All for Joomla All for Webmasters

“Sean palabra viviente en medio de la oscuridad y la confusión”

  • Mons. Quirós aconsejó a los cuatro nuevos diáconos de la Arquidiócesis

Danny Solano Gómez
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

“Los invito a ser palabra viviente que traiga luz en medio de tanta oscuridad y confusión que nos rodea”. Estas palabras las dirigió Mons. José Rafael Quirós, Arzobispo Metropolitano, a los cuatro nuevos diáconos de la Arquidiócesis de San José.

El pasado 7 de marzo, en la Catedral Metropolitana, Monseñor realizó la oración consecratoria e impuso sus manos sobre César Andrés González Muñoz, Esteban José Fernández Sánchez, Janne Rishor Villalobos y Germán Eduardo Rojas Merlo. 

A estos cuatro varones, el Arzobispo les dijo: “No tengan miedo, todo lo contrario, llénense de mucha esperanza y confianza, en Dios, quien les protegerá a lo largo de toda su vida”.

“Pero a la vez, -añadió- no olviden que el estilo de vida que comienzan hoy conlleva tener una fuerte y sólida vida interior, sustentada en la solidez de hacer de Cristo el único centro de sus vidas, sentirlo a Él en sus hermanos, especialmente los más necesitados”.

El prelado enfatizó la importancia de la centralidad de la Palabra de Dios en su misión, pues esto hará posible que “de sus labios brote un manantial con la frescura del agua viva con que deben ser regados los vastos campos de nuestra Arquidiócesis”.

Monseñor les pidió mantenerse fieles a la Palabra de Dios y no usar su posición para promover ideologías no acordes con el Evangelio. “Es triste pensar que hay quienes, aun habiendo sido elegidos para llevar el mensaje de Salvación, por ahí pronuncian discursos impregnados de las “modernas” ideologías, supuestamente “progresistas”, un pésimo servicio sin lugar a dudas en la construcción del Reino”, expresó.

Monseñor explicó que no se trata de la graduación de unos profesionales, sino de la aceptación de un servidor del Señor en todo momento. 

“Los sacerdotes no somos empleados de la Iglesia, hay quienes pareciera que quieren tratarnos en esa dimensión, pero la bondad y la misericordia del Señor nos invita a algo distinto, es un servicio, un ministerio, una vocación”, expresó.

El Arzobispo les dejó claro a los diáconos que son “el rostro de una Iglesia servidora, una Iglesia que no busca privilegios, sino que su principal privilegio es servir, en la cual ellos están enviados a servir y no a servirse”.

Asimismo, les pidió pensar en los más necesitados, habló sobre los pobres como víctimas de un sistema económico injusto y que alcanza más del 20% de la población, así como de los migrantes que huyen de problemas políticos y sociales.

 “Les invito -añadió- a mirar muy de cerca el rostro de Cristo sufriente en quienes viven en los barrios pobres y marginales de nuestra Arquidiócesis”. 

El diácono César proviene de la Parroquia Inmaculada Concepción, en Zapote, Curridabat; el diácono Esteban es de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en Goicoechea; el diácono Janne viene de San Antonio de Desamparados y el diácono German de la Parroquia Nuestra Señora del Pilar, en La Unión de Tres Ríos.

La Santa Misa fue concelebrada por Mons. Daniel Blanco, obispo auxiliar de San José, clero arquidiocesano, seminaristas, familiares y amigos de los nuevos diáconos.

 

0
0
0
s2smodern