ocurrió cuando durante la procesión empezó a llover y algunos corrieron a resguardarse del aguacero. 

“No podemos espantarnos de la fe, no podemos huir tan fácil del Evangelio y del amor de Dios”, le dijo el Pbro. Alfonso Benavides a los cientos de jóvenes. 

Los integrantes de Pastoral Juvenil crearon un espacio de oración y  alabanza a Dios en el transcurrir del Vía Matris, a pesar de la lluvia de la tarde.

“Fue una prueba para todos, un poco de lluvia no nos puede alejar de Dios, pasa que cuando nos envían a cualquier otro lugar, una fiesta por ejemplo, no tenemos inconveniente”, dijo Jefferson Varela, de 20 años, quien se lamentó por alejarse del Santísimo para guarecerse en el templo, una gran enseñanza para él que luego disfrutó con entusiasmo y alegría.

“Estamos muy alegres y contentos del caluroso recibimiento que Mons. Ángel San Casimiro nos dio para este envío”, expresó María Fernanda Campos, de 18 años.

La joven, quien pertenece a la pastoral de la Vicaría Sanabria, dijo que el sentir del envío es “ser luz y a decirle ¡Sí! A Dios como María, para que como jóvenes nos permita tener grandes logros  en la vida”.

Campos, reconoció que es importante “fortalecer los valores que Monseñor nos recuerda en el Mes de la Juventud porque la sociedad va en decadencia y es importante hacer un cambio a partir de uno mismo, para generar un efecto positivo en los demás”.

Este año la Diócesis de Alajuela prepara 22 muchachos, con miras a iniciar un posible camino de formación sacerdotal.

“También en alguno de ustedes el Señor podría hacer el llamado”, dijo Mons. San Casimiro a los presentes. “Si alguno siente ese deseo de entregar su vida el servicio del Reino de Dios, nunca tenga miedo de dar ese paso, porque el Señor genera mucha alegría y felicidad a quienes dan ese paso”, concluyó.

 

Fotos S. Solano