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¡A jugarse la vida por Cristo!

  • Más de once mil jóvenes de todo el país asistieron al Día Nacional de la Juventud convocado por la Iglesia Católica para compartir, celebrar y manifestar su fe. Con alegría y determinación expresaron su deseo de “jugarse la vida por Cristo”.

Ma. Estela Monterrosa S.
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Más de 11 mil jóvenes hicieron vibrar la Cámara de Ganaderos de San Carlos en el Día Nacional de la Juventud el 6 de julio, en la primera oportunidad de la Diócesis de Ciudad Quesada de ser anfitriona del encuentro.

Los primeros buses llegaron desde la madrugada y ya a las ocho había actividades culturales, animación y música. También estaba expuesto el Santísimo Sacramento para que los jóvenes adoraran a Jesús y sacerdotes y obispos de todo el país estaban confesando a quienes se acercaron al sacramento de la Reconciliación.

“Al medio día han ingresado más de once mil jóvenes de todo Costa Rica, jóvenes creyentes que aman su bautismo y aman a la Iglesia”, dijo el Pbro. Mario Echavarría, director de la Pastoral Juvenil de Ciudad Quesada.

Agregó que en la tarima principal se presentaban ministerios musicales como Tony Guido, Cénit, Efesios 6-10, Proyecto Abraham, RenaSer, Nahúm, Andreina Arce y Dos y Él, y también el Mago Diego Vargas. Además, comentó que había áreas de comidas y de juegos.

“Los jóvenes aman a Cristo y aman a la Iglesia, es un mensaje para todo el país de que los jóvenes quieren a Cristo como el centro de su vida. Somos los adultos lo que decimos que los jóvenes no quieren nada con Dios, eso es mentira. Once mil jóvenes católicos que han venido de todos los rincones del país, como Bahía Ballena, Río Claro, Sardinal de Carrillo están demostrando que aman Jesús”, recalcó.

¿Por qué y para qué un DNJ?

La Misa fue uno de los momentos principales del encuentro, se realizó a las 10:15 de la mañana, presidida por Mons. José Manuel Garita, obispo de Ciudad Quesada; concelebraron Mons. Mario E. Quirós, obispo de Cartago; Mons. Óscar Fernández, obispo de Puntarenas; Mons. Javier Román, obispo de Limón; Mons. Manuel Eugenio Salazar, obispo de Tilarán - Liberia; Mons. Daniel Blanco, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de San José; Monseñor Juan Bautista Itaruma, secretario de la Nunciatura Apostólica y sacerdotes de todo el país.

En la homilía, Mons. Garita afirmó sentirse feliz de “celebrar este DNJ 2019. Nos sentimos muy motivados porque, desde hace cuatro años, no teníamos el DNJ (…) Sin duda alguna, esta es una expresión numerosa, viva, joven y alegre de la Iglesia costarricense”, expresó. 

Asimismo, recalcó el por qué celebrar un DNJ: “Porque necesitamos compartir, celebrar y manifestar nuestra fe. La experiencia de fe no es algo privado u oculto. La fe es vida, práctica, testimonio, es dinamismo e impulso, y ustedes los jóvenes dan razón de ello de manera inequívoca y elocuente”.

Agregó que la Iglesia celebra el DNJ porque, “para nosotros creyentes, el centro, el fin y la meta de nuestra vida es la persona de Jesucristo y el proyecto de vida que el Señor nos propone”. 

“Celebramos también este DNJ porque necesitamos encontrar el sentido y la finalidad de nuestra vida”, enfatizó. “Jóvenes, porque Cristo es la vida, Él no quiere que desfallezcan ni se pierdan, sino que tengan vida de Dios, vida de fe, vida en abundancia que sólo Él les puede dar”.

El prelado dijo a los jóvenes que, con relación a Cristo y a las exigencias de la fe, están llamados a dar testimonio de lo que son y creen. “Y esto significa arriesgar, tener claridad, valentía y coraje en dar razón de nuestra fe cristiana. Nada de miedos, cobardías ni complejos”. 

Agregó que “están llamados a proclamar las palabras de Dios, no las del mundo. Deben ir a los lugares y situaciones donde el Señor los mande para dar testimonio de su fe, para decir convincentemente ‘soy cristiano, pertenezco a la Iglesia, estos son mis valores y convicciones’ sin ningún temor o complejo”, dijo.

En este sentido, recalcó que hoy en día, algunos quieren callar, aislar y quitar todo lo que sea fe cristiana e Iglesia. “Todos nosotros, pero sobre todo ustedes -con su impulso y vitalidad juvenil- hemos de dar un paso adelante. Juguémonos la vida por Cristo entre las nuevas corrientes que niegan a Dios, la fe y la Iglesia”. 

