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“La JMJ siempre es una gota que calma la sed”

el . Publicado en Gran Tema

Sofía Solano Gómez
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Andrea Betancurt debutará en la Jornada Mundial de la Juventud, JMJ 2019 como una violista que tocará por primera vez para Dios, entre jóvenes venidos de todo el mundo, el próximo año en Panamá.

La joven vecina de San Vicente de Moravia se inició en la música desde que tenía siete años de edad, pero nunca antes había tenido la experiencia de formar parte de un grupo musical de Iglesia.

Esta vez, cuando se enteró de que la Jornada sería en Panamá “soló dije quiero estar ahí.” Vio un anuncio en Facebook, este buscaba a jóvenes que quisieran hacer una audición para formar parte del Coro y Orquesta de este encuentro, participó y tiempo más tarde se enteró de que tocaría para el Santo Padre, Francisco.

 “Tocar música para el Papa es una bendición muy grande, ¡realmente lo quería!”, exclamó con emoción.  

Aunque reconoce que un principio no estaba segura de hacer la audición, pues debía acomodarse con los horarios y actividades que realiza, además de su trabajo como Nutricionista, dice que “todo se fue acomodando perfecto hasta estar ahí”. 

Para ella la JMJ es “un anuncio de esperanza para los jóvenes y no tan jóvenes, porque siempre es una gota que calma la sed.” Además asegura que es una oportunidad en la que desde la evangelización se llegará a muchos jóvenes latinoamericanos, que sin necesidad de salir del continente estarán tan cerca del Papa.

Ella tocará la viola, un instrumento que ha practicado durante 15 años, entre los cuales ha sido miembro de una orquesta, no obstante, estos últimos cuatro años ensaya de manera independiente.

Servir a Dios a través de jóvenes 

Para aquellos jóvenes con deseos de acercarse más a la Iglesia, Andrea dice que lo más importante es darse la oportunidad, que con “tener un corazón dispuesto, las cosas se dan poco a poco y paso a paso.”

Y es que la joven, además es catequista y cuenta que trabajar con jóvenes a veces es un poco difícil, pero este adjetivo lo hace bonito, “porque son adolescentes, muchos de los cuales nunca han escuchado a otros jóvenes hablar de Dios y al final ocurren cambios tan radicales que uno se sorprende del poder de Dios.”

También sirve en el Movimiento Mujeres en Victoria, en Moravia, aunque tiene poco tiempo de ser parte siempre tiene una palabra de aliento y fortaleza ante las situaciones complicadas que viven las mujeres día a día.  

Para quienes no tengan la oportunidad de ir a Panamá, Andrea insta a los jóvenes y familias a participar de los Días en las Diócesis y a acoger los peregrinos para que también ellos puedan vivir la experiencia.

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