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Jóvenes docentes enseñan a adultos a leer y escribir

el . Publicado en Actualidad

  • Parroquia Inmaculada Concepción de María, Tejar, El Guarco

Ma. Estela Monterrosa S.
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Raquel Martínez y Rocío Jiménez son bachilleres en Educación Especial y han emprendido un singular proyecto en la Parroquia Inmaculada Concepción de María, en Tejar de El Guarco, que les ha deparado muchas satisfacciones a ellas y a sus alumnos.

Por segundo año consecutivo, se preparan para trabajar en su proyecto, llamado Andragógico Inclusivo, que tiene la noble misión de enseñarle a leer y escribir a personas adultas con o sin problemas cognitivos.

Fue gracias al Trabajo Comunal Universitario de Rocío que este proyecto tomó forma. Ella se lo propuso al Pbro. Edgar Méndez Rodríguez, párroco de Tejar, quien de inmediato aceptó e impulsó la idea.

“Empezamos tres docentes, ahora somos dos, pero varios colegas han mostrado interés en colaborar”, comentó Rocío.

El Proyecto Andragógico Inclusivo obtiene su nombre de la androgogía, que es la ciencia y arte de la educación de adultos, e inclusivo porque refleja uno de los principios del proyecto que es incluir personas de cualquier condición, con o sin problemas cognitivos.

“Queríamos trabajar con esta población porque los adolescentes tienen más oportunidades para retomar los estudios, los adultos de más de 40 años tienen más limitaciones. Además, recibir clases donde hay mucha gente no permite que el proceso sea personalizado”, comentó Raquel.

En el curso han descubierto que la mayoría de sus alumnos no tienen apoyo en el hogar para aprender, por lo que ellas tratan de crear confianza para que no sientan vergüenza de preguntar e intentar tantas veces como necesiten.

“Notamos como aprender les ayudó a mejorar su autoestima, así que nos enfocamos en eso también y por eso tratamos de fortalecer la confianza en sí mismos”, afirmó Rocío.

Anhelan comunicarse por mensajes de texto

El proyecto inició con diez alumnos con edades entre 40 y 74 años. Algunos no sabían leer ni escribir y otros querían refrescar conocimientos.

Para lograr los objetivos, los estudiantes se dividieron en tres grupos. Raquel quedó a cargo del grupo más rezagado, por lo que debió buscar estrategias para ellos y modificar los objetivos poniendo como meta cosas funcionales como escribir su nombre y número de cédula. “Les cuesta mucho, pero ayuda que son personas muy constantes”, comentó. 

Con los otros grupos, las docentes decidieron a partir de este año enseñarles a escribir en papel y también en el celular, porque los estudiantes anhelan enviar mensajes de texto y poder leer los que reciben. También dicen que quieren leer la Biblia y el periódico.

“Aprender es importante para ellos, algunos no encuentran trabajo porque no saben leer y escribir. Ahora todos están contentos de empezar un nuevo curso”, comentaron.

El talento al servicio de los demás

La idea de un proyecto para enseñar a adultos la tenía Rocío desde que colaboró en la Escuela Nocturna de Tejar como parte de un curso. Además, ella siempre ha formado parte de grupos de la Iglesia, por eso pensó que podía contar con el apoyo de la parroquia. Para ella, esta es una forma de poner al servicio de Dios y de la Iglesia sus habilidades y formación.

En este sentido, Rocío y Raquel quieren ayudar a sus alumnos a romper barreras y que las familias motiven a quien quiere aprender. Gracias a esta experiencia, ellas instan a sus colegas a gestar proyectos similares en sus comunidades, pues muchas personas necesitan este apoyo.

“No tenemos el dato de cuántas personas adultas analfabetas hay en el cantón, pero a través de los registros de la parroquia se han detectado muchos casos. Pero no solo es en Tejar, en muchos lugares que hay gente adulta que no sabe leer ni escribir”, dijeron.

Afirman que para ellas este proyecto es una motivación. “Hemos acomodado estudio, trabajo y este servicio porque nos gusta mucho y nos motiva. Ha sido una experiencia muy linda y una oportunidad para aprender nosotras también”, afirmaron.

El curso para aprender a leer y escribir está abierto a personas de Tejar de El Guarco y comunidades cercanas. La matrícula ordinaria se realizó el 2 de marzo, pero aun tiene oportunidad de anotarse, llamando a los teléfonos 8788-7306 o al 8442-7082. Las lecciones se imparten los sábados de 2 a 3:30 p.m.

 

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