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¿Se pueden hacer rifas en Misa?

Todos sabemos que los juegos de azar no son buenos, y son juegos de azar las rifas, las loterías y varios otros. Si son malos, ¿por qué se introducen tan frecuentemente en las actividades de la Iglesia? En algún caso se juega inclusive en la celebración eucarística… No creo que sea el templo el lugar más apto ni ese el momento el más propicio, ¿qué me dice Monseñor?”

Johanna Marín A. - Heredia

Estima Johanna, conviene distinguir: no en todos los casos, los juegos que implican “azar”, son necesariamente malos. Si lo pensamos bien, no hay juego que no implique cierta dosis de azar o de “suerte”, como, por ejemplo el bingo, y el mismo juego nacional del fútbol en que un equipo puede ganar porque, a causa de un accidente fortuito, un buen jugador del equipo adversario, debe salir del campo… lo que es malo, es la exageración, que puede manifestarse por ejemplo, en apostar sumas elevadas que si van perdidas dañan a la propia familia así como en caer en la adicción volviendo de un modo obsesivo a apostar por ejemplo en las carreras de caballos o en los casinos… ¡Cuántas familias han quedado en la ruina económica por este tipo de adicción! Eso sí que es muy malo. No es algo “inmoral”, la rifa periódica que se realiza en una comunidad parroquial y de la que todos saben que es en beneficio de la misma comunidad. En práctica se trata de donativos voluntarios, con un “premio de consolación” para algún afortunado. Sin embargo, somos conscientes de que también en esos casos podemos exagerar, podemos abusar, como cuando se pide con demasiada insistencia y con aportes económicos exagerados que humillan a los pobres.

Si al término de unas fiestas patronales -es otro ejemplo- el sacerdote celebrante, acaba la celebración eucarística, invita a sacar los números de una posible rifa a favor de alguna necesidad… no diría que comete algo malo, y aun menos si no tiene otro lugar disponible en que encontrar a su feligresía. Sin embargo, si eso acontece con frecuencia, transformando la conclusión de la Eucaristía dominical en momento de la rifa, ya estamos otra vez con abusos.

En conclusión, lo que hace “malos” determinados juegos son las circunstancias y el modo que los acompaña: todo necesita su “medida” adecuada y proporcionada.

Monseñor Vittorino Girardi S.
Obispo emérito de Tilarán-Liberia

 

 

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