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Llamados y enviados a anunciar el Evangelio

  • Jornada de la Vida Consagrada en nuestro país

Sofía Solano Gómez
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“El Señor nos ha separado de todos los demás para que anunciemos al mundo el proyecto de salvación de Dios”, dijo el Nuncio Apostólico, Mons. Bruno Musarò, el pasado 1 de febrero, con motivo de Jornada de la Vida Consagrada, celebrada en la Diócesis de Alajuela.

Miembros de los Institutos de Vida Consagrada y de las Sociedades de Vida Apostólica, participaron de una misa de acción de gracia en el templo San Martín de Porres, en Alajuela.

La Eucaristía fue presidida por Mons. Musarò y concelebrada por el obispo diocesano Mons. Bartolomé Buigues, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos.

Al iniciar la celebración se realizó una procesión con velas, al tiempo que se presentaron los signos de la Vida Consagrada.

Durante la homilía Mons. Musarò reflexionó sobre el himno de alabanza que Jesús dirigió al Padre, dijo que debería ser el himno de todos los días de los consagrados, pero también del pueblo de Dios. Agregó que responder al llamado de Dios debe ser con generosidad, tal como Él nos ha llamado, con amor infinito y eterno.

“Hemos aceptado este don de Dios respondiendo a su llamado, tenemos que hacerlo todos los días, en todos los momentos de nuestra vida”, expresó.

Se refirió a los consagrados como personas sencillas y humildes. “Un soberbio difícilmente es capaz de gratitud, difícilmente se da cuenta de lo que es el amor de Dios para todos nosotros”, añadió.

Expuso que “el Señor nos ha separado de todos los demás para que anunciemos al mundo el proyecto de salvación de Dios” (…) “somos llamados y enviados por Cristo a anunciar el Evangelio”, dijo, al recordar la misión evangélica de los consagrados. 

Finalmente, expuso que la vida religiosa no se puede sostener sin una profunda vida de oración individual, comunitaria y litúrgica.

Tecnología es desafío

Ana Jovita Hidalgo, Oblata de la Divina Providencia presente en la celebración, dijo que  uno de los aspectos a los que hay que poner mayor atención es a la tecnología y a los medios de comunicación social, por la distracción que causa su uso a través de teléfonos celulares, tablets…, etc.

“Tenemos que ser cuidadosos para rescatar tiempos de interioridad profundos, que nos ayuden hacer el balance entre este llamado que Dios nos ha hecho y en dedicarnos a ser sus signos visibles en medio de todo este mundo diferente que vivimos hoy”, dijo.

Es importante, agregó, “no dejarnos envolver en todas estas redes que nos traen distracciones, que pueden alejarnos de lo que es real, que nos pueden perturbar y llevarnos a dejar, incluso, el regalo de la vocación”.

“No es que estoy en contra de la tecnología”, puntualizó, sino “que la sepamos usar para llegar al otro, al tiempo que también llegan a nosotros, ya sea por la información y novedades que trae. Nosotros también tenemos que acezar a estas plataformas para que sigamos siendo ese signo visible del Reino de Dios, porque a través de las redes también llegamos con las palabras”, concluyó.

¿Quiénes integran la vida consagrada?

La vida consagrada está conformada por todos los bautizados que se consagran a Dios a través del rito de profesión o el de consagración de vírgenes. Estos fieles se comprometen a vivir la pobreza, castidad y obediencia, a través de emisión de votos o promesas.

Entre las ramas de la Iglesia Católica que hacen este ofrecimiento se encuentran los institutos de vida contemplativa (varones y mujeres en comunidades claustrales), institutos de vida apostólica (congregaciones religiosas masculinas y femeninas, sociedades de vida apostólica), institutos seculares, orden de las vírgenes consagradas y nuevas formas de vida consagrada.

Según las estadísticas de la Iglesia Católica publicadas en octubre de 2016 por la agencia vaticana Fides, hay en el mundo 1.245 obispos pertenecientes a órdenes religiosas, 134.816 sacerdotes religiosos, 612 diáconos permanentes religiosos, 54.559 religiosos no sacerdotes y 682.729 religiosas.

Asimismo, la Iglesia cuenta con 654 miembros de institutos seculares masculinos y 24.198 miembros de institutos seculares femeninos. Por otro lado, el número de seminaristas mayores religiosos es de 46.638 y los seminaristas menores religiosos son 24.453.

Fuente: AciPrensa

 

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