Revitalizar la Pastoral Juvenil

El Pbro. Luis Aguilar, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil, valoró positivamente la presencia de miles jóvenes en el encuentro. “Más allá del dato en números, es un signo de una Iglesia joven que responde al llamado que hace el Señor, para encontrarse con Cristo, para saber que la vida tiene sentido”, afirmó. 

El sacerdote comentó que encontrase con los jóvenes es manifestarles que “la Iglesia les acompaña, les escucha y quiere estar de su lado y quiere, al mismo tiempo, apoyarles, acompañarles y mostrarles a Cristo que es nuestro gran tesoro”.

Destacó que este año el DNJ venía de la mano de la Jornada Mundial de la Juventud que se realizó en enero en Panamá, por lo que había un gran entusiasmo entre los grupos de jóvenes.

“Había inquietud entre ellos de si se podría realizar por la confrontación social que ha vivido el país, pero había un gran deseo porque ya estaba todo preparado”, dijo. 

Comentó que algunos grupos salieron el día anterior o en la madrugada, como los de Alta Talamanca, “eso no puede ser otra cosa que la muestra de que los jóvenes quieren y esperan estos espacios y cuando la Iglesia los abre, ellos están dispuestos a responder”.

El sacerdote animó a los católicos a orar por la juventud y afirmó que “la Iglesia latinoamericana llama a la revitalización de la Pastoral Juvenil. Esto se hace primero al fascinarnos del mundo juvenil, el Papa Francisco, en Christus vivit, afirma que el joven espera que los adultos le escuchen; él afirma que el joven es un lugar teológico, que cuando nos acercamos a él, nos podemos encontrar con Dios”.

¡Vinimos por Cristo!

Ya entrada la tarde, se realizó la Hora Santa presidida por el Pbro. Geison Ortiz. También estuvieron presentes Mons. José Manuel Garita, Mons. Daniel Blanco, Monseñor Juan Bautista Itaruma y sacerdotes de diferentes diócesis.

“Aquí vinimos por Cristo, Él es el que nos acoge. Jesús nos alimenta. Jesús nos da vida nueva”, dijo Ortiz. “Jóvenes la Iglesia los necesita. Jóvenes la Iglesia los quiere testigos”, afirmó el Padre Ortiz. 

La Hora Santa fue un momento intenso en el cual los miles de jóvenes cantaron al Señor presente en el Santísimo Sacramento.

Al terminar la Hora Santa se anunció que la próxima sede del Día Nacional de la Juventud será la Arquidiócesis de San José y se realizará en el 2023. En ese momento hubo una nueva explosión de júbilo. 

Desde el año 2000 la Iglesia Católica costarricense organiza este encuentro, es el más importante dedicado a los jóvenes. El anterior al DNJ de Ciudad Quesada fue en el 2015 en la Diócesis de San Isidro de El General.

Fotos M. Monterrosa y comunicación, Diócesis de Ciudad Quesada

 

Ruah sorprendió a los jóvenes

Al terminar la Misa, Mons. José Manuel Garita anunció una sorpresa para los jóvenes y cinco sacerdotes salieron a cantar “Aquí hay un muchacho” y “Alma Misionera”, lo que impresionó y emocionó a los miles de jóvenes que pronto empezaron a corear las canciones.

Los sacerdotes conformaron el grupo Ruah (Aliento de Dios) especialmente para esta ocasión y desean continuar con el proyecto, afirmó el Pbro. Gerardo Alpízar.

“Todos somos de la Diócesis de Ciudad Quesada, la iniciativa es principalmente para evangelizar y que los jóvenes se identifiquen con nosotros los sacerdotes, quisimos mostrar un rostro diferente de lo que conocen del sacerdote. Es un proyecto grande, apenas estamos iniciando y estamos convencidos de que más que un espectáculo es evangelización, es una buena noticia”, dijo.

Comentó que todos son aficionados al canto, incluso algunos han estado en clases. Además, explicó que el nombre “Ruah significa aliento de Dios, podría resumirse en espíritu, pero nos gusta aliento de Dios que es quien nos da la vida”.

Por su parte el sacerdote Greivin Chaverri, otro de los integrantes, dijo que en la preparación tuvieron el apoyo de la cantautora Andreína Arce. “Tenemos un mes de prepararnos, pero solo cuatro ensayos”.

“Tenemos el proyecto de seguir adelante compartiendo nuestra vocación y nuestro gozo por el canto, pero ante todo lo que nos une, la experiencia de Dios. Queremos compartirla con jóvenes y adultos, con todos los que sientan que Dios les ha dado ese aliento de vida”, expresó.

Los sacerdotes que conforman Ruah son Pbro. Greivin Chaverri J., vicario en Guatuso; Pbro. Fabio Hidalgo R., párroco en Ciudad Quesada; Pbro. Esteban Adolfo Robles G., vicario en Santa Rosa de Pocosol; Pbro. Gerardo Francisco Alpízar C., párroco en San Roque, y Pbro. José Pablo Chaves S., vicario en Ciudad Quesada.

 

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