All for Joomla All for Webmasters

“He venido a traer fuego a la tierra”

Oración inicial

Señor, con frecuencia me siento débil ante este reto que me presentas con tus palabras y tus acciones. Quiero comprometerme con el Evangelio, con toda radicalidad. Pero, mis fuerzas me fallan y dejo con frecuencia el compromiso asumido. Señor Jesús, Tú lo diste todo con decisión, sin escatimar ningún esfuerzo ni dar paso atrás. Con tu gracia y tu fortaleza, sólo así, podré colaborar con la misión que me encomiendas. Que no desmaye ante esta lucha gigantesca. Que no quede derrotado. Sé que contigo podré seguir adelante.

Amén.

Lectura Bíblica 

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 12, 49-53

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “He venido a traer fuego a la tierra ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo ¡y cómo me angustio mientras llega!

¿Piensan acaso que he venido a traer paz a la tierra? De ningún modo. No he venido a traer la paz, sino la división. De aquí en adelante, de cinco que haya en una familia, estarán divididos tres contra dos y dos contra tres. Estará dividido el padre contra el hijo, el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra”.

Palabra del Señor.

Momento de silencio 

Para que la Palabra de Dios entre en nosotros y ardamos en el fuego de su amor.

Para la reflexión 

1. La Palabra de Jesús provoca división. Y esto sucede en el interior de la Iglesia, incluso entre aquellos que se afirman como cristianos comprometidos. El modo de interpretar y llevar a la práctica la Palabra de Dios origina diversas tendencias, movimientos y comunidades. 

2. Es difícil optar y mantenerse en un equilibrio nacido de una fe profunda y una praxis pastoral que vaya creando la coherencia entre fe y vida, oración y acción, compromiso por el Reino y compromiso social.

3. Ésta es la tarea incuestionable del cristiano: vivir el Evangelio, transformarse cada uno y pretender transformar la sociedad. El cristiano ha de ver y discernir el camino para ello, sin traicionar al Evangelio y a la justicia social.

Oración final 

Rezaré como Pablo: Gustosamente seguiré enorgulleciéndome de mis debilidades, para que habite en mí la fuerza de Cristo. Y me complazco en soportar por Cristo debilidades, injurias, necesidades, persecuciones y angustias, porque cuando me siento débil, entonces es cuando soy fuerte (2 Cor 12, 9-10). 

Amén.

0
0
0
s2smodern