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Escandalosa súper concentración de riqueza

Escrito por Eco Catolico on . Posted in Gran tema

 

Escandalosa súper concentración de riqueza

 

El 1% más rico de la población mundial posee más riqueza que todo el resto del planeta. Solo en el 2015, las diez mayores empresas del mundo obtuvieron una facturación superior a los ingresos públicos de 180 países juntos. En Costa Rica las personas con mayores ingresos reciben 19 veces más que los de menores ingresos. 


Danny Solano Gómez

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Ocho hombres poseen la misma riqueza que la mitad más pobre de la población mundial, es decir, un grupo de solo ocho personas gana lo mismo que 3.600 millones juntas, de acuerdo a los datos del nuevo informe de la Oxfam titulado: Una economía para el 99%.

El dato hace referencia a la creciente desigualdad en el mundo, donde se da a entender que el crecimiento económico beneficia principalmente a los que más tienen, en detrimento de los más pobres.

Según la Oxfam, una confederación de Organizaciones No Gubernamentales que realizan labores humanitarias, desde 2015, el 1% más rico de la población mundial posee más riqueza que el resto del planeta.

Otro dato es que en 2015, las diez mayores empresas del mundo obtuvieron una facturación superior a los ingresos públicos de 180 países juntos.

Ante este panorama, la organización señala que de seguir esta tendencia, la desigualdad económica amenaza con fracturar las sociedades, de manera que esto puede provocar un incremento en la delincuencia y la inseguridad, y socavar la lucha contra la pobreza.

“Los estudios revelan que, actualmente, los recursos existentes permitirían eliminar tres cuartas partes de la pobreza extrema si se incrementase la recaudación fiscal y se recortase el gasto militar y otros gastos igualmente regresivos”, dice el informe.

 

Modelo que favorece a élites

Por otro lado, Oxfam señala que grandes empresas y las personas más ricas logran eludir y evadir el pago de impuestos, potencian la devaluación salarial y utilizan su poder para influir en políticas públicas. 

Por ejemplo, cuando salieron a la luz los Papeles de Panamá, se evidenció cómo personas acaudaladas, a través de paraísos fiscales y de una serie de mecanismos aparentemente legales, ocultan millones de dólares con el fin de no pagar cargas impositivas.

Se detalla que la evasión y elusión fiscal por parte de grandes multinacionales priva a los países pobres de al menos 100.000 millones de dólares cada año, dinero suficiente para financiar servicios educativos para los 124 millones de niños sin escolarizar o atención sanitaria que podría evitar la muerte de al menos seis millones de pequeños cada año.

De acuerdo con la organización, las grandes empresas han optado por un modelo de maximización de sus beneficios a costa de tributar lo menos posible, sacan provecho de tipos impositivos cada vez más bajos o logran que los países compitan agresivamente entre sí para ofrecerles privilegios fiscales. 

Se estima, por ejemplo, que en 2014, Apple tributó por sus beneficios en Europa a un tipo efectivo del 0,005%.

Winnie Byanyima, directora ejecutiva de Oxfam Internacional critica que: “Muchas personas están siendo dejadas de lado (…) se recorta la inversión en servicios básicos como la sanidad o la educación mientras grandes corporaciones y grandes fortunas logran reducir al mínimo su contribución fiscal; y los Gobiernos ignoran sus voces mientras escuchan embelesados las de las grandes empresas y las élites millonarias”.

 

Privilegiados y no privilegiados

El informe habla de un modelo que canaliza la riqueza hacia una élite a expensas de los más pobres de la sociedad, la mayoría mujeres. Un ejemplo, son las trabajadores entrevistadas del sector textil en Vietnam.

Esas mujeres trabajan 12 horas al día, seis días a la semana y apenas perciben un dólar por hora por producir prendas de ropa para algunas de las principales marcas de moda, cuayos presidentes figuran entre las personas con mayores ingresos en el mundo.

Una economía para el 99% señala que al ritmo actual en 25 años existirá el primer billonario. “Con tal súper concentración de riqueza, esta persona necesitaría derrochar un millón de dólares al día durante 2.738 años para gastar toda su fortuna”, indica.

Cabe mencionar que de los 1.810 milmillonarios (en dólares estadounidenses) de la lista Forbes de 2016, el 89% son hombres y poseen en conjunto 6,5 billones de dólares, la misma riqueza que el 70% de la población más pobre de la humanidad. 

En este punto, es importante mencionar además que una tercera parte del patrimonio de los milmillonarios tiene su origen en la riqueza heredada, mientras que el 43% está vinculada a relaciones clientelares. 

Es decir, “la fortuna, adquirida, heredada o acumulada, se multiplica en manos de los más ricos, que pueden permitirse pagar el mejor asesoramiento financiero y de inversión”, a diferencia de los que menos tienen, por lo tanto no hay una competencia equitativa.

