Paraiseño, formador y… nuevo obispo

 

María Estela Monterrosa S.

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El Padre Mario Quirós, designado como II Obispo de Cartago por el Papa Francisco nació el 19 enero de 1967 en Cartago. Es hijo de Noé Quirós Solano (q.d.D.g) y Emma Luisa Quirós Coto. Su Parroquia de origen es Nuestra Señora de la Limpia Concepción del Rescate de Ujarrás, en Paraíso de Cartago.

Realizó los estudios de primaria en la Escuela Eugenio Corrales Bianchini; la secundaria en Liceo de Paraíso e hizo el Curso de Humanidades en la Universidad de Costa Rica.

Ingresó al Seminario Nacional Nuestra Señora de los Ángeles en Costa Rica, al Curso Introductorio en 1988, realizando posteriormente los estudios filosóficos y teológicos. El 8 de diciembre de 1994 fue ordenado presbítero por la Arquidiócesis de San José.

Se ha desempeñado como Vicario Parroquial en la Parroquia San Isidro de Barbacoas en Puriscal (1995), Vicario Parroquial Nuestra Señora de El Carmen en Cartago (1996-1998). Fue Formador y Director Espiritual en el Curso Introductorio (1998-1999).

Obtuvo su Licenciatura en Formación Sacerdotal por la Universidad Pontificia Bolivariana en Medellín, Colombia a través del I.T.E.P.A.L. - C.E.L.A.M (2000-2001), fue Formador y Director Espiritual en Curso Introductorio (2001- 2006), y Formador, Director Espiritual y Profesor de Teología Dogmática en el Seminario Nacional Nuestra Señora de los Ángeles (2007-2013), 

Actualmente es doctorando en Teología Dogmática por la Universidad Pontificia de Salamanca, España desde el 2013 y reside en la Parroquia Sancti Spiritus en Salamanca.

Obispo de la diócesis donde fue sacerdote

El Pbro. Mario Quirós Quirós será el obispo de la diócesis de donde es oriundo y guiará al clero del que ha sido parte. 

“Ante todo no voy ajeno a una realidad, sino que conozco la gente, sé a dónde voy, siempre he sido muy acogido por toda la comunidad y, especialmente, por el presbiterio. Tengo mis temores, pero a la vez estoy confiado porque me siento fortalecido con la ayuda de Dios, del presbiterio y de Mons. José Francisco Ulloa”, comentó. 

Aunque nunca ha sido párroco, su labor en el Seminario le ha permitido conocer y tener una relación cercana con muchos de los sacerdotes de la diócesis.

 

“Mi labor como formador ha hecho que yo haya puesto un granito de arena en el proceso formativo de muchos presbíteros de la diócesis, es un clero joven, los conozco y me conocen, eso favorece la relación y la cercanía con ellos”, dijo.