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“Cristo está en los más necesitados”

Marco Zúñiga agradece a Dios poder aportar “un granito de arena” desde la Pastoral Penitenciaria

Ma. Estela Monterrosa S.
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Tras años de servicio en el Organismo de Investigación Judicial y el Poder Judicial, el servicio en la Pastoral Penitenciaria le enseñó a Marco Zúñiga “a ser más humano”, según sus palabras, “en lugar de ver solo privados de libertad, ver personas, hijos de Dios, que han tenido historias diferentes a la mía”.

Llegar a este punto no ha sido instantáneo, más bien asegura que su encuentro con Cristo y su servicio en el Iglesia se ha dado en diferentes etapas. Si bien desde niño su familia le inculcó valores religiosos, sirvió como monaguillo y fue parte de la Hermandad de Jesús Nazareno de su parroquia, en un momento de su juventud se alejó de la Iglesia. 

Años más tarde, ya casado y con dos hijos, un amigo lo invitó a una Jornada de Vida Cristiana. “Ahí tuve mi primer encuentro con Cristo”, dijo. Tras esa experiencia empezó a involucrarse con grupos de Iglesia y a servir en el grupo de jornadas. 

Sobrevino entonces otro periodo de alejamiento, en parte debido a que se trasladó a Limón a trabajar y a que su ocupación le demandaba mucho tiempo. Eso le pasó factura, no solo en su vida espiritual, sino en la vida familiar.

Luego de tres años lo trasladaron a San José. “Fue cuando conocí al padre Randall Villalobos que estaba en el Santuario de Alajuelita; un día sentí la necesidad de confesarme, habían pasado varios años desde que me alejé. Me encontré al padre Randall y me invitó a colaborar en la parroquia, empecé a trabajar en el área social”.

Aseguró que desde ese contacto ha seguido sirviendo en diferentes parroquias, ya que debió volver a Cartago para cuidar a su mamá. “Lo primero que hice fue buscar un sacerdote, entré en contacto con el padre Minor Marín. Él estaba organizando la Pastoral Social y también me llevó a la Pastoral Penitenciaria”.

“Conocer la otra cara de la moneda”

Como parte de su trabajo en el área penal en el Poder Judicial, Marco visitaba centros penales, pero llegar a servir a la cárcel era muy diferente y le permitió conocer la otra cara de la moneda. 

“Al involucrarme en la Pastoral Penitencia empecé a conocer a las personas privadas de libertad, no a los “reos o presos” como les decíamos antes. Esto cambió mi forma de pensar, me fui involucrando en ese ambiente. Para mí, en este momento, es una necesidad visitar a los privados de libertad”, aseguró.

Reconoció que ha vivido muchas experiencias en el Centro de Atención Institucional Jorge Debravo. “He visto mucha gente que estaba enojada con Dios, pero deciden seguir el proceso de iniciación cristiana, se bautizan y reciben sacramentos. Yo le doy gracias a Dios por permitirme aportar un granito de arena para que estos muchachos lo conozcan. Me he encontrado personas que ya han salido de la cárcel y las veo bien. Me da mucha alegría ver que han logrado hacer esos cambios”.

Desde hace un tiempo se involucró también en la atención de personas en situación de calle. “Es lo mismo, no toparme un indigente, sino a una persona. Eso es lo que más me ha impactado, dejar atrás los estereotipos”.

Agregó que estos servicios le han hecho encontrar sentido a la frase “ver el rostro de Cristo en los necesitados” que tanto se repite en la Iglesia.

“Hace muchos años yo decía: ¿cómo ver a Cristo en los demás si no lo veo en mí mismo, sino siento eso? Hoy puedo decir que veo a Cristo en el rostro de los más necesitados, porque he aprendido mucho de ellos. Es Jesús quien ha orientando mi camino. Ha cambiado mi forma de pensar y sobre todo la forma de verlos a ellos”, expresó.

Otro de los servicios que brinda en la Iglesia es como formador de la Pastoral Social Nacional, donde trabajan para crear una Pastoral Social transformadora, que pase del nivel asistencial a ayudar a las personas a desarrollarse por sí mismas.

Marco se jubiló hace 4 años, lo que le ha permitido involucrarse más en el servicio en la Iglesia. “No paso preocupado, pero sí ocupado. Siempre digo que yo no trabajo para la Iglesia, lo que hago es un servicio”, afirmó.

 

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