All for Joomla All for Webmasters

“Pastilla del día después” tiene varios efectos, uno posible es el aborto

  • Profesionales de la salud se manifiestan en el mismo sentido que obispos

Ma. Estela Monterrosa S.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

La aprobación del registro sanitario del medicamento Levonorgestrel, conocido como la pastilla del día después, suscitó una serie de reacciones en el ámbito nacional.

El registro fue solicitado por la casa farmacéutica Geodon Ritcher PLC, ante el Ministerio de Salud. Ahora solo falta que sea aprobado el primer lote y luego la casa farmacéutica Quinfica de Costa Rica comercializará el producto.

Por otra parte, el Ministerio de Salud tramita un decreto que permita la adquisición del Levonorgestrel en farmacias sin receta médica. Este medicamento se utiliza como anticonceptivo de emergencia, actúa dentro de las 72 horas posteriores a la relación sexual sin protección o a la falla de un método anticonceptivo.

Entre las voces en contra de este medicamento está la Conferencia Episcopal: “Respecto a la “anticoncepción de emergencia”, es importante considerar que diversos científicos han afirmado que la misma puede impedir la implantación del cigoto en el endometrio (efecto anti-implantatorio o aborto pre- implantatorio). Esta posibilidad real de la “anticoncepción de emergencia” hace que nuestra valoración sobre la misma sea negativa, por atentar contra la vida de los más vulnerables, los no nacidos”, expresaron en un comunicado (Ver pág. 2). 

Profesionales advierten

A pesar de que se ha querido desautorizar la voz de los obispos por considerar que ellos no tienen competencia en la materia, profesionales de la salud han levantado su voz en la misma línea, como el farmacéutico Dr. Franklin Binns, fundador de Farmacéuticos por la Vida.

“Hay lugares donde ese medicamento está en desuso como España, ahí ya no se utiliza sobre todo por los efectos secundarios y adversos en la población femenina”, dijo. Además, recordó que en el año 2007 intentaron obtener el registro sanitario en Costa Rica, pero por las dudas en torno al medicamento no se otorgó.

“Múltiples estudios, incluso los insertos del medicamento de otras marcas, pero con el mismo principio activo reconocen que tiene un efecto anti implantatorio”, comentó.

Explicó que este efecto impide al nuevo ser humano la anidación en el endometrio. “No va a encontrar un sitio adecuado porque la alta dosis de Levonorgestrel que tiene el medicamento afecta el endometrio impidiendo la implantación del cigoto, que es la vida humana en desarrollo”.

Agregó que, en su opinión, este medicamento debería venderse con prescripción médica. “La venta libre pondría en riesgo la salud de la mujer precisamente porque la deja sin el derecho de una evaluación completa de su estado de salud para indicarle el consumo o no de esta pastilla”, dijo.

Asimismo, llamó la atención sobre los efectos secundarios, no solo sobre el efecto mencionado, sino efectos adversos que pueden producir las altas dosis de Levonorgestrel, por ejemplo, el sangrado profuso y el tromboembolismo. “Desde el punto de vista farmacológico y de asistencia sanitaria, los efectos adversos de esta pastilla son contraproducentes para la salud sexual y reproductiva de la mujer”, expresó.

“Si hay duda, el deber es proteger al ser humano”

Al igual que Binns, el médico costarricense Claudio Slon expresó su desacuerdo con la aprobación del registro sanitario de este medicamento. “No estoy de acuerdo con el Ministerio de Salud porque ellos simplemente callan el tercer efecto de esa pastilla. El medicamento tiene tres efectos: antiovulación, efecto en las trompas o moco cervical para evitar que los espermatozoides lleguen al óvulo y el tercer efecto es para evitar la implantación, eso uno lo ve en los libros de farmacología y hasta en los prospectos de las pastillas. El tema es complejo porque el efecto predominante dependerá del momento del ciclo menstrual en que la mujer esté”, indicó. 

En su criterio, “moralmente, habiendo la posibilidad de un aborto -aunque sea mínima- uno debe actuar protegiendo al ser humano”. En este caso, sin embargo, no es tan pequeña la posibilidad. “El uso de Levonorgestrel tiene un efecto predominantemente anti implantatorio casi en un 63%”, dijo.

“Si alguien va a demoler un edifico y le dicen que escuchan un niño adentro, lo prudente es detener la demolición hasta asegurarse de que no van a matar a nadie. Igual, si hubiera duda de ese efecto del Levonorgestrel (yo no tengo duda), lo más prudente es no usarla hasta que se demuestre que no lo tiene”, agregó.

Obispos se refieren a dudas de científicos 

Para ambos profesionales de la salud, está claro que los obispos se basaron en varias fuentes para dar su criterio. “A ellos no les toca definir por la ciencia si el efecto anti implantatorio existe o no. Ellos advierten que hay médicos y científicos que dicen que si lo tiene. Eso es cierto”, dijo Slon.

Además, enfatizó que no es una cuestión de opiniones. “Hay documentos y estudios que respaldan ambas posiciones sobre el efecto anti implantatorio. Pero, ante la duda, es mejor la prudencia y evitar el uso. Aún más en el caso de que la vayan a vender sin receta”.

Para Binns, los obispos están en lo correcto. “El Levonorgestrel, en las altas dosis que tiene el producto, tiene un efecto anti implantatorio. Tiene lógica que los obispos se pronuncien en contra de este medicamento, por ese efecto abortivo”.

 

 

0
0
0
s2smodern