 

Propuestas de Oxfam

El informe propone medidas donde se incrementen los impuestos a las grandes fortunas, como las rentas más altas, con el objetivo de formar un sistema más equilibrado, y sean mejor redistribuidos para garantizar la inversión pública en sanidad, educación y creación de empleo, así como combatir la elusión y evasión fiscal.

Asimismo, plantea que el Estado garantice que los trabajadores reciban un salario digno. “Los Gobiernos deben apoyar a las empresas que operan en beneficio de sus trabajadores y de la sociedad en su conjunto, y no sólo en el interés de sus accionistas, empresas que promueven el salario digno”, se formula en el documento.

También, estima que se debe contribuir a eliminar las barreras que limitan el progreso económico, como el acceso a la educación o la carga excesiva de trabajo no remunerado, como sucede con las mujer amas de casa o que cuidan de un familiar. 

 

La desigualdad en Costa Rica

El Instituto de Estadísticas y Censos (INEC) informó el año pasado que en Costa Rica las personas con mayores ingresos reciben 19 veces más que los de menores ingresos. 

Es decir, mensualmente una persona en condición de pobreza puede recibir ¢56.713, mientras que una perteneciente al grupo de más ingresos recibe ¢1.079 778.

En contexto, mientras una quinta parte de los hogares costarricenses vive en la pobreza (un porcentaje que prácticamente se ha mantenido así por 20 años), el 20% los hogares con más ingresos acumula poco más de la mitad del total de los ingresos de los hogares a nivel nacional (el 50,7 %). 

Ello a pesar de que el año pasado la tasa de hogares en condición de pobreza bajó un punto porcentual y se registró en 20,5% (307 270 hogares). En pobreza extrema se estima que hay unos 95 000 hogares (6,3 % de los hogares del país).

Nathalia Morales, coordinadora de Investigación del Capítulo de Equidad e Integración Social del Estado de la Nación, comentó que a partir del 2001 empezó una tendencia creciente en la desigualdad, con algunos años en los que se ha contenido, pero que se mantiene en máximos niveles históricos.

Mejores condiciones de empleo

En el país la principal fuente de desigualdad es el salario, de hecho el último Estado de la Nación expone que la generación de más y mejores puestos de trabajo es esencial para reducir la pobreza y la desigualdad, apuntalar un crecimiento económico inclusivo y avanzar al desarrollo humano.

En Costa Rica, más del 80% de los ingresos proviene del empleo, por lo tanto, según el más reciente informe del Estado de la Nación “comprender que el problema de la desigualdad se origina en el mercado laboral ayudaría a enfocar mejor la política social”.

“(La política social) debe estar vinculada a políticas de empleo, de fomento productivo y de una mayor calificación de la fuerza de trabajo, como herramientas para combatir efectivamente la pobreza”, añade el documento.

Morales explica que para los grupos de menores ingresos  el empleo es el ingreso más relevante, junto con las transferencias sociales, mientras que para los grupos de mayores ingresos, aunque el trabajo es importante, la proporción es menor, pues perciben dinero de rentas de capital, intereses y otras.

“Estos grupos de menores ingresos tienen empleos de mala calidad, muchos están en sector informal (…) También sus tasas de desempleo suelen ser tres y hasta cuatro veces superiores al promedio del país”, declaró la coordinadora del Estado de la Nación. 

De acuerdo con Morales si se compara el salario mínimo de Costa Rica con otros países de Latinoamérica, el país está en un nivel intermedio, no obstante uno de cada tres trabajadores costarricenses sufre incumplimiento de salario mínimo. 

Para la investigadora no se trata tanto de subir el salario mínimo, sino de que se cumpla con el actual y con las cargas sociales, así como buenas condiciones de trabajo que permitan a la persona desarrollarse. 

La investigadora propone la creación de una política de empleo, pues advierte que el país no tiene en este momento. De este modo, si los trabajadores tuvieran mejores condiciones y recibieran ingresos suficientes para cubrir sus necesidades, podrían capacitarse y ofrecer a sus hijos mejores oportunidades, esto haría un país más productivo y competitivo al tener una mejor mano de obra. 

No obstante, Morales es consciente de lo difícil que es concretar algo así. “Es una relación ganar-ganar, lo que pasa es que no es tan fácil, en la teoría suena bonito, pero en la práctica es complicado, sobre todo por las fuerzas del mercado que no siempre se pueden controlar”, reconoció.

 

Para ella, la educación sigue siendo la principal política  redistributiva, “si a muchos de estos sectores más pobres se les garantiza una educación secundaria podría darles la posibilidad de un empleo de mayor calidad”, concluyó.

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