Fieles mantienen viva tradición de 140 años

 

Imagen de La Negrita de los Ángeles recorrió un año más las casas y fincas de los vecinos de la comunidad.


Ma. Estela Monterrosa S.

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“No habrá nadie que habiendo nacido en Llano Grande no se sienta ligado a esta tradición”, afirmó Mons. José Rafael Quirós, Arzobispo de San José y oriundo de esa comunidad del norte de Cartago. Y es que quizá en mayo se vive la fiesta más significativa de este pueblo. Una celebración propia transmitida de generación en generación, que viven y disfrutan desde los más pequeños hasta los adultos mayores.

Este año, además, la Parroquia San José de Llano Grande celebró los 140 años del milagro que dio origen a esta fiesta, ocurrido en el año 1877, cuando por intercesión de la Virgen de los Ángeles se salvaron los cultivos amenazados por una plaga de chapulines que destruían todo a su paso.

La celebración inició el 29 de abril y se extendió hasta el 28 de mayo. Durante todos esos días una imagen de La Negrita recorrió casas y fincas, donde fue recibida con gran cariño.

El 25 de mayo se celebró una Eucaristía en el lugar conocido como “La piedra del milagro”, y fue presidida por Mons. Mario Enrique Quirós, obispo de Cartago; concelebró Mons. José Rafael Quirós, el Pbro. Luis Enrique López, párroco de Llano Grande, y el Pbro. Jorge Alberto Araya Masís, quien anteriormente tuvo a cargo la comunidad.

 

De generación en generación

Mons. José Rafael Quirós recordó la forma en que vivían esta celebración cuando él era pequeño y como marcó su vivencia de la fe.

“La historia de esta tradición nació, según cuenta la gente, porque aquí se dio una plaga de chapulines y estaban arrasando con todos los cultivos. Los agricultores en su fe y en su amor a la Santísima Virgen invocaron su intercesión y trajeron una imagen de la Virgen de los Ángeles y, según la tradición, la plaga cesó. Entonces hicieron la promesa de llevar la imagen de la Virgen todos los años a los cultivos y las casas y de esa manera agradecer su intercesión”, relató el prelado.

“Desde muy pequeño recuerdo la devoción de mis padres de hacer un altarcito para la pasada de la imagen. Los niños la esperábamos con velas encendidas todos los días para rezar el Rosario -no sé si todavía lo harán-. Después de todo el día de ser llevada a los sembrados y a las casas, se le recibía con mucha alegría en el templo. Hace muchos años quienes estábamos allí éramos los niños”, expresó el arzobispo.

Asimismo, destacó que esta tradición es una muestra de la importancia de la familia en la transmisión de valores religiosos y de toda naturaleza. “Si a los niños se les explica de qué se trata una tradición como ésta, la asimilarán, la aceptarán y la querrán mucho”, dijo.

Él mismo tuvo a cargo la homilía del 25 de mayo, en la que insistió en lo significativo de transmitir la tradición a las futuras generaciones “no solo para pedirle a la Virgen que siga protegiendo los sembrados, sino sobre todo a las familias (…) de las nuevas plagas”, dijo. Citó como ejemplos el egoísmo, la ambición y la injusticia.

Mons. Mario Enrique Quirós, al finalizar la Misa, agradeció la presencia de Mons. José Rafael Quirós y destacó “los signos de fe y amor a Jesús por María” dados en Llano Grande.

 

Fiesta familiar

Las palabras de Mons. José Rafael Quirós no se alejan de la realidad en Llano Grande, donde la fiesta se vivió en familia. Katherin Rivera Sandoval asistió con toda su familia a la Eucaristía. Aseguró que participan como una tradición. “Si no venimos no es mayo. Este año celebramos 140 años del milagro, pero la fiesta siempre es especial, recibir a la Virgen en la casa siempre es especial”.

Vivian Aguilar y Susana Gómez peregrinaron con la Virgen desde el templo parroquial hasta la Piedra del Milagro, donde se realizó la Eucaristía. “Venimos todos los años por amor a la Virgen”, comentaron.

La actividad es organizada por una comisión que se nombra cada año. Juan José Zamora, uno de los miembros, explicó que la comisión la integran siete personas, anteriormente solo la conformaban hombres, pero desde el 2009 se integraron mujeres. “Si tenemos una mujer como protectora, la mujer debe estar ahí (en la comisión)”, dijo.