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¡Ven Espíritu Santo!

  • Con Pentecostés se instituye el “tiempo de la Iglesia”, durante el cual Cristo manifiesta, hace presente y comunica su obra de salvación mediante la Liturgia de su Iglesia, ‘hasta que él venga’.

Laura Ávila Chacón
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La solemnidad de Pentecostés es el segundo domingo más importante del año litúrgico en donde los cristianos tenemos la oportunidad de vivir intensamente la relación existente entre la Resurrección de Cristo, su Ascensión y la venida del Espíritu Santo.

Pentecostés da conclusión al Tiempo de Pascua y conduce al Tiempo Ordinario. Es considerado el nacimiento de la Iglesia, porque fue en este día que el Espíritu Santo descendió sobre los Apóstoles y los llenó con los dones que necesitaban para guiar la Iglesia. Este evento se llevó a cabo 10 días después de que Jesús ascendió al cielo y prometió enviar al Protector.

De acuerdo al Catecismo de la Iglesia Católica, Pentecostés instituyó el “tiempo de la Iglesia”, durante el cual Cristo manifiesta, hace presente y comunica su obra de salvación mediante la Liturgia de su Iglesia, ‘hasta que él venga’. 

“Durante este tiempo de la Iglesia, Cristo vive y actúa en su Iglesia y con ella ya de una manera nueva, la propia de este tiempo nuevo. Actúa por los sacramentos; esto es lo que la Tradición común de Oriente y Occidente llama ‘la Economía sacramental’; esta consiste en la comunicación (o ‘dispensación’) de los frutos del Misterio pascual de Cristo en la celebración de la liturgia ‘sacramental’ de la Iglesia” (Núm. 1076).

Al convocar al Concilio Vaticano II, Juan XXIII pedía oraciones para lo que él llamó “un nuevo Pentecostés” en la Iglesia. Ha sido el Concilio Ecuménico Vaticano II el que abrió ese espacio para que se manifestara con fuerza el Espíritu a través de sus carismas. 

Los documentos del Concilio hablan de los “carismas” los cuales pertenecen a la naturaleza de la vida ordinaria de la Iglesia. Los carismas de la vida religiosa, de la hospitalidad, los relacionados al gobierno de la comunidad, para evangelizar, para anunciar la buena nueva de Jesús muerto y resucitado. Desde esta perspectiva, Pablo VI habla de “un perenne Pentecostés”, es decir, de todos los días.

¿Quién es el Espíritu Santo?, los carismas y los siete dones, en la edición impresa de Eco Católico.

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