All for Joomla All for Webmasters

La Cuna de Evangelización en Costa Rica cumplió 475 años

  • Eucaristía presidida por el Nuncio Apostólico en San Blas de Nicoya

Danny Solano Gómez
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

La Parroquia San Blas, en Nicoya, es la primera parroquia que se fundó en Costa Rica, fue el punto de partida para que la fe católica se extendiera por todo el país, por eso se le llama cuna de la evangelización, así lo expone el investigador nicoyano Carlos Arauz Ramos.

Esta iglesia parroquial se fundó en 1544, es decir hace 475 años. Aunque no se tiene registro de la fecha exacta, el pasado 5 de diciembre se celebró una Eucaristía para conmemorar el aniversario. 

La Misa se llevó a cabo en el templo colonial de Nicoya dedicado a San Blas, contó con presencia de obispos de la Conferencia Episcopal y eméritos del país, fue presidida por Mons. Bruno Musaró, recientemente nombrado Nuncio Apostólico en Costa Rica.

Mons. Musaró subrayó que este acontecimiento manifiesta la bondad del Señor y marcó el anuncio de la evangelización en el territorio nacional.

También el Nuncio expuso que los templos materiales caen y como dijo Jesús: “No quedará piedra sobre piedra” (Lucas 21, 5-9), así como el templo de San Blas ha sido destruido o dañado varias veces tras los terremotos.

Por lo tanto, pidió no olvidar que el templo más importante es el templo espiritual, el verdadero templo de Dios, que se construye con las piedras vivas que son todos los cristianos y que hay que seguir construyendo y mejorando cada día.

Durante la Misa, el obispo local, Monseñor Manuel Eugenio Salazar, leyó el acta con la bendición papal con motivo de los 475 años de fundación de la Parroquia de Nicoya.

Datos históricos 

Los colonizadores españoles llegaron a Nicoya hacia el año 1522, al frente del capitán Gil González Dávila y su capellán el Presbítero don Diego de Agüero, quienes fueron recibidos pacífica y noblemente por los naturales que habitaban la gran región chorotega, según reseña Arauz.

El escritor relata que durante los primeros años la administración espiritual de Nicoya estuvo encomendada a misioneros franciscanos, de ahí se comenzó a propagar la fe a las regiones más alejadas del territorio chorotega.

La primera iglesia o ermita de Nicoya, bajo la advocación de San Blas, al parecer se construyó en 1522 con horcones de madera, techo y paredes de palmas silvestres. Más tarde la edificación se hizo con adobe, caña y palma.

En los años subsiguientes -escribe Arauz- se estima que estuvo hecha de materiales como bahareque, adobe, madera y techo de paja. Luego se utilizó calicanto y posteriormente se construyeron estructuras de piedra y techo de teja.

Las primeras celebraciones eclesiásticas en Nicoya fueron oficiadas por el Presbítero don Diego de Agüero en el año 1522. 

En el año 1544 se erigió la Parroquia de Nicoya, bajo la advocación de San Blas. Según explica Arauz, los españoles propagaron la fe por San Blas, dado que era un santo muy milagroso, bondadoso, accesible, dulce, modesto, prudente, piadoso y sobre todo gran protector de la humanidad. 

Además, de acuerdo con el investigador, se estima que en ese año llegó la devoción a la Virgen de Guadalupe a Nicoya. El Obispo de Tilarán-Liberia, Mons. Manuel Eugenio Salazar, explicó que esto permitió acercar a la población indígena a la fe cristiana, pues se identificaban más con una Virgen Morena como ellos.

A la Misa en Nicoya asistió gran cantidad de fieles, quienes agradecieron a Dios el don de la fe y de vivir en el punto de partida de la evangelización costarricense.

 

0
0
0
s2smodern